Al menos 140 menores han sido atendidos por quemaduras en HNN este año
Según estadísticas de CCSS
La Unidad de Quemados del Hospital Nacional de Niños (HNN) ha atendido al menos 140 pacientes en lo que va del año, de acuerdo con estadísticas al mes de junio, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
En promedio se atiende a 1 niño al día por esta razón, lo que significa que alrededor de 300 niños requieren atención por quemaduras de distintos niveles.
Son los niños más pequeños, de 0 a 4 años, los que con mayor frecuencia son víctimas. Por ejemplo, del total de niños atendidos entre 2020 y el 2023, el 63% correspondieron a este grupo de edad.
Por esa razón, los expertos de este centro médico recordaron la importancia de prevenir las quemaduras, pues en todos los casos, fue el descuido, la impericia o el exceso de confianza los que estuvieron de por medio en que se produjera la quemadura.
Estadísticamente, la mayoría de quemaduras que se atienden son por agua hirviendo, tés y sopas instantáneas. Pero este año han observado un incremento importante por quemaduras por fricción con bicicletas, bicimotos y motocicletas.
Más del 95% se dan en las piernas y en algunas ocasiones se suman fracturas. En este 2024 se ha registrado un mayor número de quemaduras por fricción en el tobillo y pie (56 a nivel nacional, según cifras de la CCSS), lo cual podría estar relacionado con el aumento en el uso de bicimotos y motocicletas como medios de transporte.
Centros especializados en el país
Además del Hospital de Niños, el único centro médico que también cuenta con una unidad de quemados es el Hospital San Juan de Dios, que atiende en promedio unos 300 pacientes por año, principalmente mayores de edad.
La del San Juan de Dios funciona desde 1986, pero la más longeva es la de niños, que opera desde 1976. Desde la creación y entrada en funcionamiento de ambas unidades, los profesionales a cargo han buscado la forma de incorporar nuevos tratamientos, técnicas y medicamentos para la atención de las quemaduras en los pacientes, como las curaciones con apósitos y posteriormente con la donación de piel como una de las más importantes.
Esta piel donada constituye un tejido que contribuye en gran medida en la reconstrucción de la piel en las personas con quemaduras de una manera más pronta y con mejor calidad, disminuyendo su estancia hospitalaria e incluso la necesidad de injertos, por lo que es fundamental manifestar la voluntad en vida de ser donantes de órganos y tejidos
