5 beneficios de la lactancia para la salud bucodental
La dieta puede evitar caries

La lactancia materna es sumamente importante para los bebés, ya que no solo aporta al desarrollo físico y emocional, sino que también juega un papel crucial en la salud bucodental.
De acuerdo con la Dra. Melissa Rojas, odontopediatra, amamantar a los niños durante los primeros meses de vida puede brindarle numerosos beneficios para una sonrisa sana en el futuro.
- –Favorece el correcto posicionamiento de los dientes en la mandíbula. La acción de succionar el pecho materno ayuda a estimular el desarrollo adecuado de los maxilares y la mandíbula, lo que favorece la alineación correcta de los dientes y una buena mordida. Los problemas de mordida cruzada y dientes apiñados pueden afectar la masticación y hasta el habla.
- –Estimula la producción de saliva: La saliva juega un papel fundamental en la remineralización del esmalte dental y la neutralización de ácidos, estimulando la limpieza natural.
- –Previene las caries: Gracias a una enzima con propiedades antibacterianas que contiene la leche materna, su consumo exclusivo durante los primeros seis meses de vida, ayuda a mantener la boca del bebé limpia y reduce la acidez, previniendo la formación de caries y otras enfermedades bucodentales.
- –Fortalece el sistema inmunológico: Sus componentes fortalecen el sistema inmunológico del bebé, haciéndolo más resistente a infecciones bucales como la gingivitis y la periodontitis.
- –Fortalece la musculatura oral: La lactancia materna involucra el uso de diferentes músculos faciales y de la boca, lo que contribuye al adecuado desarrollo de los mismos. Esto, a su vez, facilita la respiración nasal, el tragar y la masticación.
Para la especialista es importante tener presente también que una vez que salga el primer diente, se debe cepillar suavemente con un cepillo infantil y pasta de dientes con flúor, adecuada para su edad.
Los padres de familia también deben velar porque sus hijos a medida que comiencen a consumir alimentos sólidos, tengan una dieta balanceada y baja en azúcares refinados, para prevenir la aparición de caries.
Y es indispensable iniciar un control con visitas regulares al dentista a partir del primer año, para recibir orientación sobre el cuidado de los dientes y encías, así como detectar y prevenir problemas bucodentales en los niños.