Al que menos le sirve ruptura en Restauración es al PAC, dice analista
Cambio político implicará que ahora puedan verse mejor las diferencias que existen en torno al plan fiscal

Diputados antigua fracción Restauración Nacional (CRH).
Si hay una fracción y grupo político al cual le conviene menos la división que enfrenta el Partido Restauración Nacional es a Acción Ciudadana (PAC) y al gobierno, debido a que se crea un nuevo grupo de interlocutores con los cuales debe establecer negociaciones.
El escenario es complejo. Se trata de una nueva fracción de siete diputados que abandonan Restauración para hacer casa aparte. El grupo no solo buscará su nueva identidad intentando desmarcarse del gobierno, sino también de su propia fracción madre, lo cual lo convierte en un bloque difícil para negociar.
Bajo estas circunstancias es que ahora el gobierno y su fracción deben negociar el proyecto de reforma fiscal y todos aquellos proyectos que considere trascendentales. Según el analista Pablo Barahona, si a todo Poder Ejecutivo se le complica la negociación política, ahora más, en especial porque los que se fueron de Restauración pueden ser considerados de "línea dura".

De acuerdo con el analista, es de esperarse que ahora se produzca una profundización de las diferencias que existen entre diputados sobre el tema fiscal, más allá de que más bien se logre cosechar nuevos apoyos.
Señaló en ese sentido que todavía no ve que el proyecto pueda contar con 38 votos.

Barahona señaló que lo ocurrido en el partido demuestra que existe inestabilidad en cuanto a liderazgos en partidos donde generalmente existen "cacicazgos repelentes"; es decir, personas que lideran esos grupos y no permiten a otros líderes surgir.
"Es lo que vemos con Fabricio o los hermanos Prendas", afirmó.
Restauración Nacional se fraccionó luego del resultado electoral de abril pasado, cuando fueron más evidentes las divisiones entre Fabricio Alvarado y el presidente del Partido Carlos Avendaño, en especial por el manejo de los recursos financieros.
El conflicto se elevó tanto de tono que incluso llegó al Tribunal Supremo de Elecciones, en donde han llegado denuncias de proveedores que reclaman que no se les pagó por sus servicios.