347 transacciones sospechosas fueron reportadas en primer semestre

(CRHoy.com).-El Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) recibió 347 transacciones sospechosas de legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo entre enero y junio del presente año, según datos obtenidos por la Unidad de Inteligencia Financiera del propio ICD.
Según la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), institución que se encargó también de divulgar estos datos por medio de un comunicado, reveló que un 75,8% (3 de cada 4) de los reportes fueron realizados por entidades bancarias que detectaron anomalías en movimientos de sus clientes.
Estas transacciones que se consideran sospechosas o inusuales, según explicaron desde el sector bancario, son aquellas que no se ajustan al patrón de transacción habitual de cada cliente, las cuales se caracterizan por carecer de justificación material, económica o legal evidente, o por tener una complejidad injustificada.
Estos 347 reportes representan un monto de $383 millones vinculados a estas posibles transacciones irregulares, las cuales están mayoritariamente reportadas como servicios administrativos y financieros, venta de automóviles, comercialización de textiles y calzado, construcción de carreteras y autopistas, alquileres, agentes inmobiliarios, actividades de programación informática y transporte; que por las características de los movimientos se pueden considerar sospechosas de lavado de dinero.
Desde la ABC resaltaron que existe la obligatoriedad de adoptar mecanismos de prevención en materia de legitimación de capitales e implementar medidas para identificar los riesgos de lavado de dinero; y que entre los sectores que deben mantener vigilados se encuentran casinos, agentes inmobiliarios, comerciantes de metales y piedras preciosas, algunas organizaciones sin fines de lucro; además de abogados, notarios y contadores, proveedores de servicios fiduciarios y cualquiera que preste facilidades crediticias como casas de empeño y prestamistas.
Finalmente, mencionaron que "la mayoría de las personas reportadas por operaciones sospechosas son costarricenses con domicilio en San José, aunque también hay ciudadanos de Nicaragua, Colombia, Venezuela y Estados Unidos, entre otros".