6 prácticas para reducir el riesgo de padecer neumonía
Algunos pacientes, como los recién nacidos, puede que no presenten síntomas
La neumonía es una infección del pulmón que puede ser causada por múltiples microorganismos como bacterias, virus y hongos.
Los médicos recuerdan que las infecciones respiratorias agudas, como la neumonía, pueden prevenirse con la puesta en práctica de diversas medidas a nivel personal y comunitario, dentro de las cuales destaca vacunarse y velar porque los esquemas estén completos.
Desde la farmacéutica Pfizer recuerdan que además de esto, existen 6 prácticas fundamentales para reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Entre ellas, destacan las siguientes:
- Lavarse las manos frecuentemente con jabón.
- Practicar actividad física con regularidad.
- Llevar una dieta saludable y nutritiva.
- Evitar el fumado.
- Dormir suficientemente.
- Practicar la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé.
"Muchos virus o bacterias siguen representando un riesgo grave para la salud", apuntan desde el Departamento Médico de la compañía.
Los expertos advierten que cualquier persona puede padecer una neumonía; sin embargo, existen ciertos grupos de riesgo, los cuales deben estar atentos ante cualquier síntoma y tomar las medidas preventivas adecuadas, según el médico tratante.
Esos grupos son:
- Niños menores de 2 años.
- Personas con el sistema inmune débil: debido al cáncer, VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) o con trasplante de órganos.
- Individuos con problemas de salud serios como diabetes, cirrosis o enfermedad cardíaca.
- Adultos mayores de 65 años.
- Fumadores.
Los síntomas más frecuentes de esta enfermedad son dolor en el pecho al respirar o toser e inclusive, dificultad para respirar; desorientación o cambios de percepción mental, en mayores de 65 años; tos que puede producir flema; y fiebre y escalofríos con temblor.
"Los recién nacidos y bebés puede que no muestren signos de la infección o más bien, tengan fiebre, tos o dificultad para respirar, parezcan inquietos o cansados y no tengan ganas de comer", indican los doctores.
