25 centros educativos no tuvieron electricidad durante 2025

Imagen con fines ilustrativos
Un total de 25 centros educativos públicos reportaron no tener electricidad en 2025, según datos del MEP.
De esa cantidad, 24 corresponden a escuelas y uno a un colegio, de acuerdo con el Censo Escolar 2025.
La Dirección Regional de Sulá, que abarca principalmente comunidades de Talamanca, concentró la mayor cantidad de escuelas sin electricidad, con 13 centros. Le siguieron Turrialba, con cuatro, y Coto y Grande del Térraba, con tres cada una.
Nicoya registró una escuela en esa condición, mientras que el único colegio público sin electricidad se encuentra en la Dirección Regional de Los Santos.

La falta de electricidad limita el aprendizaje
Juan Carlos Zamora Ureña, docente e investigador de la División de Educación Rural de la Universidad Nacional (UNA), explicó que la falta de electricidad dificulta el uso de computadoras y otras herramientas tecnológicas en las aulas, lo que limita las oportunidades de aprendizaje de los estudiantes.
El especialista señaló que los docentes rurales deben adaptar sus clases a los recursos disponibles. Aunque muchos consiguen buenos resultados académicos, las condiciones en las que trabajan pueden limitar las actividades que desarrollan con sus alumnos.
"No es posible cerrar o tratar de ir cerrando la brecha en el uso de la tecnología y el aprovechamiento de la tecnología con estudiantes que no tienen ni siquiera electricidad", afirmó.
El investigador explicó que estas dificultades también afectan la planificación de las clases, pues los docentes deben buscar alternativas para desarrollar actividades que en otros centros educativos se realizan con apoyo de herramientas tecnológicas.
Zamora cuestionó que muchas iniciativas para incorporar tecnología en la educación se diseñen pensando en centros urbanos, sin considerar las dificultades que enfrentan los docentes y estudiantes de comunidades rurales e indígenas.
Comedores escolares también enfrentan dificultades
Zamora explicó que la falta de electricidad también puede complicar el funcionamiento de los comedores escolares. En algunas escuelas rurales todavía se utilizan cocinas de leña y, cuando no cuentan con refrigeración, conservar los alimentos requiere mayores esfuerzos del personal y puede provocar desperdicios.
El especialista destacó que los comedores cumplen una función importante en las comunidades rurales, donde algunos estudiantes dependen de la alimentación que reciben durante la jornada escolar.
Según Zamora, estas dificultades adquieren mayor importancia en comunidades alejadas, donde conseguir y trasladar alimentos puede representar un esfuerzo adicional para mantener el servicio de comedor.
También señaló que las familias y los vecinos colaboran con alimentos y otros recursos para mantener estos servicios cuando los fondos disponibles no alcanzan para cubrir las necesidades.
Un problema que persiste desde hace años
En 2014, 122 escuelas y colegios públicos reportaron no tener electricidad, mientras que en 2025 la cifra llegó a 25, según datos del MEP. Esto representa una reducción cercana al 80%.
La cantidad también bajó en los últimos años, al pasar de 37 centros en 2022 a 35 en 2023, 32 en 2024 y 25 en 2025.

Para el investigador, la disminución de la matrícula estudiantil representa una oportunidad para atender necesidades pendientes en las escuelas, como el acceso a electricidad y agua, en lugar de reducir los recursos destinados a la educación.