Logo

Brecha de género: Hay una mujer por cada dos hombres graduados en carreras STEM en el TEC

Desde 2020, las mujeres representan el 35,6 % de los graduados en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas en la casa de estudios

Por Andrey Villegas | 11 de Mar. 2026 | 3:02 am

Aunque han habido avances, el camino todavía no está plano. Las mujeres siguen siendo una minoría cuando se habla de preparación académica, principalmente en carreras relacionadas con tecnologías y computación: las llamadas carreras STEM.

Esto lo comprueban los especialistas, el Estado de la Educación, pero también los datos del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), la casa de estudios del país que se especializa en estos temas y goza de mucho prestigio.

Una de cada tres graduados de carreras STEM del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) son mujeres. Desde 2020, un total de 2522 han sido graduadas en áreas relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas en esa universidad.

Así lo confirman datos brindados por la universidad, que resaltan que el 35,6 % de los 7090 graduados en carreras STEM en ese periodo son mujeres. Los datos anuales se pueden observar con mayor claridad en la siguiente gráfica:

Especialistas consultadas por CR Hoy señalan que la brecha se mantiene tanto en la elección de carrera como en el acceso a los empleos más dinámicos y mejor remunerados, lo que refleja factores culturales, educativos y laborales que siguen influyendo en la participación femenina.

De acuerdo con Natalia Morales, coordinadora del Informe Estado de la Nación, históricamente los hombres han tenido mayor presencia en estas áreas.

Morales explicó que, cuando se analizan los datos en detalle, se observa que el aumento de la participación femenina se concentra principalmente en las ciencias médicas. Carreras como Medicina o Enfermería presentan una alta proporción de mujeres, lo que influye en las estadísticas generales de las áreas STEM.

Sin embargo, la situación es diferente en las ingenierías, donde las mujeres continúan siendo minoría. En promedio, representan cerca de un tercio de los profesionales y, en algunas especialidades, la proporción es aún menor, llegando en ciertos casos a apenas una de cada cinco graduados.

Esta brecha se acentúa cuando se observan las ocupaciones con mayor dinamismo económico, muchas de ellas vinculadas con tecnología e innovación. En campos como ingeniería informática, ciencia de datos, electrónica o ingeniería civil, la presencia masculina sigue predominando ampliamente.

Brechas que se originan desde la infancia

Para Morales, parte del problema se origina desde edades tempranas, debido a los estereotipos que históricamente han asociado ciertas habilidades o profesiones con los hombres.

La especialista indicó que, desde la niñez, existen diferencias en los estímulos que reciben niños y niñas, lo que influye en el desarrollo de intereses hacia áreas técnicas o científicas. A esto se suman percepciones sociales que continúan identificando algunas profesiones, como las ingenierías, como espacios predominantemente masculinos.

Este contexto puede influir cuando las jóvenes deben decidir qué carrera estudiar, pues muchas perciben estos campos como ambientes poco diversos o dominados por hombres.

TEC detecta carreras con menos de 25 % de mujeres

La brecha también se refleja en la matrícula universitaria. Según explicó Laura Queralt, directora de la Oficina de Equidad de Género del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), en esa universidad existen al menos cinco carreras en las que las mujeres representan menos del 25 % del estudiantado.

Entre ellas se encuentran Ingeniería en Computación, Ingeniería en Electrónica, Ingeniería en Computadores, Mecatrónica y Mantenimiento Industrial.

Queralt señaló que este fenómeno no es exclusivo del TEC, sino que se observa en la mayoría de las universidades, tanto públicas como privadas, especialmente en las llamadas "ingenierías duras".

Ante este panorama, la institución impulsa desde hace dos años un plan piloto para aumentar la participación femenina en estas carreras. La iniciativa incluye acciones afirmativas dentro del proceso de admisión, así como actividades de motivación dirigidas a las estudiantes que obtienen el puntaje necesario para ingresar.

Entre estas iniciativas se encuentra la jornada denominada Impacto Urania, que busca incentivar a las mujeres admitidas a matricularse en carreras con baja participación femenina.

El plan contempla, además, la reserva de cupos de matrícula para mujeres en determinadas carreras y un seguimiento durante cinco años para evaluar si estas medidas logran modificar la distribución de género.

Permanencia e inserción laboral también son retos

Las especialistas coinciden en que el desafío no se limita únicamente al acceso a estas carreras. También es necesario analizar los factores que influyen en la permanencia universitaria y en la inserción laboral.

En el TEC, por ejemplo, los estudios de deserción muestran que las mujeres no abandonan las carreras por razones asociadas a su género, sino principalmente por factores socioeconómicos o situaciones familiares. De hecho, en promedio presentan mejores niveles de rendimiento académico que los hombres.

No obstante, las universidades también analizan aspectos relacionados con el clima académico, como la adaptación al primer año, posibles dinámicas de exclusión en clase o situaciones de hostigamiento sexual.

En el mercado laboral, la brecha también persiste. La participación femenina en empleos vinculados con STEM suele ser menor que en la universidad, y las mujeres continúan teniendo menos presencia en los puestos de mayor jerarquía.

Entre los factores que influyen se encuentran las responsabilidades de cuidado, que todavía recaen mayoritariamente en ellas, lo que puede limitar la continuidad laboral o el acceso a puestos altamente demandantes en tiempo.

Acciones para reducir la brecha

Las especialistas coinciden en que reducir estas diferencias requiere una combinación de políticas educativas, laborales y cambios culturales.

Entre las acciones señaladas destacan el fortalecimiento de las vocaciones científicas desde la educación temprana, la promoción de una mayor participación femenina en colegios técnicos y carreras tecnológicas, así como programas de recalificación profesional que faciliten el retorno al mercado laboral.

También se considera clave promover entornos laborales más inclusivos y fomentar una distribución más equitativa de las responsabilidades de cuidado dentro de los hogares.

Además, advierten que la discusión sobre la equidad de género en estas áreas debe involucrar a toda la sociedad, incluyendo a las familias, las instituciones educativas, las empresas y los medios de comunicación.

Comentarios
1 comentario
EG
Por Elver Galarga11 de marzo, 2026

Y quién impide a las mujeres estudiar esas carreras? El Ayatola de Irán?O será porque las mujeres escogen otro tipo de carreras más orientadas a dar servicios sociales?