Aprenda a diferenciar entre un trastorno y un desorden alimenticio
Afecta negativamente la salud física y mental

Durante el 2023, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) atendió 4.609 casos de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), de los cuales 3.950 se dieron en mujeres, la mayoría entre 10 y 19 años.
De acuerdo con la Dra. Sinaí V. Ceciliano, psicóloga de la Secretaría Técnica de Salud Mental del Ministerio de Salud, no tener los nutrientes que el cuerpo necesita puede causar desequilibrios en los neurotransmisores.
Son cruciales para mantener nuestro estado de ánimo, controlar nuestras emociones y hacer que nuestro cerebro funcione bien. Esto no solo afecta nuestra capacidad para manejar el estrés y las emociones, sino que también puede hacernos más vulnerables a trastornos mentales graves, enfatizó la especialista.
Para los especialistas es importante que las personas sepan diferenciar entre un desorden alimentario y un TCA.
En el caso del desorden, hay preocupación intermitente por el peso y la figura, pero no domina todos los aspectos de la vida, potencialmente podría desencadenarse un trastorno.
Algunos ejemplos son: comer de manera emocional, saltarse comidas de manera habitual, dietas extremas sin supervisión, llevar una mala relación con la comida y estrés emocional. Eventualmente, pueden ser detectados por la misma persona que atraviesa la situación, familiares y amistades.
Con los trastornos de la conducta alimentaria hay una obsesión extra y constante que afecta negativamente la salud física y mental. La anorexia y la bulimia nerviosa son ejemplos de TCA.
Estos trastornos pueden causan como desnutrición, problemas cardíacos, osteoporosis y, en casos severos, la muerte. Su diagnóstico y tratamiento requiere estrictamente apoyo profesional.
Es recomendable buscar ayuda, por ejemplo, en la Línea AQUIESTOY (800-2737869) del Colegio de Profesionales en Psicología.