Analistas: Oficialismo estaría cerca de rupturas internas
Diputada Padilla ha roto en varias ocasiones línea del Gobierno
(CRHoy.com) -El incidente entre las diputadas Pilar Cisneros y María Marta Padilla coloca a la bancada legislativa del oficialista Partido Progreso Social Democrático (PPSD) en las puertas de rupturas internas a tan solo cinco meses de haber asumido sus curules.
Así lo reconocen los politólogos Daniel Calvo y Gustavo Araya, quienes no descartan que el reclamo de Cisneros, jefa del oficialismo, a Padilla, quien rompió en llanto en la sesión del Plenario Legislativo del jueves pasado, impacte a lo interno de una fracción ya de por sí sumamente heterogénea e inexperta.
Esa tarde, Padilla se separó de la línea del Gobierno y votó a favor de una propuesta de la oposición para que ese día no se conociera el resello al veto del presidente Rodrigo Chaves al proyecto de ley que pretende excluir al Servicio de Emergencias 9-1-1 de la aplicación de la regla fiscal, un tope al crecimiento del gasto público.
Cisneros recriminó a Padilla por su decisión en medio de una tensa sesión del Plenario en la que la jefa del oficialismo también lanzó fuertes acusaciones a bancadas de oposición.
La diputada Padilla entró en crisis y salió del recinto legislativo acompañada de otros congresistas e incluso fue trasladada a un centro médico.
Discrepancias
Según Calvo, consultor en temas políticos y legislativos, en el oficialismo se ha empezado a observar a algunos diputados rompiendo las líneas de una administración bastante vertical.
Una de ellas es la legisladora Padilla, quien no es la primera vez que discrepa de posiciones del Gobierno.
Ya había roto línea del Gobierno con el tema de la Ruta del Arroz, lo mismo que el diputado Daniel Gerardo Vargas. Ahora, con el veto del 9-1-1, que terminó en ese incidente. Creo que estos sí son indicios importantes de eventuales fracturas.
Esas divisiones, a juicio del analista, podrían hacerse mayores conforme avancen las investigaciones por presuntos delitos en el financiamiento de la campaña política que llevó a Chaves al poder y al calor de los próximos comicios municipales en 2024.
"Eso puede llevar a una eventual implosión de la fracción de gobierno. Hay diputados que están relacionados con los escándalos, como el caso de Luz Mary Alpízar, y habrá otros diputados que quieran separarse de eso, el caso de Pilar Cisneros, entre otros", amplió.
Las probables facturas incluso pueden conducir al surgimiento de diputados independientes.
"En el caso del partido de gobierno, el poder cohesiona. Que hayan ganado la Presidencia de la República los hace mantenerse un poco más unidos estos primeros meses. Pero cuando el Gobierno empiece a sufrir desgaste, cuando se vengan a discutir proyectos de mayor costo político, yo me imagino que estas divisiones en el partido de gobierno quedarán más evidentes", opinó.
Calvo recordó que las divisiones en el oficialismo se manifestaron incluso desde la elección de Cisneros como jefa de bancada y quedaron descubiertas el jueves pasado con el incidente entre ella y Padilla.
"Camisa de fuerza"
El analista Araya, por su parte, explicó que lo usual es que las fracciones parlamentarias acuerden posiciones previamente negociadas en las cuales se respetan los criterios individuales.
No existe una línea de fracción sin que haya respeto por esas individualidades. Por lo tanto, no pueden trabajar con una camisa de fuerza y mucho menos reclamar o señalar, o incluso exigir comportamientos apegados a esa línea, porque no ha habido el debido respeto de considerar las opiniones individuales.
De acuerdo con Araya, es probable que el oficialismo entre en acomodos internos en esta legislatura e incluso que se prolonguen por más tiempo.
"Máxime cuando hay liderazgos que no entienden la función política y la ven como imposición o como una suerte de cuasi dictadura, que se tiene que perpetuar la decisión de alguno de los liderazgos tipo mesiánico. Y esto, si se sigue presentado, podría causar algún tipo de rupturas importantes que se van sumando, y eventualmente podrían llegar a generar salidas", añadió.
Aunque las mayores discrepancias han girado en torno a la diputada Padilla, otros legisladores oficialistas han comenzado a cuestionar algunas decisiones del Poder Ejecutivo.
Un ejemplo es la congresista Ada Acuña, quien se opone al recorte de ¢973 millones al presupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud para 2023, que el Gobierno propuso a la Asamblea Legislativa.
Anteriormente, cuestionó la reducción de recursos a esa cartera ministerial para financiar parte del alza salarial de un 100% a ministros y viceministros, incluida en el recién aprobado tercer presupuesto extraordinario de la República para 2022.


