Amores clandestinos y robos: líderes narco también están matando a sus “peones”

Grupos también cobran con tortuosas muertes algunas deudas insignificantes.

23 de Nov. 2023 | 1:01 pm

Las pugnas internas dentro de las mismas organizaciones criminales que operan en el país, están causando que algunos de los miembros de los grupos sean asesinados por orden del líder o mandos altos, principalmente por líos pasionales, robos casi insignificantes de droga o no adaptarse a las reglas de la organización.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) desde hace varios meses está analizando, caso por caso, los homicidios desde el 2021 con el objetivo de contar con un panorama más amplio de la alta tasa de criminalidad y ha encontrado varios detalles peculiares que son sometidos a estudio.

Esa revisión les permitió darse cuenta del fenómeno de riñas a lo interno de las agrupaciones que terminan con la muerte de uno o más de sus miembros, la mayoría de ellos con mandos bajos o rasos.

"Todos los casos que hemos recibido en todas las zonas y todos los grupos, hemos tenido casos que se matan entre ellos, porque alguien no hizo algo bien, porque le vieron feo a la novia, porque uno ahora anda con la que fue novia del otro, circunstancias de amores clandestinos, pérdidas de droga, pérdidas de dinero y no grandes cantidades. A veces porque no acatan una orden, entonces el mismo grupo los manda a matar y talvez el que usaron para matar luego es asesinado por otros miembros, esto ha sido así siempre, pero ahora se ve mucho más fuerte", explico Michael Soto, subdirector del OIJ.

Algunos de estos homicidios se perpetraron en barrios de San José y Limón, casualmente las provincias donde más ajustes de cuentas se han registrado este año, casi 400 si se suman los de ambos sitios.

Pese a que fue claro que no es algo que ocurre hasta ahora, recalcó que actualmente ese tipo de casos aumentó debido a que ven a todos los miembros de los clanes, como sujetos fácilmente reemplazables, debido a que hay muchas personas "esperando su turno" para ascender a ese puesto que quedará vacante en caso cualquier hecho mortal.

"Lo que ellos no miden es que cuando asumen esos roles, después van a correr con la misma suerte que las otras personas que fueron eliminadas por los problemas que le mencioné, y rápidamente empiezan a matarlos a estos también y sigue el ciclo de personas que llegan a tomar esos puestos", añadió.

Pese a que estos incidentes no son más numerosos que los de enfrentamientos con grupos rivales, Soto dijo que si han tomado mucha relevancia en los últimos meses, ante la gran cantidad de personas que conforman los clanes delictivos y que tienen aspiraciones de escalar.

Para la policía, en muchas ocasiones son los mismos sujetos que buscan ese ascenso, los que hacen el llamado de atención a sus jefes sobre esos líos pasionales o robos de pequeñas cantidades de droga para luego ellos aprovechar el espacio que queda en la escalera de la organización y buscar un mando más alto del que poseen.

Caso de Batán: lo quemaron por ¢10 mil

Y más allá de solo miembros, también se han identificado casos de adictos a los que han matado por deudas menores, como ocurrió en Batán, cuando a un habitante de calle le propinaron varios balazos y luego le prendieron fuego por una deuda menor a los ¢10 mil.

"Les debía una plata de una droga que era una cantidad mínima, fueron, lo buscaron, lo mataron y lo quemaron. Así hay algunos casos", dijo el jerarca.

Por este caso detuvieron a tres personas, dos hombres y una mujer, que figuran como sospechosos de la muerte de un hombre de 59 años y apellido Leal en una casa abandonada el pasado 9 de noviembre.

Los sospechosos de apellidos Arrieta (21 años), González (28 años) y Mendoza (mujer de 22 años).

"La víctima tenía heridas de arma de fuego y el cuerpo estaba quemado", confirmó la oficina de prensa del OIJ.

En ese momento decomisaron droga, celulares y un arma de fuego calibre 9 milímetros que los incriminan con el caso.

Entre los sospechosos figura un sujeto conocido con alias de "Chatilla", que era seguido por las autoridades desde hace varias semanas, como responsable otros hechos acaecidos en ese mismo cantón limonense.

Al corte del 21 de noviembre, el país registra un total de 817 homicidios dolosos, siendo la provincia de Limón con 201, donde más casos se registran.

La estadística del OIJ revela que del total de asesinatos, 541 obedecen a ajustes de cuentas o venganzas y 105 a riñas o discusiones, en los cuales encajan los perfiles de las víctimas descritas por Soto como ejecuciones entre miembros del mismo grupo o cobros de deudas insignificantes como la de Batán.

Comentarios
0 comentarios