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Canadiense que se ocultaba en Tamarindo estuvo ligado a narco “intocable” de su país

Por José Adelio Murillo | 24 de Ene. 2026 | 2:31 am

Jesse Michael Valentino Bou-Saleh, un canadiense de 35 años detenido en Tamarindo, Guanacaste —donde, al parecer, se ocultaba de la justicia de su país—, es un presunto criminal que habría mantenido conexiones relevantes con narcotraficantes de alto perfil, incluso considerados "intocables" en Norteamérica.

Bou-Saleh es requerido por las autoridades canadienses desde marzo de 2023, cuando la Unidad Especializada de la Real Policía Montada de Canadá (RCMP), en Vernon, detuvo a cinco integrantes de su organización y realizó la incautación de drogas y armas más importante de su historia.

Esa operación incluyó el decomiso de decenas de kilogramos de drogas valoradas en miles de dólares, más de $58.000 en efectivo, chalecos antibalas y un arsenal de 45 armas de fuego. Lo incautado da cuenta del nivel del extranjero que permanecía en Costa Rica.

Además, Bou-Saleh fue vinculado con Nabil Mahmoud Abdel-Kader, otro sujeto considerado por la propia policía como difícil de procesar.

En abril de 2025, Abdel-Kader apareció en los titulares de la prensa tras quedar en libertad por orden de un tribunal de Vernon, pese a que la policía había encontrado drogas valoradas en unos $200.000 —metanfetamina y cocaína— en un compartimento secreto de su vehículo.

El juez determinó que la policía había incurrido en una serie de errores flagrantes y desestimó las pruebas. En ese momento, las autoridades ya habían descrito a Abdel-Kader como "intocable".

Incluso, aunque las huellas dactilares de este hombre fueron halladas en una bolsa con drogas escondida en un compartimento secreto de su Jeep, Abdel-Kader salió libre luego de que el juez concluyera que la búsqueda fue ilegal y que la policía había "violado deliberadamente el debido proceso".

Según la resolución del 4 de febrero de 2025 de la Corte Suprema de Columbia Británica, el juez Palbinder Shergill determinó que los oficiales no tenían motivos razonables para arrestar o acusar a Nabil Mahmoud, a quien describieron como "un mal tipo" e "intocable".

"La policía cometió numerosas y flagrantes violaciones de los derechos de los acusados consagrados en la Carta y también incurrió en un abuso del proceso durante la investigación", resolvió el juez.

La decisión implicó la absolutoria de Abdel-Kader de dos cargos por posesión de metanfetamina y cocaína con fines de tráfico.

Ese caso inició en marzo de 2020, cuando un Jeep SUV blanco, propiedad del imputado, se vio involucrado en un violento atropello con fuga en el que un ciclista resultó herido.

Dos hombres descendieron de la parte trasera del vehículo y agredieron al ciclista, quien no logró identificarlos. En ese momento, la Policía difundió un video con la esperanza de localizar testigos.

Mediante imágenes de vigilancia, se vinculó el incidente con un vehículo propiedad de Abdel-Kader, a quien ya conocía y sospechaba de traficar drogas.

"Los agentes se enfocaron en el señor Abdel-Kader porque creían que estaba involucrado en el narcotráfico y que hasta entonces había sido intocable. Estaban decididos a encontrar pruebas para acusarlo y, si no lo lograban, a despojarlo de su valioso Jeep", declaró el juez Shergill.

En mayo de 2020, la RCMP de Vernon obtuvo una orden judicial y decomisó el vehículo, con el fin de buscar evidencia del atropello con fuga. Sin embargo, no encontró elementos que permitieran formular cargos por ese hecho.

Aun así, los agentes sospechaban que Abdel-Kader traficaba drogas y que el vehículo tenía un compartimento oculto, por lo que contactaron a la Oficina de Decomiso Civil, entidad con facultades para confiscar bienes aun sin una acusación penal.

El expediente judicial detalló las gestiones de los oficiales de la RCMP para intentar retener el vehículo mientras buscaban la forma de inspeccionarlo. No obstante, el juez britanocolombiano concluyó que la policía violó los derechos constitucionales del sujeto durante la incautación, según informó el medio canadiense Infonews.

"Considero que la técnica policial fue intrusiva. Con ayuda de la Oficina de Decomiso Civil, la policía retuvo el vehículo durante meses, hasta hallar la forma de realizar una inspección detallada para localizar el compartimento oculto donde sospechaban que se escondía contrabando", señaló el juez.

Con las órdenes de registro vencidas y sin base legal para una nueva autorización judicial, la policía intentó una táctica distinta.

"La RCMP ni siquiera solicitó autorización judicial porque sabía que sería rechazada. En su lugar, intentó eludir ese requisito obteniendo el consentimiento del alguacil", indicó el juez.

Tras ello, el vehículo fue trasladado al Lower Mainland, donde un agente especializado localizó, luego de tres horas, el compartimento secreto bajo una alfombra. Dentro se hallaron los cuatro kilogramos de metanfetamina y más de 100 gramos de cocaína, con un valor aproximado de $200.000.

La defensa de Abdel-Kader alegó violaciones a la Carta de Derechos, argumento que fue acogido por el juez, quien determinó que la RCMP incurrió en seis violaciones constitucionales, incluso al encender el motor del vehículo sin orden judicial para verificar el kilometraje.

El juez concluyó que la policía actuó con abuso de procedimiento y con un esfuerzo deliberado por eludir garantías legales, lo que desacreditaba la administración de justicia. Por ello, Abdel-Kader fue puesto en libertad.

El fallo determinó, no obstante, que el imputado perdió su Jeep, vendido en $90.700, de los cuales $3.200 fueron destinados a la Oficina de Decomiso Civil de Columbia Británica tras saldar el préstamo del vehículo.

Vínculo de jefe narco con canadiense en Costa Rica

En las documentaciones judiciales se vinculó el nombre de Nabil Mahmoud Abdel-Kader con el de Jesse Michael Valentino Bou-Saleh, recientemente detenido en Costa Rica.

Bou-Saleh fue capturado el  jueves por la oficina costarricense de la Policía Criminal Internacional (Interpol), adscrita al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), tras meses de seguimiento para ubicarlo y detenerlo.

El canadiense permanecía prófugo desde marzo de 2023, cuando la RCMP ejecutó varios allanamientos contra el grupo criminal que lideraba. Durante ese operativo se decomisaron cerca de 20 kilogramos de drogas, entre ellas fentanilo, equivalente a unas 200.000 dosis a nivel de calle.

También se incautaron alrededor de $20.000 en cocaína, MDMA y metanfetamina, además de equipo para la fabricación de drogas, como prensas de pastillas, básculas y 28 kilogramos de agente de corte.

La policía halló, además, 232 gramos de cocaína, 157 gramos de una mezcla de heroína y fentanilo, $14.815 en efectivo, registros contables del narcotráfico, balanzas digitales, selladoras al vacío, bolsas plásticas y puños americanos.

Las autoridades calificaron este como el mayor decomiso realizado por ese cuerpo policial, resultado de una investigación de dos meses por tráfico de drogas en la región de Vernon y comunidades cercanas.

Cinco personas fueron detenidas en ese momento, pero Bou-Saleh logró huir. A él se le considera el líder de la banda, asentada en la comunidad de Lake Country, en el valle de Okanagan, provincia de Columbia Británica.

Durante su fuga, residió en suelo nacional junto a su pareja sentimental y sus hijos. Allí fue detenido para iniciar el proceso de extradición. Su esposa, Katarina Bou-Saleh, también fue investigada.

En la vivienda que habitaban en Lake Country, la policía no encontró drogas, pero sí dinero en efectivo, chalecos antibalas, seis armas de fuego y registros de transacciones de narcotráfico.

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