Así fue la captura en agosto de 2025 de exvicealcalde y extranjero ahora requeridos por EE. UU.
Jimmy Roy Vindas Aguilar, exvicealcalde de Golfito, y el salvadoreño Jimmy Adonay Posada Chévez, alias Turbo, requeridos en extradición por Estados Unidos, fueron capturados el pasado 2 de agosto de 2025 en las inmediaciones de Sabana Sur, en San José.
Fue operativo conducido por la Fiscalía Adjunta Especializada contra la Delincuencia Organizada (Faedo), en conjunto con la Administración para el Control de Drogas (DEA) de EE. UU., permitió la incautación de dos vehículos de alta gama que transportaban un total de 38 paquetes de cocaína ocultos.
El despliegue policial, que también se extendió por Rohrmoser, en Pavas, permitió la captura de estos dos sujetos, así como de un tercero de apellido Sandoval, quien no es requerido por las autoridades estadounidenses.
La operación se realizó en las cercanías de un centro comercial ubicado en Rohrmoser, donde los oficiales interceptaron un primer vehículo, de color blanco. El segundo automóvil, de color azul, fue intervenido en las inmediaciones del Gimnasio Nacional.
La droga fue localizada en el vehículo blanco, dentro de un compartimiento oculto, conocido como "caleta", utilizado para evitar que los estupefacientes fueran detectados a simple vista.
Según las investigaciones, estos 38 alijos, de aproximadamente un kilogramo cada uno, tenían como destino final el país norteamericano. Las indagaciones entre la DEA y las autoridades costarricenses vincularon a estos tres hombres con el transporte y la comercialización de la droga.
Por estos hechos, Vindas y Posada son requeridos por el Tribunal del Distrito Medio de Florida por presuntos delitos de narcotráfico. Según lo informado, el Gobierno estadounidense formalizará en los próximos días la solicitud de extradición.
A los sospechosos se les impuso prisión preventiva, mientras avanzaba la investigación bajo el expediente 25-000035-1982-PE. Posteriormente, pasarían a detención provisional mientras se resuelve el trámite de extradición.
Vindas Aguilar militó en el Partido Liberación Nacional (PLN) hasta 2020, año en el que fracasó en su aspiración de convertirse en alcalde. Posteriormente, se incorporó al Partido Nueva Generación (PNG), donde en diciembre de 2024 fue nombrado coordinador regional.
Sin embargo, tras la publicación de CR Hoy sobre sus presuntos nexos y su captura, el PNG inició el proceso para expulsarlo de la agrupación.
El exvicealcalde también figura en el caso de corrupción conocido como Diamante, que investigó supuestos favorecimientos a la empresa Constructora MECO S. A. en varias municipalidades, entre ellas la de Golfito.
Así consta en el expediente judicial de ese caso, en el cual se le menciona en comunicaciones directas con un alto funcionario de la constructora, a quien presuntamente le habría solicitado dádivas, según la investigación.
En la captura ejecutada en agosto también colaboraron la Policía de Control de Drogas (PCD), la Unidad Especial de Apoyo (UEA) y la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC).
Su primo: un narco condenado en EE. UU.
Jimmy Roy es primo de Rolando Alberto Vindas Abarca, alias "El R", un narcotraficante costarricense de alto perfil que fue sentenciado en noviembre pasado a más de 24 años de prisión en Estados Unidos por delitos de tráfico de drogas.
"El R" aceptó los cargos y se declaró culpable ante la Corte de Sherman, en Texas, por conspirar para fabricar y distribuir cinco kilogramos o más de cocaína con destino a ese país.
La sentencia fue dictada por el Tribunal del Distrito Este de Texas, tras una investigación liderada por la división de Dallas de la DEA)y procesada por el fiscal auxiliar Michael Anderson.
Antes de su extradición, Vindas Abarca estuvo recluido desde 2021 en una prisión colombiana, luego de ser detenido por Interpol en Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander.
Permaneció privado de libertad en ese país hasta el 12 de noviembre de 2025, cuando fue trasladado a EE. UU. por orden del juez de distrito Amos L. Mazzant, con apoyo de autoridades colombianas y estadounidenses.
Durante su permanencia en la cárcel La Picota, en Bogotá, las autoridades lo señalaron como uno de los reclusos responsables de organizar fiestas dentro del pabellón de extraditables.
El propio Vindas Abarca publicó en redes sociales fotografías y videos que evidenciaban estos privilegios, lo que generó un escándalo mediático en Colombia. En las imágenes se observaban licor, teléfonos celulares, acceso a internet y otros lujos impropios del régimen penitenciario.
Las publicaciones también mostraban celebraciones privadas, incluida una fiesta de cumpleaños en la que incluso ingresó una cantante de vallenato.
Además, el costarricense exhibía relojes de lujo, cadenas de oro, teléfonos de alta gama y prendas de marcas reconocidas, así como su afición por el estilismo, actividad que realizaba dentro del mismo pabellón.
Según los expedientes judiciales, Vindas Abarca inició su trayectoria en el narcotráfico en la Zona Sur de Costa Rica, lo que le valió una primera condena en el centro penal de Pérez Zeledón. Tras salir de prisión, estableció vínculos con organizaciones criminales internacionales y realizó viajes frecuentes a Nicaragua, Panamá y Colombia, hasta su captura en Cúcuta.
Interceptaciones telefónicas presentadas ante la justicia estadounidense revelaron que el costarricense sobornó a oficiales del Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) para facilitar el paso de cargamentos de droga.
La Fiscalía de EE. UU. informó que las escuchas permitieron vincularlo con el traslado de grandes cantidades de cocaína, incluso más de una tonelada.
La acusación sostiene que mantenía nexos con estructuras criminales como el Clan del Golfo, en Colombia, y el Cartel de Sinaloa, en México, además de contactos en Honduras y Guatemala para facilitar el tránsito de la droga por Centroamérica.
El expediente detalla pagos de hasta $80.000 a funcionarios corruptos y transferencias por al menos $450.000 para financiar los envíos ilícitos.

















