Asesinatos se disparan un 114% en Cartago debido a incursión narco
Provincia dejó el puesto de menos violenta
Cartago pasó de ser la provincia menos violenta durante los primeros 4 meses de 2023 -el año más sangriento en la historia costarricense-, a tener un incremento de un 114% en el número de asesinatos registrados.
Las estadísticas recopiladas por el Organismo de Investigación Judicial son claras: el año pasado, los ocho cantones de Vieja Metrópoli sumaban 14 muertes al 23 de abril, con una cifra mucho más inferior que las demás provincias.
A hoy, Cartago pasó a ser la quinta provincia con el número más alto de homicidios, pero proporcionalmente, es la que ha tenido un aumento mayor. A estas alturas del año pasado reportaba 14 casos, ahora son 30.
Puntarenas es la segunda región con mayor crecimiento de fatalidades: un 32%. En 2023 registraban 41 asesinatos, pero en la actualidad ya se contabilizan 54.
En menor escala, Alajuela registra 2 casos más en comparación a los 30 que tenía finalizando abril del año pasado, un crecimiento que ronda el 6%.
Incursión de alias Diablo en Turrialba

Un hombre murió baleado en La Unión de Cartago. Imagen con fines ilustrativios.
El disparo de asesinatos en la provincia se explicaría por un desplazamiento de operaciones del narcotráfico desde Limón hacia el cantón de Turrialba, de acuerdo con el director regional de la Fuerza Pública en Cartago, Freddy Guillén.
Lo que estaría provocando la disputa, es un enfrentamiento de células de la organización narco liderada por Alejandro Arias, alias Diablo, que están tratando de penetrar en la zona.
Allí entran en ‘guerra' con los grupos criminales que existían en la zona, que al no tener ‘competencia', no generaban los mismos índices de violencia.
"Esa movilización de la criminalidad, se debe a los operativos que se realizan en toda la vertiente atlántica. Esto ha obligado a los grupos, a desplazarse para, de alguna manera, ‘apoderarse' de otras regiones donde no tenían presencia.
Esto lo hacen ‘ganar' terreno, ya sea para llegar con más facilidad a la frontera norte y establecer rutas de tráfico de drogas, o incluso poder llegar hasta la Meseta Central", explicó Guillén.
Este fenómeno delictivo ha obligado a la Fuerza Pública a reaccionar y centrar los despliegues policiales para hacerle frente a las estructuras criminales, principalmente las dedicadas a la venta o distribución de droga.
"Con la estrategia de focalización del servicio policial por nodos demandantes, lo que hacemos es dar una atención inmediata a la problemática y así abordamos el fenómeno desde los factores de riesgo que presenta cada punto crítico", señaló el director regional.
Los oficiales intentan en el campo, identificar las estructuras criminales, sus integrantes, dónde están operando, qué puntos usan para la venta y consumo de estupefacientes y qué delitos anexos cometen.
"Desde enero que se empezaron a registrar homicidios dobles y muy seguidos, establecimos una estrategia que hizo que bajaran.
Se presentó un desplazamiento y ya no ocurren en los centros de población donde se estaba librando esta batalla, sino que se llevaban las personas a zonas cafetaleras donde no hay acceso", indicó el jefe policial.
Costa Rica contabiliza 282 muertes dolosas este año, 4 más que la misma fecha al año anterior.
