Asesino de Luany Salazar cumplirá 35 años de cárcel: Tribunal impuso máximo castigo
Familia de la víctima logró en tercer intento que al responsable del crimen se le impusiera el castigo más severo posible
(CRHoy.com) El Tribunal Penal de Cartago impuso la mañana de este martes la pena máxima a Kenneth Enrique Mejía Chavarría, alias "Hippie", por el asesinato de Luany Valeria Salazar Zamora, en el tercer juicio que se celebra por el crimen ocurrido el 10 de junio de 2020.
La nueva condena corresponde a 35 años de cárcel por un homicidio calificado y 1 mes por un hurto simple, confirmó el representante legal de la familia de la víctima, Joseph Rivera Cheves, ante consulta de CRHoy.com. El primero representa la sanción más severa posible para ese delito.
Hasta este nuevo fallo, contra Mejía Chavarría tenía una pena de 26 años (25 por homicidio y 1 por hurto). Sin embargo, tanto el Ministerio Público como la querella insistieron desde un principio en su deseo de que al responsable del crimen se le ordenaran las sanciones más altas.
Precisamente, por eso, la Fiscalía y Rivera Cheves apelaron en dos ocasiones las resoluciones previas, logrando en una primera que el homicidio fuera considerado como calificado, en vez de simple, mientras que en la segunda fue posible, que se justificara la pena máxima.
Desde el segundo debate se logró establecer que el 9 de junio de 2020, Salazar Zamora se encontraba en compañía de su amiga, Katherine Urbina Garita, y el novio de esta, Mauricio Espinoza Mosquera, conocido como "Toledo", en una fiesta en la casa de este último. En determinado momento, y después de haberla acosado en parte de la tarde, Mejía Chavarría llegó al lugar con cervezas y con un cigarrillo de marihuana, a fin de compartir con la joven, quien se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Avanzada la noche, el imputado le propuso un negocio a la joven que tenía que ver con un anillo, por lo que le pidió que lo acompañara a su casa, en Linda Vista de Río Azul, en La Unión; misma que quedaba a unos 15 metros de la vivienda de la víctima.
Una vez en el sitio, el encartado actuó "sobre seguro" -al mantener el pretexto del supuesto pacto- y consiguió llevar a la joven hasta su habitación, en el segundo piso de la vivienda, en la que únicamente estaba la abuela del endilgado, de apellidos Centeno Centeno. Esta última tiene un impedimento para caminar y en ese momento tomaba pastillas para dormir, circunstancia que el asesino aprovechó para cometer el acto.
Al llegar a su cuarto, Mejía Chavarría "de manera completamente sorpresiva e imprevisible" le propició una herida en el cuello con una cuchilla que mantenía oculta en medio de una ropa. Posteriormente, le ocasionó cinco heridas más a Salazar Zamora, en la misma parte del cuerpo, así como en la cara.
Según la Fiscalía no existía ningún tipo de conflicto o hecho generador entre ellos. Mejía Chavarría, con el fin de dar muerte a la ofendida y apoderarse de sus bienes, mediante la utilización de un objeto no determinado, pero con capacidad punzocortante, propició una herida en el cuello.
La joven no ofreció ningún tipo de resistencia ni tampoco pudo solicitar ayuda tras el ataque, producto de lo cual falleció en el sitio, en virtud de una lesión en la cara lateral del cuello que derivó en la laceración de la yugular.
Una vez que se concretó el homicidio, "Hippie" tomó el celular Huawei de la ofendida y, con el fin de procurarse impunidad, trasladó el cuerpo sin vida al cuarto de pilas, donde la envolvió con un plástico negro y lo sujetó con cinta adhesiva, para luego enterrarlo en una jardinera del patio trasero de la vivienda.
El cadáver fue encontrado en ese sitio una semana después, durante una búsqueda organizada por familia de la joven.
Mejía Chavarría fue capturado por la Fuerza Pública al día siguiente del hallazgo, mientras salía de una vivienda en San Pablo, a la cual se había trasladado, ante el asedio de sus vecinos. Desde ese momento, el encartado permanece en prisión preventiva.
Ese mismo día,el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ingresó en la vivienda del sospechoso, donde con pruebas de luminol -químico que reacciona con la hemoglobina y libera destellos azules al exponerse a luz negra en la oscuridad- fue posible encontrar sangre a lo largo de la casa, así como de un arma blanca y un arete de la ofendida.
Nota del redactor: Esta publicación fue ampliada a las 10:00 a.m. del 27 de junio de 2023.

