Calderón apuesta a que su candidato ganará en segunda ronda
Analistas creen que el candidato es una debilidad del Partido
Un ex presidente de la República y un ex precandidato del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) -a quienes se daba por políticamente muertos – decidieron unir esfuerzos para luchar por el poder en el 2018, convencidos de que una gran masa de votantes socialcristianos les dará la victoria.
Se trata de Rafael Ángel Calderón Fournier y del doctor Rodolfo Hernández, quienes afirman que fueron "expulsados del Partido Unidad Social Cristiana por el grupo Renacer por haber levantado la bandera del socialcristianismo". Y por ello decidieron fundar el nuevo Partido Republicano Social Cristiano.
Rodolfo Hernández, candidato a la Presidencia de la República, se definió como "un nuevo reformador social" y afirmó que, de resultar electo Presidente de la República, ante todo creará empleo, fortalecerá la Caja Costarricense de Seguro Social, la educación pública, echará a andar un ambicioso plan de infraestructura y fomentará ambiciosos programas de defensa ambiental.
Dijo ser el candidato de un nuevo partido que se ha inspirado en los principios socialcristianos de justicia social, y que vuelve a la palestra política 76 años después de la fundación del Republicano Calderonista.
"El nuestro es un partido nuevo con una profunda huella social", según el expresidente Rafael Ángel Calderón Fournier.

A Rodolfo Hernández propios y extraños le dicen "El Doctor".
A juicio de Calderón, líder de este nuevo partido que fue fundado en junio del 2014, el doctor Hernández y su partido lucharán por pasar a una "inevitable" segunda ronda contra el candidato del Partido Liberación Nacional.
"En esa segunda ronda ganaría el doctor Hernández", puntualizó Calderón.
Pero José Carlos Chinchilla y Claudio Alpízar, analistas consultados por nuestro diario, descartan de antemano tal posibilidad.
Chinchilla aseguró que en su criterio "son un candidato y un partido a destiempo", que pudo haber hecho un mejor papel en la elección anterior, "donde existían grandes vacíos", pero que hoy no tiene mayor chance político.
Además, subrayó que el doctor Hernández ya perdió "la candidez", una valiosa herramienta que en algún momento fue de mucha utilidad. Por ello piensa que el nuevo partido obtendrá a lo sumo dos diputaciones en el parlamento nacional.
Alpízar señaló, por su parte, que el candidato es la primera debilidad que tiene este nuevo partido, fundamentalmente por la forma en que irrumpió y la forma en que salió en la pasada elección del 2014, "lo que le pasa una factura muy grande".
Sin embargo, a Alpízar no le cabe duda de que Rafael Ángel Calderón es un hombre hábil, conocedor de la política nacional, y que tiene una importante cantidad de seguidores a nivel nacional, "lo cual le va a permitir armar una estructura importante que le podría generar dos o tres diputados ante la Asamblea Legislativa".
Pero el mayor daño que provoca la irrupción de este partido es a la Unidad Social Cristiana "porque efectivamente sí es una costilla de este partido", concluyó Alpízar.
Persecución vergonzosa por parte del PUSC
Hernández relató a Crhoy la forma en que fue marginado del Partido Unidad Social Cristiana y el apoyo que encontró luego en el expresidente Calderón Fournier, y amigos calderonistas, para convertirse en el primer candidato a la Presidencia de la República de cara a los comicios del 2018.
"Renacer nunca me aceptó porque yo pertenecía al grupo original que conformó el Partido Unidad (el grupo del Republicano Nacional) y me acusaban de haber sido nombrado precandidato a dedo por Calderón Fournier", refirió Hernández.
Acusó asimismo a Gerardo Vargas, Presidente del PUSC en ese entonces, de haber decomisado las invitaciones para el evento de su ratificación del 2 de octubre del 2014, provenientes del TSE.
Dijo además tener evidencia de que Pedro Muñoz, actual Presidente del PUSC, solicitó ante la Defensoría de los Habitantes el expediente de las denuncias contra su persona, por acoso sexual y acoso laboral.
"Y por supuesto no encontró denuncia alguna", afirmó Hernández.

Pedro Muñoz, presidente del PUSC.
Muñoz respondió a los cuestionamientos del "Doctorcito", como le dicen sus simpatizantes y también sus enemigos políticos, aduciendo que el retiro definitivo de Hernández, "cualquiera que sean sus pretextos", terminó siendo algo bueno para el Partido Unidad que ha renovado estructuras y pensamiento.
"Un ejemplo de esto último, y una gran diferencia con el Dr. Hernández, es nuestra actitud de respeto a los derechos humanos de las personas con una orientación sexual diversa, que contrasta claramente con actitudes retrógradas que hasta pretenden negarles esos derechos".
Y volver… volver
Hernández asegura que ahora, en su calidad de jubilado, tiene mucho más tiempo, a la vez que ha aumentado su entusiasmo por participar en esta lucha.
"Mi regreso a la política se puede comparar con un equipo de fútbol –dijo el candidato del PRSC- al apuntar que su partido político tiene dos tiempos: "un primer tiempo con jugadores que no eran de Primera División y un segundo tiempo en el Partido Republicano Socialcristiano, con jugadores de Primera División".
Su gran meta, en caso de resultar electo Presidente de la República es restablecer el Pacto Social "que se ha roto". Enumera como prioridades la creación de empleo para resolver el problema de la pobreza, principalmente en Guanacaste, Puntarenas y Limón; la defensa de los derechos humanos; el derecho a la educación pública de calidad; la defensa del ambiente, la dignificación de la mujer y promover la inversión extranjera.
Sobre el tema de la dignificación y participación activa de las mujeres dentro del PRSC, la tesorera de la agrupación, Rose Mary Carro, advierte que su partido es inclusivo, de puertas abiertas, y de una constante preocupación por las mujeres en el campo de la salud, en la jornadas laborales, en la inserción de la mujer en el campo laboral y en la prevención de la violencia doméstica.
La lucha electoral tiene ya su primer protagonista: Rodolfo Hernández. Está por verse hasta dónde podrá llegar y hasta dónde se cumplirán las pretensiones del expresidente Calderón Fournier.
