Aprueban extradición de Pablot; la de Restrepo sigue en el limbo
La extradición de Iván Javier Pablot Martínez, costarricense naturalizado requerido en Europa por narcotráfico internacional, fue aprobada y lo convertirá en el segundo tico enviado al Viejo Continente por un proceso judicial.
No obstante, el proceso —que sería la tercera extradición tica hacia el Viejo Continente— contra Hamilton Fernando Restrepo Osorio está en el limbo, aunque figura en la misma causa. Ambos son de origen colombiano y adquirieron la ciudadanía costarricense.
Deben afrontar acusaciones penales en Niza, al sur de Francia, por trasiego internacional de cocaína oculta en cargamentos legítimos de frutas de exportación, como piña, banano y tubérculos, que salían desde suelo nacional.
El pasado 14 de agosto, el Tribunal de Apelación de Sentencias de Goicoechea ratificó en segunda instancia la entrega de Pablot, pero el mismo tribunal acogió un recurso de apelación presentado por la defensa de Restrepo y devolvió su trámite al Tribunal Penal de San José, lo que equivale a un juicio de reenvío.
La entrega de Restrepo había sido aprobada en primera instancia, al igual que la de su colega, pero sus abogados ganaron la impugnación el 29 de julio, lo que llevó a que se ordenara devolver el trámite para que se valore de nuevo la solicitud de extradición presentada por Francia.
Estos dos sospechosos se convirtieron en los extraditables ticos números 10 y 11 cuando fueron capturados el 30 de setiembre de 2025 por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en cumplimiento de una orden de captura internacional.
Largo historial
Ambos hombres mantenían perfiles de empresarios y llevaban más de 15 años residiendo de manera estable en territorio costarricense. Pablot, de 47 años, fue interceptado en la vía pública en El Carmen de Cartago. Los agentes judiciales debieron provocar una colisión controlada con el vehículo que conducía para impedir que se diera a la fuga.
Restrepo, de 40 años, fue capturado en Montecillos de Alajuela, dentro de una amplia propiedad de su pertenencia. Las autoridades francesas llevaban tiempo tras su pista. Al parecer, utilizaba negocios locales, como talleres mecánicos, restaurantes y locales de lavado de autos, para legitimar el capital proveniente del narcotráfico.
Este último ya era conocido por la policía debido a que en 2014 logró fugarse de un hospital penitenciario en Panamá mientras cumplía una condena. La investigación penal en territorio europeo cobró fuerza luego de que la Policía francesa interceptara cargamentos de cocaína originarios de Costa Rica e ingresados por puertos de esa región costera, lo que motivó que la Fiscalía y los jueces de instrucción franceses emitieran los requerimientos.
Todo comenzó con el hallazgo de paquetes que sumaban 29 kilogramos de cocaína en 2012, en Marsella. Interpol los buscaba desde entonces. En 2016, Restrepo fue detenido en un caso distinto en Costa Rica, cuando el entonces fiscal encargado era el extraditado Celso Gamboa Sánchez.
En una conferencia de prensa, Gamboa afirmó que el grupo vinculado con Restrepo había legitimado cerca de un millón de dólares provenientes del narcotráfico. En el país también fueron investigados por el pago de ₡15 millones a un exjuez y a una pareja de auxiliares judiciales, ambos de apellido Mora.
En 2014, la Policía Judicial detuvo a los funcionarios sospechosos de recibir dádivas. En aquel momento existía una solicitud de allanamiento en un caso por legitimación de capitales contra Restrepo. Ese allanamiento no se concretó porque uno de los auxiliares intervino y obtuvo la orden para vendérsela al abogado de Restrepo por ₡15 millones. Los agentes descubrieron la maniobra y abrieron una causa penal contra los funcionarios investigados.
En el caso de Pablot, también estuvo vinculado a una causa de homicidio en la que la víctima fue identificada como Karolay Vindas Durán, de 21 años, quien tenía ocho semanas de embarazo cuando fue asesinada, el 29 de abril de 2020, en Quepos.
Como la entrega de Pablot ya fue ratificada, solo restan las coordinaciones con la Policía de Francia para su traslado, mientras que en el otro caso sigue pendiente la disputa legal.
En el sistema judicial francés, los casos complejos de criminalidad organizada transnacional y narcotráfico internacional a gran escala son centralizados por un tribunal especializado, el Tribunal Judicial de Jurisdicción Interregional Especializada (JIRS). La sede que cubre el sureste del país, incluidas Marsella y Niza, se encuentra en Marsella.





