OIJ e ICD aseguran que la ley de cannabis medicinal y cáñamo es inaplicable

Normativa otorga funciones imposibles al ICD, según su director

27 de Jun. 2022 | 12:20 am
Imagen con fines ilustrativos.

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(CRHoy.com) "La Ley de cáñamo tiene un problema de orden técnico-científico terrible, que la va a hacer inaplicable".

Sin mucho rodeo, el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Walter Espinoza le dejó claro a los diputados de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico que la ley que autoriza el uso del cannabis medicinal y el cáñamo industrial será inaplicable.

Pero no fue la única voz que llamó la atención de este asunto. En audiencia en el Congreso,  también el director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), Sergio Rodríguez Fernández, les dijo lo mismo a los legisladores.

Nosotros creemos que hay una dificultad realmente grande que no va a permitir operativizar esta ley, porque pone al ICD a hacer funciones que no le competen, indicó Rodríguez.

Esas funciones tienen que ver con la certificación de fondos, ya que la norma exige al ICD constatar que si las inversiones previas para uso del cannabis son legítimas.

"No existe la posibilidad de que el ICD certifique si el dinero o la inversión de un empresario es legítima, no hay forma", agregó el director.

Recordó que a ningún empresario o un emprendedor se le pide certificar sus fondos cuando va a emprender en negocio, o alquilar un local, pero se exige al ICD a certificar esos recursos que solamente lo puede hacer un juez.

Problema para distinguir las plantas

El cáñamo proviene de la planta del cannabis, como lo es también la planta de marihuana y donde cada una tiene características distintas.

Debido a que la planta del cáñamo tiene mínimas cantidades de tetrahidrocannabinol (THC) que es el principal componente psicoactivo del cannabis, la ley deja a la libre su siembra.

El director del OIJ, Walter Espinoza explicó los problemas a los legisladores. (Foto: CRH)

El director del OIJ, Walter Espinoza explicó los problemas a los legisladores. (Foto: CRH)

Esto con el fin de crear una nueva industria, ya que a partir de esta planta se procesan alimentos, fibras, cuerdas, papel, ladrillos, aceite, plástico natural, biocombustibles, pinturas, entre otros productos.

Mientras que con el cannabis se busca su industrialización para el beneficio de pacientes, muchos incluso con enfermedades crónicas.

El problema según Espinoza es que el cáñamo y la marihuana, morfológicamente son idénticos.

O sea, si usted ve una mata de marihuana y una de cáñamo, las dos son iguales, y esto es así porque las dos son cannabis. ¿Cuál es la diferencia? Que una tiene THC y la otra no, comentó el jerarca.

Espinoza explicó que el problema fue que el legislador cuando definió qué era cáñamo para distinguirlo del cannabis agregó tres ingredientes activos a la fórmula. Mientras que a nivel internacional solo se estila uno, que es el Delta 9. La ley señala que tenía que haber Delta 8 y Delta 10.

"Delta 10 prácticamente solo existe en la literatura y el Delta 8 es muy difícil de distinguir. Entonces, cuando vaya un camioncito cargado con cáñamo, ¿qué va a hacer la policía? Lo va a tener que decomisar. Lo va a tener que llevar al laboratorio, para que el laboratorio nos diga si es cáñamo o si es marihuana. ¿Y qué va a hacer el laboratorio? Decir: ‘miren, no sabemos porque la Ley nos exige que tiene que haber Delta 10 y el Delta 10 no existe, es una creación artificial del hombre'. Entonces, eso nos va a generar problemas", mencionó el director del OIJ.

"Esta ley significa dos cosas: una, que el OIJ y el Ministerio Público van a afectar los intereses comerciales o dos, que se legaliza la marihuana. Porque nunca se va a poder establecer que existe Delta 10, no hay métodos de comparación para saber si algo es una droga o no; el OIJ tiene que comprar unos factores de comparación 100% puros, eso lo coteja con la heroína o con clorhidrato de cocaína y al amparo de esta circunstancia dice sí, -y utilizando métodos científicos- dice si esto es clorhidrato de cocaína o no, pero como no hay factores de comparación internacional, nosotros no lo vamos a poder hacer. ¿Qué va a pasar?", agregó.

Llenar bodegas de matas

Espinoza agregó que el problema es más grave porque atribuye al OIJ la determinación de ¿qué es lícito y qué no lo es?

El director del ICD, Sergio Rodríguez, también explicó las limitantes. (Foto: Asamblea)

El director del ICD, Sergio Rodríguez, también explicó las limitantes. (Foto: Asamblea)

"Pónganse ustedes a pensar en la situación de un policía en Puntarenas que ve un camión cargado con lo que él observa como marihuana y huele a marihuana; sale un sujeto del carro y le dice: 'mire, yo tengo permiso de llevarme esto'. ¿Qué hace el policía? Lo decomisa", indicó.

El jerarca del OIJ señala que esto impide que la ley tenga un sentido comercial, pero, además, en la última modificación, le eliminaron la licencia de explotación y será el OIJ el que va a dar los permisos, es decir definir qué es cáñamo y cuál es cannabis.

Y les digo, además, que en el mundo no hay en este momento un laboratorio que todavía tenga una pericia establecida e instalada, para distinguir entre cáñamo y marihuana, enfatizó.

Espinoza prevé que bajo estas circunstancias van a tener que llenar las bodegas del OIJ de cáñamo o de marihuana y que las personas que se van a dedicar a esta actividad de manera lícita, no lo van a poder hacer, pero aquellos que se dedican de manera ilícita, se van a ver beneficiados.

"Yo aquí no estoy diciendo que estoy de acuerdo o en desacuerdo con el cáñamo, o de acuerdo o en desacuerdo con que se legalice o no la marihuana. Pero la Ley a como está y por una circunstancia de orden químico, es absolutamente inaplicable y nos va a provocar un problema muy grave", cerró el jerarca del OIJ.

El proyecto fue firmado por el expresidente Carlos Alvarado el 1 de marzo anterior y según lo aprobado hay un plazo de seis meses para establecer el reglamento de la normativa que aún sigue en construcción.