Así se infiltran los grupos criminales en colegios para reclutar jóvenes

Grupos criminales reclutan jovenes principalmente en zonas costeras para la comisión de delitos. Imagen elaborada por Angie Bravo
En la actualidad, y con el aumento de la violencia, los grupos criminales buscan nuevos métodos para reclutar personas a sus estructuras, siendo los jóvenes un blanco importante.
De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en estos momentos el reclutamiento de jóvenes para la venta de drogas es el modus operandi que ponen en práctica estos criminales para asechar en centros educativos.
El investigador de la Sección Penal Juvenil del OIJ, Danny González, explicó a CRHoy.com, la forma en que trabajan estos grupos organizados:
El reclutamiento de menores todavía es un efecto que se mantiene en los centros educativo, hemos visto que todavía hay personas ajenas, mayores de edad que reclutan a los estudiantes con el fin de que vendan drogas o que recluten a otros menores.
Ellos ingresan al colegio, pero no asisten a las lecciones como tal, se mantienen ahí realizando la actividad ilícita. Adquieren los uniformes (estudiantes de otros colegios) hasta el libro de ingreso para entrar a los centros educativos y vender la droga.
Según detalla el investigador, el ingreso a otros colegios se ha vuelto algo común, situación que incluso incrementa la violencia en los centros educativos, por los enfrentamientos entre menores por venta de droga u otros factores.
Por lo menos a este año y lo que llevamos tenemos 19 informaciones confidenciales de menores de edad por venta de droga y algunas de ellas en centros educativos.
Estos mismos estudiantes que venden dentro de colegios, pues empiezan a reclutar a otros para que se dediquen a la venta de droga (…) incluso aumenta la violencia en los colegios, agregó.
No obstante, esta forma de operar no es suficiente, ya que se podrían arriesgar a ser detectados dentro de los colegios, por lo que buscan otras alternativas para acercarse a los menores.
Una de las opciones que eligen, es llegar a las inmediaciones del colegio y así acechar a sus víctimas.
Hay un tema también y es que hay muchachos que no están incluidos en el centro educativo, no están matriculados, pero ellos llegan en las afueras de los colegios.
Incluso hemos tenido casos de personas adultas que llegan a las afueras del colegio y empiezan a reclutar a estas personas para que se dediquen a este tipo de delitos, agregó González.
Menores vulnerables, de escasos recursos, serían los principales blancos de los criminales, quienes se apersonan en las cercanías de los centros educativos para realizar dicho reclutamiento.
"Ellos aprovechan la vulnerabilidad que tienen los menores de edad para reclutarlos, porque lógicamente son personas que no tienen trabajo, les ofrecen ciertas condiciones como montos de dinero, teléfonos, vestimenta, cosas que los menores no pueden acceder. Hasta posición dentro de la organización criminal", puntualizó el investigador.

Protocolos de ingreso
Los protocolos de ingreso a los colegios son parte de esa falencia que aún no refuerza el Ministerio de Educación Pública (MEP), ya que las entradas y salidas de las instituciones deben ser mayormente reforzadas.
Según explicó el investigador del OIJ, se requiere de mayor atención para evitar que entren personas que no pertenezcan al colegio, o por temas de ingreso de armas o drogas.
"Hemos estado tratando de dar recomendaciones con el tema de los ingresos de las personas para establecer protocolos y lograr evitar que se den situaciones de ingreso de armas o drogas", detalló el investigador.
Incluso, los orientadores han pedido al MEP activar estos protocolos de ingreso para resguardar a los estudiantes, ya que se han reportado casos donde se ha ingresado armas a centros educativos, además de decomiso de drogas.
Por ahora, el OIJ asegura que mantienen contacto constante con la cartera educativa para atender estos casos, así como para impartir charlas a profesores, estudiantes y padres de familia.
"Mantenemos una comunicación constante con el MEP, para que nos informen de cualquier situación de este tipo y poder coordinar y atender estas situaciones. También hemos estado dando charlas en centros educativos tanto para profesores, padres de familia como estudiantes", concluyó González.
Indicadores ante uso de drogas
La atención a los comportamientos de los jóvenes se convierte en una herramienta fundamental en la lucha contra este problema de drogas.
De acuerdo con el doctor Eddy Marchena, encargado de Casa Jaguar del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), los padres deben estar atento a cambios repentinos en los menores, ya que esto sería una señal para detectar que consumen drogas.
"A papá y mamá les decimos que no están solos, pero es importante que estén con la mirada atenta y oídos afinados. Queremos que los encargados de los menores de edad estén alerta a los cambios en el comportamiento de los jóvenes. Hay algunos indicadores de cómo diferenciar cuando los estudiantes usan sustancias psicoactivas", explicó Marchena.
Los comportamientos a los que deben poner atención los padres son los siguientes:
- Cambios abruptos en el estado de ánimo
- Alteración en rutina de sueño y alimentación
- Aislamiento y poca comunicación
- Dificultades en la concentración
- Bajo rendimiento académico o ausentismo
- No participar de las actividades habituales
- Cambio de grupo de amigos
- Mentiras o justificaciones constantes
Según los expertos del IAFA, el comprender estos comportamientos permite a las familias desarrollar estrategias para educar a sus hijos en temas de drogas, así como prevenir el consumo y evitar que los menores se enfrenten a riesgos en su salud.
"Los colegiales que consumen sustancias tienen riesgos de afectar su salud física y mental. La evidencia científica evidencia que las drogas provocan problemas personales, familiares y sociales que terminan en deserción educativa, aumento de la violencia y afectación en los proyectos de vida" destacó el director General del IAFA, Oswaldo Aguirre.