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Abandono de rutas de bus golpea más fuerte a usuarios de 4 regiones del país

Por Francisco Ruiz | 17 de Feb. 2026 | 5:16 am

El abandono de rutas de bus perjudica en mayor medida a usuarios de transporte público en cuatro zonas del país. Las regiones rurales Huetar Norte, Chorotega, Brunca y Atlántica son las más afectadas por esta situación, según determinó la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) en un estudio.

La entidad ejecutó durante varios meses este análisis en el que caracterizó 99 rutas de bus en estado de abandono. El objetivo de la Autoridad era determinar las causas del abandono y perfilar acciones para promover el transporte público. El estudio incluyó consultas a más de 3.000 usuarios en las propias comunidades.

La Aresep concluyó que las cuatro regiones mencionadas son las que más resienten el fenómeno del abandono debido un conjunto de condiciones. Entre ellas están la alta dependencia al transporte público en esas zonas, la dispersión territorial y una menor disponibilidad de otras alternativas de movilidad.

La situación más grave la viven usuarios de 23 rutas de autobús que no tienen ningún otro servicio que al menos comparta una parte del recorrido de la ruta abandonada. Es decir, dependían únicamente de la ruta de bus que dejó de circular. Este grupo de rutas se concentra en las regiones Huetar Norte y Chorotega.

Todas las regiones tienen afectaciones económicas por la falta de rutas de bus. La ausencia de transporte público deja sin movilidad a trabajadores, afecta el comercio y la articulación productiva, según la Aresep. Sin embargo, este impacto está relacionado con la estructura económica regional; por ejemplo, si depende más del agro, turismo o servicios.

"La falta de rutas de autobús profundiza las brechas socioeconómicas, al limitar el acceso a educación, salud, empleo y servicios públicos. Las regiones con Índice de Desarrollo Social más bajos terminan acumulando mayores rezagos, perpetuando círculos de desigualdad territorial", describe la Aresep.

Los resultados varían entre regiones:

  • Huetar Norte: presenta el impacto más severo, pues combina comunidades muy dispersas, una economía agropecuaria dependiente del transporte, población migrante y limitada oferta de rutas alternativas. Esto genera mayor aislamiento social y productivo. Los usuarios señalaron que las rutas de bus tenían horarios inadecuados.
  • Brunca: enfrenta un impacto igualmente alto, amplificado por su topografía montañosa, caminos vulnerables a deslizamientos y altos índices de pobreza. La interrupción del transporte público limita significativamente el acceso a servicios esenciales, especialmente salud y educación. Existe una alta incidencia del transporte informal.
  • Huetar Atlántica: sufre consecuencias considerables debido a la vulnerabilidad del clima adverso, zonas indígenas con alta dependencia del autobús y fuerte necesidad de conexión con centros urbanos para actividades económicas. Existe también una alta incidencia del transporte informal.
  • Chorotega: experimenta un impacto alto, especialmente vinculado al turismo y la movilidad laboral. Aunque existen centros urbanos más consolidados, hay comunidades costeras y rurales afectadas por el abandono de rutas.
  • Pacífico Central: presenta un impacto moderado, pero significativo en áreas turísticas como Jacó, Quepos y Parrita. La falta de rutas de bus limita la movilidad de trabajadores del sector turístico y reduce la accesibilidad hacia centros urbanos y playas.
  • Central: es la menos afectada, pues cuenta con una alta densidad de rutas, mayor conectividad y múltiples alternativas de transporte formal. En esta región los efectos se relacionan más con la calidad del servicio.

Aresep sugiere adaptar rutas de bus en cada región

Ante estos resultados, la Aresep plantea una serie de recomendaciones. Entre ellas fortalecer la infraestructura vial y las paradas se bus, diseñar modalidades operativas adaptadas a la realidad rural y restablecer un servicio formal confiable que responda a las necesidades reales de movilidad en cada región.

Por ejemplo, se sugiere incorporar esquemas de transporte adaptados por tipo de territorio con planes diferenciados en cada región. Esto implica ajustar frecuencias, unidades y tarifas según el perfil territorial e integrar trasporte público con desarrollo regional.

Para los servicios de baja demanda, una posibilidad es establecer rutas específicas o hacer uso de microbuses. Por otra parte, se plantea conectar los servicios esenciales y establecer rutas complementarias en horarios de mayor demanda estudiantil y laboral.

Las personas afectadas por el abandono de rutas en sus comunidades indicaron que los medios de transporte alternativos al autobús son carros (32%), motocicletas (23%) y transporte informal (17%). Mientras que los principales motivos de viaje compras, salud y trámites varios.

La Aresep indicó que realizará una serie de actividades de divulgación de los resultados, incluyendo talleres de análisis con el Consejo de Transporte Público (CTP) y las comunidades afectadas para definir acciones interinstitucionales aplicables a cada caso.

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