5 signos de alerta que podrían ayudarlo a detectar el síndrome del intestino irritable
Afección es más frecuente en mujeres entre los 20 y 50 años
(CRHoy.com) El Síndrome del Intestino Irritable (SII), también conocido como "colon irritable" o "colitis nerviosa", es una patología crónica que afecta al 15% o 20% de la población mundial.
Se trata de un trastorno funcional del sistema digestivo, que se caracteriza por la presencia de dolor y malestar abdominal, flatulencia y alteraciones del ritmo deposicional.
Dicha afección, que es ya la segunda causa más común del abstencionismo laboral -solo por detrás del resfriado-, es más frecuente en mujeres entre los 20 y 50 años, un grupo poblacional laboralmente activo.
Para los especialistas, esto podría estar relacionados con el estrés diario que sufre esta población, provocando una limitante en gran medida, en la calidad de vida de quien lo sufre y reduce la productividad laboral.
"El SII es multifactorial, no hay solo una causa específica. Hay factores desencadenantes del síndrome y factores que son agravantes del síndrome", explicó Marlon Rojas, gastroenterólogo.
"En el SII existe una alteración en la función de la barrera intestinal que altera la microbiota, dejando pasar a las capas más internas sustancias que provocan irritación", agregó.
El especialista menciona que a pesar de ser una afección muy frecuente, solo una tercera parte aproximadamente de los afectados consultan con el médico ante la manifestación de síntomas.
Es por eso de la importancia de conocer las señales que nos pueden ayudar como signos de alerta para ir a consulta con un especialista y evitar mayores complicaciones.
Estos son:
- Pérdida de peso no intencionada
- Sangrado en las heces
- Anemia en los exámenes de laboratorio
- Detectar una masa en el abdomen
- Familiares de primer grado con cáncer de estómago o de colon
Los criterios diagnósticos vigentes para esta enfermedad son llamados "ROMA IV", y se identifican por la presencia de dolor abdominal recurrente que debe estar presente al menos un día de la semana, con dos o más de las siguientes características:
- Se asocia a la defecación.
- Está relacionado con un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
- Está relacionado con un cambio en la consistencia de las deposiciones.
El médico explicó que esos criterios deben cumplirse durante los últimos tres meses y los síntomas haber comenzado un mínimo de seis meses antes del diagnóstico.
Estos se dividen en cuatro esferas de los trastornos funcionales digestivos:
- Dieta: evitar comidas con condimentos artificiales, comidas altas en grasa, productos con cafeína como bebidas energéticas o café, alimentos que produzcan mucho gas como: el brócoli, coliflor, repollo, vainicas y pepino, evitar gaseosas y leguminosas. Además, una de las opciones es la dieta FODMAP, una herramienta terapéutica aplicada en ciertos casos.
- Estrés: el estrés es el síntoma más común de la enfermedad. El doctor Rojas comenta que hay que analizar en la medida de lo posible como evitar o bajar el estrés laboral, tratar de hacer técnicas de relajación y en general hacer actividad física.
- Flora intestinal: la mayoría de las personas con este síndrome tienen una alteración de la flora intestinal. El gastroenterólogo explica que a través del test de aliento se puede determinar qué tipo de flora tiene el paciente, con el objetivo de conocer si se beneficia de darle probióticos o si es recomendado darle antibióticos, para eliminar las bacterias en el intestino que provocan la diarrea o el gas intestinal.
- Umbral de dolor: los pacientes con intestino irritable tienden a reducir el umbral de dolor, si el paciente cambia la dieta, reduce el estrés y mejora la flora y aun así todavía no mejora, la cuarta opción sería tratar la enfermedad con medicamentos que modulan el dolor y que hace que aumente el umbral de dolor y no lo tengan tan bajo como normalmente lo llegan a tener los pacientes con este síndrome.
"El objetivo de los tratamientos están enfocados en mejorar la calidad de vida del paciente y aliviar los síntomas. Si logramos un control en el paciente se recomienda visitar al gastroenterólogo si aparecen síntomas nuevos, pero si no se logra el control debe estar en seguimiento más regularmente hasta mejorar y hasta que el paciente retome su calidad de vida", mencionó el especialista.
En caso de tener alguno de los síntomas o identificar algún factor de riesgo, la principal recomendación es buscar atención médica.
