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25 años sin rastro de Panchito, el niño que desapareció en San Rafael Abajo de Desamparados

Por Alexánder Ramírez | 28 de Mar. 2026 | 4:15 pm

"Al día de hoy extraño a mi Panchito", relata su madre, Ángela Potosme, al cumplirse 25 años de la desaparición del niño Francisco Javier Sánchez, en San Rafael Abajo de Desamparados.

Doña Ángela, de casi 64 años y vecina de Guararí de Heredia, recuerda que aquel 28 de marzo de 2001 despidió a Panchito cuando subió a la buseta que lo llevaría a la escuela La Valencia.

Eran las 7:00 a.m. cuando vio partir a Panchito, quien en aquel entonces tenía 6 años y 5 meses.

Como era costumbre, esperó a su hijo de regreso al mediodía, cuando la buseta debía dejarlo en su casa. Sin embargo, el niño no bajó.

"Cuando salí y vi la buseta, cuál es el susto. Me dijeron que Panchito no había subido. Le reclamé porque se lo entregué en las manos (a la persona que acompañaba a los menores durante el viaje), y me dijo que seguro venía jugando con los compañeritos, pero que no había subido. Empecé como loca a buscarlo", narró.

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Venganza

Potosme relata que ese día varias personas observaron que el padrastro de Panchito, Ronald Alvarado Sandino, esperaba dentro de la escuela la llegada de la buseta que transportaba al menor.

"Esperó a que Panchito bajara y se lo llevó. Le dijo que iban a ir a una fiesta en Nicaragua; como todo un niño, lo creyó. Lo agarró de la mano y lo montó en su carro", repasó.

Según doña Ángela, el hombre días antes ya había planeado llevarse al niño.

"Me había amenazado con que, si lo dejaba, me iba a dar por donde más me doliera. Me arrancó parte de mi corazón. Nunca pensé que me robara a mi hijo. Las personas lo vieron agarrarlo y montarlo en su carro gris", manifestó.

Incluso, recordó que cuando llamó a Alvarado Sandino notó que temblaba y fumaba mucho. "Cigarro prendido, cigarro apagado".

El hombre aseguró que no era el responsable de la desaparición de Panchito, aunque recibió una condena de dos años por sustracción de menor.

Potosme recorrió Nicaragua en búsqueda de Panchito porque, según narró, varias personas vieron a Alvarado Sandino con el niño poco después de su desaparición, incluso con el mismo uniforme y la mochila que llevaba aquel 28 de marzo.

No es fácil

"Para mí esto es muy duro, saber que ya son 25 años y se desconoce el paradero de mi hijo", comentó esta mujer, quien afirmó que vive pidiéndole a Dios que su hijo aparezca.

"No es fácil. Al día de hoy yo extraño a mi Panchito. Lo recuerdo cuando veo su uniforme, cuando entran los niños jugando a la escuela. Me acuerdo de mi hijo. Solo él (Alvarado Sandino) sabe qué hizo con mi hijo y las personas que lo ayudaron. Que Dios toque sus corazones de hierro y los convierta en corazones de carne", expresó doña Ángela.

Aseguró que su mayor anhelo es que Dios saque todo a la luz y poder saber algo de Panchito.

Su confianza está puesta en Dios. "Le pido de día y de noche. Me congrego en una iglesia cristiana y yo ya los perdoné, pero que confiesen el paradero de mi hijo; cada día yo sufro más".

25 años después, asegura que vive con control psiquiátrico y con pastillas para poder dormir.

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