Ambientalista que defiende humedal en Cartago: “Me dijeron que me iban a picar y enterrar ahí mismo”

5 de Oct. 2026 | 2:03 am
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Las denuncias que Ricardo Muñoz, ambientalista y defensor del humedal de Coris, en Cartago, ha presentado durante los últimos años llegaron acompañadas de amenazas que incluso hacen referencia a su muerte y desaparición.

Muñoz, ecologista y miembro de la Asociación Ornitológica de Costa Rica y de la Asociación Nido de Halcón, asegura que recibió al menos tres amenazas relacionadas con su labor de protección de este ecosistema.

Una de las más graves, según relató, advertía sobre lo que le ocurriría si ingresaba a propiedades ubicadas en la zona y vinculadas con las denuncias ambientales.

"En esas amenazas me dijeron que si me agarraban en las fincas propiedad de los que están denunciaron, que me iban a picar y enterrar y nadie iba a saber nada más de mí", relató.

Esta es una de las más recientes y admite que desde entonces tiene más problemas para ingresar a la zona del humedal, porque algunas personas que antes le ayudaban ahora prefieren estar al margen para evitarse problemas.

El ambientalista asegura que actualmente permanece bajo protección de la Oficina de Atención y Protección a la Víctima del Delito del Poder Judicial debido a la situación de riesgo que enfrenta.

Amenazas comenzaron tras denuncias

Ricardo Muñoz, ambientalista que defiende el humedal de Coris es objeto de varias amenazas.

Ricardo Muñoz, ambientalista que defiende el humedal de Coris es objeto de varias amenazas.

Muñoz vive desde hace más de 40 años cerca del humedal de Coris y, durante los últimos años, ha denunciado intervenciones que, según afirma, buscan secar lagunas y ojos de agua ubicados en este ecosistema.

De acuerdo con su relato, las amenazas se intensificaron hace aproximadamente dos años, cuando el ambientalista y otras personas comenzaron a denunciar el ingreso y la utilización de maquinaria en terrenos del humedal.

El ambientalista afirma que ha recibido aproximadamente tres amenazas de este tipo desde entonces.

"A uno lo intimidan, lo denigran, simplemente por defender el ambiente, el agua, el territorio de lo hermoso que es este humedal, de los que no tienen voz y hace poco incluso me prohibieron el ingreso a casi todas las fincas en las cuales trabajé 33 años, pero que ahora son de otros propietarios. Yo tenía ingreso fácil y ahora no me dejan, resulta difícil, por eso se ha recurrido a visibilizar lo hermoso que es este lugar", manifestó.

Bajo protección

El ecologista reconoce que la defensa de estos espacios implica riesgos y asegura que el Poder Judicial atiende actualmente sus casos, los cuales se tomaron con seriedad y actuaron de inmediato.

"No es nuevo hablar sobre ambientalistas atacados por proteger estos espacios, uno entiende que existe un alto riesgo y por eso estoy bajo esa protección", indicó.

Muñoz también señaló que recibe acompañamiento de una organización vinculada con Naciones Unidas que brinda apoyo a defensores ambientales.

"Este otro programa internacional protege a diferentes ambientalistas en el país con asesorías, apoyo y acompañamiento psicológico y grupal para que no nos sintamos solos, porque los primeros meses fue muy rudo, yo lloraba como un chiquito de ver que seguía la destrucción y nadie hacía nada, hoy me siento más apoyado y las asociaciones que represento como Nido de Halcón, Ornitológica Costarricense y Apreflofas están con nosotros en esta lucha", afirmó.

El ambientalista asegura que, con el paso del tiempo, más personas y organizaciones se han sumado a la defensa del humedal.

Refugio para decenas de especies

Mamíferos en humedal de Coris. Foto: Ricardo Muñoz

Mamíferos en humedal de Coris. Foto: Ricardo Muñoz

Una de las principales preocupaciones del ambientalista es el impacto que los desarrollos en los alrededores y las intervenciones dentro del propio humedal podrían generar sobre las especies nativas y migratorias que utilizan este ecosistema.

El sitio constituye un espacio de alimentación, descanso y refugio para numerosas especies. En la zona se han documentado mamíferos como pizotes, mapaches, coyotes, conejos de monte, cauceles o tigrillos, leones breñeros, zorros grises, armadillos, puercoespines y chanchos de monte, además de reptiles y una importante diversidad de aves.

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) ha documentado al menos 45 especies de aves en el humedal de Coris, equivalentes al 4,7 % de las registradas en Costa Rica.

Sin embargo, otros trabajos de documentación y monitoreo realizados en la zona han identificado al menos 129 especies, una cifra equivalente a aproximadamente el 13 % de las aves registradas en el país.

Para Muñoz, visibilizar esa riqueza natural se ha convertido en otra herramienta para intentar proteger el ecosistema ante las intervenciones y los desarrollos que se realizan en sus alrededores.

Pese a las amenazas que asegura haber recibido, el ambientalista sostiene que continuará, junto con otras organizaciones, las acciones para defender el humedal de Coris.

Incluso fue el que guio a un equipo de CR Hoy en días recientes para poder conocer de primera mano la problemática que existe en la zona.

Aunque admite que a veces siente temor de lo que pueda pasar, siempre anda precavido, atento a las personas que andan por las fincas y carros que lo siguen cuando busca ingresar a la zona.

Humedal Coris. Foto: Ricardo Muñoz

Humedal Coris. Foto: Ricardo Muñoz