Acapulco: desconocido pueblo tico con ingrato índice de homicidios
Acapulco tiene la tasa más alta de homicidios, pero en su territorio solo se registraron 3 casos en el 2016. Pobladores aseguran que duermen con la puerta abierta
El distrito de Acapulco, en Puntarenas, es desconocido. Silencioso. Casi no hay casas, y tiene una escuela que en el 2017 sumó un récord en la asistencia de estudiantes: en total asisten 9 niños.
Sus vecinos aseguran que en Acapulco se puede dormir con las puertas abiertas. Al menos en Coyolar, los ciudadanos aseguran que viven tranquilos, sin temores y con la paz "de toda la vida".
Ni siquiera imaginan que el Observatorio de la Violencia del Viceministerio de Paz ubica a Acapulco, el distrito número XIV del cantón de Puntarenas, como el lugar con el mayor número de denuncias por homicidios, según el Atlas Cartográfico de Delitos del 2016.
El título pareciera ingrato, porque en este distrito solo se presentaron 3 homicidios durante el año 2016, pero al hacer la comparación por la densidad de la población, el pueblo de poco más de mil habitantes ocupa el primer lugar.
En la zona aún se recuerda la espantosa muerte de dos holandeses y su capataz en la Hacienda La Flecha, hecho que se descubrió en enero del año pasado. La herida se mantiene fresca, sobretodo, con la sorpresa de que este pueblo ocupó los titulares noticiosos y apareció como el más violento.
Según Jairo Vargas, director de la Dirección General para la Promoción de la Paz y la Convivencia Ciudadana (Digepaz), estos datos permiten visualizar los principales lugares en los que se presentan los delitos para desarrollar acciones y fortalecer la prevención contra la delincuencia.
"Los homicidios son el hecho por excelencia para definir cuánta violencia hay en el país", explica Vargas. Las cifras del informe revelan que 20 de cada 10 mil habitantes del distrito de Acapulco ubicado en Puntarenas, presentaron una denuncia por homicidio doloso. Esta es la tasa más alta reportada en todo el país.
Vargas señala que la violencia es producida por múltiples causas y detalló que se deben valorar dos lecturas: la ocurrencia de los hechos y la dimensión que representa. Por ejemplo, en el cantón de Puntarenas -donde se ubica Acapulco- se reportaron 21 homicidios que en cantidad de casos es menor a los cantones de San José que reportaron 84 y 50 homicidios. No obstante, el impacto en la comunidad puede ser mayor.
"Un lugar que tenga mayor número de homicidios no implica que la tasa va a ser mayor, porque se saca cada 100 mil habitantes y se da una mejor comparación", señala Vargas. Para Digipaz, los números se hacen basados en la densidad para no tener que comparar a distritos de gran población frente a distritos de más pequeños.
"Aunque un distrito tenga menos homicidios podemos considerarlo como más significativo y que es prioritario. Los cantones donde aparecen más hechos parecieran más violentos pero el criterio con el análisis de la densidad de la población nos da un análisis más real y justo", apuntó.
Pueblo desconocido
En Acapulco solo hay una escuela, un mini super y un cementerio con menos de 60 lápidas. En sus desoladas calles -que conducen a Monteverde- pasan pocos vehículos y prácticamente todos los vecinos se conocen. Ellos aseguran vivir en armonía, "ganándose" la vida en las únicas opciones de empleo: la empresa Pipasa o como jornaleros.
A pesar de ubicarse a más de 40 km del cantón de Puntarenas pertenecen políticamente a esa zona, mas señalan que no existe una conexión con las autoridades del ayuntamiento. Además en cuanto al tema de seguridad, los vecinos señalan que la presencia policial es escasa.
De hecho, los pobladores de la zona -como explica Sergio Porras- sueñan con tener una plaza donde los niños puedan jugar fútbol, vestir los colores de Puntarenas y tratar de alejar a los más jóvenes de las drogas. También sueñan con tener una iglesia, católica o evangélica, que lleve un mensaje de esperanza a un pueblo humilde que más que peligroso, se siente olvidado.




