40 mil votos nulos y blancos revelan una elección presidencial marcada por la protesta
(CRHoy.com) -Más de 40 mil costarricenses anularon su voto en la segunda ronda de la elección presidencial como una forma de protesta.
Según el segundo corte de la votación emitido por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), hubo 41.136 votos nulos y un abstencionismo del 42,72%.
La cantidad de votos nulos y el elevado abstencionismo apuntan a una tendencia de protestar por parte de un sector del electorado porque no le agradaba ninguno de los dos candidatos presidenciales: Rodrigo Chaves, del Partido Progreso Social Democrático (PPSD) y ahora Presidente electo, y José María Figueres, del Partido Liberación Nacional (PLN).
El politólogo Sergio Araya, coordinador de proyectos del Área Política para Costa Rica de la Fundación Konrad Adenauer, reconoce que los votos nulos constituyen una medida de protesta.
"Se puede interpretar como un voto protesta, sumado al abstencionismo que creció ligeramente", opina.
Araya explica que el voto nulo es una forma de protesta que se está abriendo espacio entre un grupo del electorado que va a las urnas y vota nulo porque está en desacuerdo.
"Es gente que cree en el sistema, pero la oferta electoral no le satisface", manifiesta.
Chaves se convirtió este domingo en el Presidente número 49 con 52,89% del total de la votación válida emitida. Figueres obtuvo 47,11%.
Abstencionismo con papel preponderante
El abstencionismo en esta elección superó en casi un 10% el que se registró en las elecciones del 2018 (33,1%) alcanzando un 42,72%. Superó, también, el de la elección en primera ronda (40%) y se coloca como la cifra más alta en la historia del país.
Esto podría restarle legitimidad al nuevo gobierno, según lo plantean los especialistas.
El analista Gustavo Araya sostiene que el bajo apoyo popular puede generar mayor efervescencia en las calles.
"Chaves ya se comió broncas con sectores de médicos, arroceros, farmacéuticos, mujeres y grupos ambientales. Ya tienen las alertas encendidas y hay mayor probabilidad de acciones colectivas", asegura.
Es decir, sin haber iniciado el gobierno, ya Chaves enfrenta resistencia de grupos sociales que lo cuestionaron durante su campaña por sus posturas o declaraciones que emitió.
A ello se une que el nuevo gobernante tendría más oposición en la nueva Asamblea Legislativa que se instalará el próximo 1 de mayo y en la cual solo tendrá 10 curules.
"Le sería muy difícil pasar proyectos de ley porque hay mayor resistencia", agrega.
Un criterio similar expresa el politólogo Sergio Araya, quien, incluso, afirma que la falta de legitimidad es fuerte.
"El margen de credibilidad y legitimidad es bajo en términos de caudal electoral y capital político. Eso le podría generar ruido y mayor dificultad para mostrarse como un gobierno con suficiente fuerza y contundencia", agrega.
Esto adquiere especial importancia en los primeros tres meses de su administración, que arrancará el 8 de mayo, precisamente, cuando la Asamblea Legislativa estará en un periodo de sesiones extraordinarias, en el cual el Poder Ejecutivo es el que fija las prioridades a los diputados.
A pesar de que la iniciativa la tendrá el gobierno de Chaves, tendrá que negociar con las bancadas de los partidos Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), Nueva República (PNR), Frente Amplio (FA) y Liberal Progresista (PLP).
Según el segundo corte del TSE, Chaves tenía 972.799 votos (52,89%) y Figueres 866.322 (47,11%). Esos resultados consolidan su triunfo y lo convierten en Presidente electo.
Los analistas establecen que Chaves tendrá que tener una alta capacidad de negociación para lograr alcanzar los acuerdos necesarios en el Congreso y que su Gobierno avance. Además, requerirá de una figura de consenso en el Ministerio de la Presidencia, que no genere choques con las fracciones más grandes, para que la comunicación entre ambos poderes sea lo más fluida posible.

