Bullying en centros educativos: Aprenda a identificar señales y proteger a sus hijos
90 casos en el año

Durante esta semana se ha viralizado un video en el que se observa a una menor siendo una víctima de agresiones físicas y bullying, por otro menor que fue detenido por las autoridades como sospechoso de cometer abuso sexual y lesiones levísimas.
Cuando se dan esta clase de agresiones resulta importante aprender a detectar las señales que podrían indicar que un menor está siendo víctima de agresiones o acoso escolar. Este tipo de hechos tienen consecuencias tanto a corto como a largo plazo en la salud mental de las víctimas y sus allegados, de acuerdo con Paola Vargas, psicóloga clínica.
Vargas detalló las señales de que un niño o adolescente está sufriendo bullying:
- Se muestra retraído.
- No mantiene contacto visual.
- Su postura es encorvada.
- Cambios fuertes de humor.
- Llora con facilidad.
- Se aísla.
- Tiene dolores de estómago o cabeza, se puede dar con frecuencia el día domingo, lo que se conoce como "síndrome de domingo por la tarde".
- No se quiere presentar a la institución educativa.
- Tiene problemas para dormir.
- Pierde o se le dañan sus pertenencias, útiles o uniforme.
- Presenta moretones o arañazos sin ninguna explicación lógica.
- No quiere hablar sobre sus compañeros y sobre cómo le va en clases.
- No sale con amigos del colegio o escuela.
- Presenta tics o tartamudeo.
- Se vuelve agresivo.
Si usted como padre tiene sospechas de que su hijo sufre bullying, la primera recomendación de la especialista es mantener la calma. De igual manera, es importante no regañarlo por no haberse "defendido" o por no haberle contado antes.
Sospechar que su hijo es víctima de Bullying puede generarle preocupación o enojo. Pero es indispensable poder abrir espacios de comunicación, que permitan que esta persona se sienta en confianza para comentarle sobre lo que está sucediendo. Sentirse apoyado y escuchado es indispensable en el momento en que la persona decide contarle sobre su situación.
Tampoco inste a esta persona a que se defienda con más violencia. Si al conversar se reconoce que la persona está siendo víctima de esta violencia, es indispensable comunicar con las autoridades encargadas de la institución educativa y actividad los protocolos de atención al Bullying, recomendó Vargas.
Consecuencias
El acoso escolar puede acarrear diversas secuelas en la salud mental como tristeza, preocupación, desmotivación, ansiedad, depresión, baja autoestima, aislamiento social, sentimientos de soledad, autolesiones, pensamientos de muerte o intentos de suicidio.
También, se puede dar un diagnóstico de Trastorno de Estrés Postraumático, causando frecuentemente la presencia de flashbacks o pesadillas sobre los eventos antes los cuales son víctimas.
Según Vargas, el acoso escolar puede afectar el rendimiento académico y el establecimiento de relaciones interpersonales. De igual manera, las consecuencias no se presentan solamente en la víctima directa.
El bullying afecta al centro educativo en el cual se presenta, afecta a los compañeros de la víctima quienes con su silencio o sumándose a la agresión del hostigador se convierten en cómplices.
Afecta a los padres de familia, encargados y demás personas cercanas de la víctima, quienes pueden experimentar frustración, enojo e impotencia ante la situación que están experimentando. Y nos afecta como sociedad al no haber actuado de manera preventiva para evitar que las situaciones de violencia alcancen hasta los centros educativos, aseguró Vargas.
Enid Castro, jefa de la Contraloría de Derechos Estudiantiles del Ministerio de Educación Pública (MEP), explicó que al 15 de mayo de este año registraban 90 situaciones de bullying y 126 relacionadas con violencia ocurrida entre estudiantes.