Análisis técnicos calificaron plan del canal seco como ilusorio, especulativo y sin soporte técnico
CNC señaló incosistencias en insumos y sustentos para avalar propuesta
(CRHoy.com). El plan para construir un canal seco interoceánico que una el Atlántico con el Pacífico, para facilitar el movimiento de carga entre puertos, está nuevamente bajo la lupa.
La intención no es nueva y ya fue planteada en otras épocas, con distintas propuestas y otros nombres, pero más recientemente se puso en discusión el plan elaborado por la empresa Cansec Costa Rica CSCR S.A.
Pese a esto, a inicios de 2020, el Consejo Nacional de Concesiones (CNC) optó por archivar el proyecto ante numerosas inconsistencias técnicas detectadas.
Ahora, en medio del nuevo gobierno (2022-2026), existe un interés por retomar la idea. Rodrigo Chaves, presidente de la República, dijo estar anuente a analizar la intención de reactivar el proyecto. Paralelamente, representantes de Cansec fueron citados a la Comisión Legislativa de la Asamblea Legislativa para referirse a la propuesta desarrollada.
¿Qué fue lo que llevó al CNC, adscrito al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), a tomar esta determinación? Documentación incompleta, sin sustento, datos desajustados a la realidad y ausencia de respaldos técnico-financieros, fueron parte de la extensa lista de motivos alegados en 2020 para archivar la iniciativa privada.
El análisis que llegó a esta determinación fue elaborado por la Dirección del Área de Gestión de Iniciativas, con fecha del 3 de marzo de 2020, según el oficio CNC-AGI-OF-0023-2020, entregado al entonces secretario técnico del CNC, José Manuel Sáenz.
La propuesta procuraba impulsar, mediante la vía de la concesión, un canal seco en una longitud de 300 kilómetros a partir de 2 líneas férreas operativas (con capacidad para movilizar contenedores a doble altura) y una carretera de 10 carriles.
Esto, a su vez, conectaría 2 mega puertos potenciales entre Parismina de Limón y La Cruz de Guanacaste para así atravesar el norte del país en 3 horas. La inversión, proyectada en 2016, era de $16 mil millones.
¿Cuáles otros antecedentes existen? El 1° de noviembre de 2018 el CNC archivó una primera propuesta de Cansec al no completar los requisitos previos solicitados.
Acto seguido, el 14 de noviembre de ese mismo año, la compañía planteó una nueva propuesta, la cual, según dictamen del 10 de diciembre de 2018, tampoco cumplió con lo solicitado.
Luego, entre febrero y mayo de 2019, la empresa y el CNC sostuvieron acercamientos para admitir aclaraciones y subsanes a partir de los insumos puestos por Cansec sobre la mesa de discusión.
En el análisis, el CNC calificó en reiteradas ocasiones como ‘ilusorios‘ los planteamientos de la empresa y recalcó el hecho de que en algunos puntos no existían insumos reales que sostuvieran las propuestas.
"Se trata de un proyecto que no se ha soportado en estudios serios y bien documentados, aspecto que solo añade al posible riesgo que pudiera constituir para la Administración", detalló el CNC, en referencia a la calificación de algunos de los insumos aportados.
Los múltiples señalamientos planteados en el análisis del CNC
- Capacidad financiera
El CNC indicó que varios documentos sobre los potenciales inversores y sus empresas no contaban con la información total requerida para dar sustento legal y financiero de cara a participar en el proyecto, con la financiación de los estudios y gastos asociados a presentar la propuesta hasta su etapa de aprobación final. Incluso, el consejo alertó de inconsistencias en la documentación.
Es decir, no hubo insumos suficientes para garantizar la capacidad financiera de la empresa ni el respaldo de bancos (estatales o internacionales) de primer orden para costear los estudios estimados en $300 millones.
"(…) desde el 14 de noviembre a la fecha se han presentado 4 diferentes nombres de posibles 'inversionistas'. Por lo que este panorama hace dudar a la Administración sobre la seriedad de la iniciativa, no teniéndose ni claridad, ni certeza, de cómo se va a financiar la elaboración de todos los estudios y demás gastos asociados a la presentación de la propuesta hasta su etapa de aprobación final", cita, textualmente, el CNC.
- Dudas con prefactibilidad técnica
El consejo no encontró claridad de un perfil o estudio de prefactibilidad técnico para sustentar la iniciativa privada de concesión de obra pública. "(…) no cumple con el estudio de prefactibilidad técnica que permita a la Administración valorar la razonabilidad del proyecto y supuestos futuros".
Esto involucró inconsistencias y dudas sobre los datos en rubros como: la demanda de carga anual que se atendería, la infraestructura a desarrollar y el sustento detallado del monto económico requerido por los estudios de desarrollo (los estimados en $300 millones).
El CNC mostró incertidumbre con la intención de Cansec de movilizar el 7.56% del tráfico mundial de carga contenerizada. Por ejemplo, la empresa propuso un estimado de movimiento anual iniciando con 60 millones de Unidades Equivalente a 2 Pies (conocidas como TEUS, por sus siglas en inglés) y un crecimiento anual de 2%.
"Dicho tráfico de diseño supera en 3.75 veces el tráfico de carga contenerizada que actualmente maneja el Canal de Panamá, ampliando en 2018, que es aproximadamente 16 millones de TEUS. De los cuales, 10.1 millones son cargados y distribuidos en 2.604 tránsitos por el canal", recalcó el consejo.
Según el consejo, las estimaciones no tienen soporte y se basan en conjeturas sobre el eventual crecimiento de carga de buques de mayor tamaño que no podrían navegar por el Canal de Panamá.
"Nada de esto se evidencia de la información entregada por Cansec y constituye una de las razones principales para determinar que la demanda indicada por el postulante es especulativa y podría configurarse en un potencial riesgo para la Administración (…) La demanda de tráfico propuesta no solo es especulativa, no tiene soporte técnico ni fáctico y es inexistente", puntualizó el análisis estatal.
- Dudas con ubicación
La empresa no localizó las coordenadas donde se ubicarán los mega puertos, la vía férrea o los corredores viales. Tampoco se presentaron certificaciones registrales de las propiedades afectadas y su respectiva titularidad.
"No contiene cronograma o plazo para adquirir los terrenos necesarios para el desarrollo del proyecto. Es decir, no tiene idea clara de las posibles las expropiaciones", recalcó el CNC.
El lunes 22 de agosto, ante la Comisión Legislativa de Infraestructura, Lucía D'Ambrosio Vite, presidenta de Cansec, aseguró sin mostrar prueba alguna que Carlos Alvarado, presidente de la República entre 2018 y 2022, y Rodolfo Méndez Mata, ministro del MOPT en ese mismo lapso, le pidieron como dádiva el 1% del costo del proyecto a cambio de impulsarlo.
Según la empresaria, la solicitud se gestionó a través del diputado Pablo Heriberto Abarca Mora, legislador del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), en la Administración 2018-2022.
Los 3 señalados rechazaron lo indicado por D'Ambrosio y anunciaron acciones legales por calumnias y difamación.
David Segura, representante de Cansec, aseguró ante los diputados de la comisión que recurrieron ante el Tribunal Contencioso Administrativo (TCA) para impugnar el archivo de la propuesta, pues consideran que la decisión se tomó sin fundamentos y que sí se aportaron los insumos para solventar las deficiencias señaladas por el consejo.
Incluso, aseguró que la audiencia preliminar ante el TCA fue suspendida a raíz de una alteración en el expediente del proyecto a lo interno por el CNC. Por eso, plantearon una denuncia penal ante el Ministerio Público.


