Así están cambiando las redes sociales la forma en que elegimos qué comer

Así están cambiando las redes sociales la forma en que elegimos qué comer
Las redes sociales ya no solo sirven para compartir fotografías de platillos o recomendar restaurantes. Ahora también están transformando la manera en que los consumidores descubren productos, toman decisiones de compra e incluso perciben el sabor de los alimentos.
Ese cambio quedó reflejado en Taste Tomorrow 2026, una investigación internacional de Puratos realizada en más de 50 países que analiza las tendencias de consumo en los sectores de panadería, pastelería y chocolate. El estudio concluye que la decisión de compra comienza cada vez más en el entorno digital.
El estudio revela que el 63% de los consumidores se inspira en internet para conocer la oferta de tiendas locales, mientras que uno de cada dos compra víveres por internet al menos una vez al mes, una muestra de la creciente influencia de los canales digitales en los hábitos de consumo.
Para Guillaume Bourneau, presidente de Puratos Latinoamérica y el Caribe, el mayor cambio provocado por las redes sociales no está en los gustos de los consumidores, sino en la velocidad con la que descubren nuevas tendencias y acceden a información.
"Las redes sociales educan, informan y, sobre todo, lo hacen de manera rápida e inmediata. Esa velocidad es el gran punto de cambio", afirmó durante una entrevista.
El ejecutivo explicó que las plataformas digitales amplían el acceso a nuevos productos, sabores y conceptos gastronómicos que antes tardaban mucho más tiempo en llegar al consumidor.
"Hoy las personas tienen acceso a cosas nuevas de manera mucho más rápida. Las redes sociales generan expectativas y despiertan el interés por probar productos que quizá nunca habrían conocido de otra forma", comentó.
Bourneau considera que este nuevo comportamiento también representa un reto para la industria alimentaria, que debe responder con rapidez a las tendencias que surgen en el entorno digital.
"Los consumidores ven un producto que les gusta y de inmediato quieren saber dónde conseguirlo. Las empresas que entienden lo que ocurre en redes sociales y reaccionan rápidamente pueden ganar ventaja en el mercado", explicó.
La comida también se volvió contenido
Las plataformas digitales no solo influyen en qué alimentos compran las personas, sino también en la forma en que viven sus experiencias gastronómicas. Según el estudio, el 61% de los consumidores comparte este tipo de experiencias en línea porque le ayuda a conectar con otras personas.
Para Bourneau, este comportamiento refleja el papel que históricamente ha tenido la comida como un punto de encuentro.
"El alimento es un vehículo social muy fuerte. Ya sea de manera presencial o virtual, la comida crea una base común para conversar y conectar con otras personas", señaló.
Primero se come con los ojos
El estudio también encontró que el 78% de los consumidores considera que un alimento que luce bien sabe mejor, un resultado que evidencia el peso que tiene la apariencia al momento de despertar el interés por un producto.
"Compramos con los ojos. Un producto que se ve fresco, brillante o apetitoso genera una percepción positiva incluso antes de probarlo", indicó Bourneau.
En conjunto, las tendencias para 2026 apuntan a una industria que apuesta por combinar innovación y tradición. En panadería ganarán protagonismo los panes enriquecidos con proteína, la expansión de la masa madre a productos como donas y rollos de canela, así como las preparaciones con contrastes de textura. En pastelería seguirán creciendo los mini postres y las microtartas, junto con sabores como limón, maracuyá, frambuesa, tamarindo, pistacho y matcha. Mientras tanto, la chocolatería impulsará rellenos inspirados en postres como cheesecake y tres leches, además de opciones de origen vegetal y productos que destaquen la procedencia del cacao, en respuesta a consumidores que buscan experiencias diferentes sin renunciar a los sabores tradicionales.
Además del impacto de las redes sociales, Taste Tomorrow 2026 identificó otras tendencias que marcarán el consumo de alimentos en los próximos años. Entre ellas destacan una mayor búsqueda de productos que combinen salud y placer, el creciente interés por alimentos que favorezcan la salud intestinal, la demanda de empaques sostenibles y la preferencia por sabores tradicionales reinventados con nuevas combinaciones.