26 escuelas públicas todavía tienen sanitarios de hueco, pozo negro o letrina

30 de Sep. 2026 | 2:08 am
sanitario de letrina

Fines ilustrativos

26 escuelas públicas reportaron servicios sanitarios de hueco, pozo negro o letrina en 2025, según datos del Censo Escolar del MEP.

De esas escuelas, 12 pertenecen a la Dirección Regional de Sulá, que atiende centros en territorios indígenas de Talamanca y otras zonas de Limón. Otras seis están en la regional de Turrialba.

grafica_sanitarios_regionales _1_

Direcciones Regionales con centros educativos con sanitarios de hueco, pozo negro o letrina

Estas dos regionales concentran casi siete de cada diez casos. Los demás se distribuyen entre Coto, con tres escuelas; Grande del Térraba y San Carlos, con dos cada una; y Alajuela, con una.

En Sulá, estos sistemas están presentes en alrededor del 13% de las escuelas de la regional, mientras que en Turrialba la proporción es cercana al 3%.

Los datos forman parte del informe de infraestructura educativa que el Ministerio de Educación Pública publicó en agosto de 2026.

El censo agrupa los sanitarios de hueco, pozo negro y letrina en una misma categoría, sin precisar cuál utiliza cada escuela ni en qué condiciones están sus instalaciones.

La cantidad bajó de 113 a 26 escuelas

En 2014, 113 escuelas públicas reportaron estos sanitarios. Para 2025 eran 26, una reducción cercana al 77% en once años.

Disminución de centros educativos con sanitarios de hueco, pozo negro o letrina

Disminución de centros educativos con sanitarios de hueco, pozo negro o letrina

Los datos no indican cuáles centros cambiaron de sistema ni qué obras realizaron.

El mantenimiento es clave para evitar riesgos

Una construcción deficiente o la falta de mantenimiento pueden exponer a los estudiantes a desechos y aumentar el riesgo de infecciones, explicó Mauricio Chicas, profesor de Biotecnología del TEC e investigador en temas ambientales relacionados con el agua.

El especialista aclaró que una letrina bien construida y cuidada puede ser segura. Debe tener una base firme, ventilación y un manejo adecuado de los residuos acumulados para evitar que los niños entren en contacto con ellos.

Cuando esos desechos se acumulan sin recibir el manejo necesario, también pueden afectar el suelo. Chicas señaló que el problema puede ser mayor en zonas muy húmedas o donde el agua subterránea está cerca de la superficie.

Antes de sustituir el sistema, es necesario conocer por qué la escuela lo utiliza. Según el investigador, puede responder a la falta de agua, a prácticas de la comunidad relacionadas con su uso o a una carencia de recursos que debe atenderse.

Un inodoro convencional necesita suficiente agua para funcionar correctamente. Si el suministro es limitado, instalarlo también puede generar problemas de higiene, advirtió.

Otras opciones, como los sanitarios secos o de compostaje, requieren formas distintas de manejar los residuos. Por eso, el mantenimiento debe ajustarse al tipo de instalación que tenga cada escuela.

Para los niños, el uso del sanitario debería ser sencillo: una estructura estable donde puedan sentarse y hacer sus necesidades de forma segura, explicó Chicas.

Además, deben contar con agua y jabón para lavarse las manos después de ir al baño. El investigador destacó que este paso es esencial para reducir los riesgos.

La limpieza y el manejo de los residuos son tareas de los adultos encargados del mantenimiento. Chicas subrayó que no corresponde a los estudiantes asumir esos cuidados.

El investigador agregó que el MEP debe garantizar una infraestructura adecuada para que los niños utilicen los sanitarios de forma segura.

CR Hoy consultó al MEP qué plan tiene para atender estos casos y la respuesta se encuentra en trámite.