Agente que ayudó a sospechoso de matar a Kimberly tiene solo 5 meses en el OIJ
Situación es consecuencia de fuga de personal experimentado, según director de policía judicial
El funcionario del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que mantuvo conversaciones con Deive Oldemar Pérez Mena, pareja y único sospechoso de asesinar a Kimberly Araya Granados, tiene apenas 5 meses de laborar en la institución.
El agente y el imputado mantuvieron varias conversaciones, eso sí, previo a que empezaran las sospechas de que el esposo de la víctima habría cometido un femicidio. Así lo confirmó Randall Zúñiga, director de la policía judicial.
"En su momento había una búsqueda sobre Kimberly y eso es lo que genera, tal vez, la participación del compañero. Él tiene 5 meses y viene ingresando al OIJ.
Hay un tema aquí de experiencia que se echa de menos, es parte de lo que luchamos día a día: que no se nos vaya el personal de experiencia y que el personal nuevo no nos genere una situación como esta", manifestó el jefe policial.
De acuerdo con Zúñiga, el OIJ revisó la situación con la Fiscalía y de momento no se considera un delito la intervención del agente, dado que él estaba tratando de ubicar a la desaparecida, sin conocer que el esposo era el sospechoso.
"No hay una actuación indebida y habría que esperar la apertura de los teléfonos celulares, para determinar si existe algo más al respecto", añadió.

El cuerpo de Kimberly fue encontrado en la Ruta 32, en un barranco.
Aún no existe ningún tipo de investigación administrativa abierta el agente amigo de Pérez, aunque sí le incautaron el celular y revisarán las conversaciones que ambos mantuvieron.
El funcionario no laboraba para la Delegación del OIJ de Heredia, que estaba encargada de la búsqueda de Kimberly Araya.
Zúñiga, director del Organismo, expresó que, afortunadamente, la intervención del investigador amigo de Pérez Mena no tuvo un efecto negativo sobre las pesquisas.
Al final más bien, el compañero nos sirvió para poder ubicar más rápido al sujeto cuando se tuvo que hacer la detención, dado que el sospechoso ya había salido de su casa el día siguiente que desapareció Kimberly.
No estuvo del todo bien tratar de ser diligente y colaborar, es parte de la experiencia que se tiene que acumular para que en estos casos se guarde cierta ecuanimidad. También es a lo que nos enfrentamos en el OIJ con las renuncias del personal de experiencia y tenemos que aceptar personal nuevo que está propenso a cometer situaciones como estas.
Previo a brindar algún tipo de información, el agente le pidió al sospechoso y pareja de Kimberly, que le mostrara si tenía algún golpe o signo corporal que lo vinculara con algún tipo de agresión.
Pérez Mena quería sacar información sobre la posible localización de Kimberly Araya antes de su desaparición, respecto a las radiobases y GPS de los servicios de transporte.
"La pareja de la víctima no figuró como sospechoso sino hasta varios días avanzada la investigación. Con él tuvimos varias conversaciones los días 19, 21 y 23 de abril.
A partir de la última conversación, decidimos parar cualquier tipo de comunicación con él porque ya manejábamos la posibilidad que él hubiera asesinado a Kimberly", explicó Zúñiga.
