BID reafirma las principales dudas sobre plan del tren eléctrico

En 2020 exfuncionarios, economista y CGR plantearon diversas inquietudes con propuesta

4 de Mar. 2021 | 12:00 am

(CRHoy.com). Un informe de 17 páginas construido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en noviembre de 2020 sugirió considerables ajustes en la propuesta del Tren Rápido de Pasajeros (TRP) impulsada por el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer).

Tras críticas surgidas durante 2020, Incofer y el gobierno optaron por acercarse al organismo multilateral para revisar el planteamiento, analizar los alcances del estudio de factibilidad elaborado por la firma española IDOM y optimizar el plan.

El TRP, conocido también como Tren Eléctrico Metropolitano (TEM), sería desarrollado bajo la modalidad de concesión de obra pública por un plazo de 35 años. Según la propuesta original, la inversión estimada rondaría los $1.553 millones: el Estado aportaría $550 millones a través del préstamo otorgado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el monto restante sería asumido por el concesionario adjudicado en un proceso de licitación pública internacional.

No solo eso. Las arcas estatales aportarían un subsidio anual de entre $50 millones y $150 millones a la operación del servicio (el monto inicial sería sobre los $95 millones). El origen de esos recursos no está claro. Una tarea que definiría el Banco Central de Costa Rica (BCCR) y el Ministerio de Hacienda.

¿Qué señala el BID?

En el documento Análisis y Recomendaciones, remitido en febrero pasado a Elizabeth Briceño, presidenta ejecutiva del Incofer, el BID apuntó que por las condiciones financieras y fiscales del país es necesario enfocarse primero en obtener éxito en una sola primera fase del TRP (la Línea 2 Estación del Atlántico-Alajuela, según recomendación técnica), para así "replantear la estrategia de financiación y considerar modelos de negocio alternativos que aumenten la bancabilidad del proyecto y la factibilidad de ejecutarse en costo y calendario" ante las eventuales nuevas fases.

El trazado original propone 84 kilómetros con 5 líneas (o fases) sobre el derecho de vía actual de Incofer: Paraíso-Atlántico, Atlántico-Alajuela, Atlántico-Ciruelas, Alajuela-Ciruelas y Ciruelas-El Coyol.

Si el proyecto se desarrolla a partir de la primera fase propuesta, el Incofer y el gobierno deberán revisar el esquema financiero del proyecto. El informe urge claridad en el subsidio estatal que se aportará cada año.

"Es recomendable revisar alternativas para fondear la construcción con el fin de evitar los costos financieros elevados de la propuesta en los estudios de factibilidad, los cuales son consecuencia de capitalizar intereses y que el concesionario recurra a créditos recurrentes con altos riesgos de refinanciación. Un tema crítico es la revisión de la estructura de aportes públicos al proyecto, entendiendo que los ingresos por tarifas no serán suficientes para ofrecer la concesión en un marco sin subsidios. La revisión del esquema de aportes públicos debe ser consistente con la estructura del negocio definido y por lo general no se limita al crédito multilateral", detalla el banco.

El BID también pidió al Incofer "reconocer las incertidumbres existentes en proyecciones de pasajeros y no asumir el riesgo de la demanda de pasajeros".

"El número de pasajeros diarios que utilizaron el tren interurbano en 2019 fue 14.236 y el total anual fue de 3.58 millones. Las proyecciones en el modelo de demanda para 2025 son de 190.200 y 47.55 millones respectivamente, lo cual representa un crecimiento de 13.3 veces. Según esto, el 93% de los viajes serán nuevos viajes atraídos de otros modos (buses, autos) y generados por la presencia de un nuevo modo de transporte

"Aunque las condiciones del servicio serán sustancialmente mejores que el actual tren suburbano, la estimación de la demanda y del cambio modal tienen las incertidumbres y limitaciones de un proyecto tipo greenfield (proyectos que parten desde cero)", puntualiza el informe.

Para el banco, ese estudio de demanda se beneficiaría "con una descripción de la estructura de transporte de la ciudad y un análisis de la integración con otros modos de transporte". Un aspecto clave que fue cuestionado desde mediados de 2020 por Luis Enrique Loría Rebolledo, doctor en Economía e investigador de la Universidad de Aberdeen en Escocia, pues la demanda multimodal no se tomó en cuenta en el proyecto inicial.

"Es común que en este tipo de estudios, las proyecciones de tráfico sobreestimen la demanda por la asignación de impedancias (relaciones) muy bajas en los nodos de trasbordo. El estudio se beneficiaría con una descripción sobre los mecanismos de integración con otros modos de transporte y las instalaciones que les permiten fácilmente acceder al tren. Esto es relevante para potenciales oferentes, pues los sistemas de trenes urbanos operan de manera óptima y pueden llegar a ser financieramente más sustentables en la medida que exista integración con las líneas de autobús circundante", agrega la entidad.

Incluso, recomienda incluir los impactos a largo plazo que la pandemia del coronavirus COVID-19 provocará en el uso del transporte público. Esto fue señalado por la Contraloría General de la República (CGR) el 23 de junio de 2020.

"Si bien la operación de la Fase I  empezará un par de años después del inicio de la etapa de construcción, es muy difícil predecir la magnitud del impacto en la demanda de largo plazo para el y es posible que haya una incidencia por cuenta de grupos de usuarios que estén cambiando de manera permanente sus patrones de movilidad y por sistemas de transporte que adaptarán su servicio ante nuevas condiciones de operación", sugiere la organización, la cual de paso

El análisis también determinó que es necesario que el Incofer y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) afinen la integración operativa-tarifaria ente el servicio de trenes y el de buses en la Gran Área Metropolitana (GAM).

El banco regional recomienda que la línea Atlántico-Alajuela tenga la capacidad de transportar 600 pasajeros por tren, con 16 trenes que saldrían cada 8 minutos en "horas pico".  La propuesta origina impulsada por Incofer plantea las 5 líneas con 78 trenes tipo tren-tram que saldrían cada 5 minutos y llegarían a transportar hasta 200 mil pasajeros diarios.

"(…) la línea 2 (sugerida) podría iniciar a operar con un número menor de trenes, preliminarmente estimados en 16 trenes con un intervalo de 8 minutos en la hora pico, frecuencia que debe ser confirmada mediante modelaciones detalladas con el fin de asegurar que no se sobrepasa la densidad de pas/m2. Incorporando2 trenes de reserva, el material rodante de la línea 2 sumaría 18 trenes con un ahorro de $23.2 millones respecto al dimensionamiento original. Este ajuste garantiza que el sistema iniciará a operar con el mínimo de trenes necesarios y habilitará el ingreso de trenes adicionales de forma gradual en la medida que las proyecciones de demanda se cumplan y haya un crecimiento demostrado durante la operación", explica el BID.

Dudas planteadas

En junio de 2020, cuando inició la discusión de la aprobación del crédito en el seno de la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Legislativa, saltaron voces que cuestionaron la propuesta planteada por el Poder Ejecutivo.

Miguel Carabaguíaz y Clinton Cruickshank, expresidentes ejecutivos de Incofer, indicaron que se podría modernizar el sistema férreo a través de una propuesta más austera y más funcional de acuerdo con las características actuales de la GAM. Ambos coincidieron en que se debe tomar en cuenta la realidad fiscal y económica del país para definir el tipo de proyecto que se requiere.

Además, la metodología con que se calculó el Análisis Costo Beneficio (ACB) del TRP, según el estudio de factibilidad elaborado IDOM, fue ampliamente cuestionada Loría Rebolledo, quien señaló inquietudes porque la consultora -según su óptica- no tomó en cuenta la confluencia de los distintos tipos de transporte.

Loría mencionó falencias en el cálculo de la cantidad de horas de viaje que se ahorrarían los usuarios con el uso del tren. Como aspecto clave en este punto, dijo que no se tomaron en cuenta las proyecciones para otros modos de transporte (como buses o automóviles particulares).

El investigador sospechaba que los autores del estudio hicieron una simplificación: asumieron que las personas que usan un medio de transporte solo usan ese medio de transporte. Por ejemplo, que si usted va de su casa al trabajo en carro, solo usa el carro (ni bus ni tren).

Aunado a estas voces, la CGR publicó un informe en el que urgió aclarar una serie de aspectos antes de continuar con el impulso de la propuesta: la necesidad de contemplar la situación fiscal del país al momento de aprobar el empréstito, claridad en el monto y el origen de los recursos que se destinarán al aporte estatal y la necesidad de incluir los impactos por el COVID-19 en el planteamiento del proyecto.

Aclaraciones de Incofer sobre el tema VER AQUÍ

*Esta nota se actualizó a las 10:30 a.m. del 4 de marzo con la postura brindada por Incofer.

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