190 años de cárcel para asesinos de guarda del Banco Nacional
(CRHoy.com).-El Tribunal Penal de Sarapiquí impuso 190 años de cárcel en contra de los cinco sospechosos de asesinar al guarda Rándall Jesús Rojas Soto, en un intento de asalto a una sucursal del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR).
La sentencia fue dictada la tarde de este lunes en la sede del II Circuito Judicial de San José, en Goicoechea; sitio al que el debate fue trasladado desde un inicio por motivos de seguridad y limitaciones de espacio.
El órgano jurisdiccional dio por comprobada la participación de los sujetos en el crimen y dispuso las siguientes penas:
- Gómez Céspedes – 38 años de prisión
- Rodríguez Céspedes – 38 años de cárcel
- Serrano Cerdas – 38 años de prisión
- Velásquez Pérez – 38 años de cárcel
- González Solís – 38 años de prisión
La pieza del Ministerio Público apunta que los cinco hombres, así como un menor de edad identificado con las iniciales C.F.O.M. (quien afronta un proceso en un expediente distinto), se asociaron ilícitamente y conformaron una organización criminal dedicada a la comisión de delitos contra la vida y contra la propiedad.
Contra los sujetos, la Fiscalía pretendía un total de 42 años de cárcel contra los cinco endilgados, tal y como informó en un comunicado de prensa el 24 de febrero anterior, que no detalló los montos pedidos para cada individuo.
Por este caso, además, el órgano acusador del Estado tiene pendiente la identificación de sétimo participante en el hecho, señalado como la "mente maestra" detrás del golpe, como lo destacó CRHoy.com en una publicación del pasado 30 de enero.
El plan preparado por este -en una fecha que tampoco fue precisada- fue descrito en la acusación. Este se conformaba de, en resumidas cuentas, cinco pasos para asaltar la sede del Nacional en Río Frío de Las Horquetas, en Sarapiquí.

Según se demostró durante el debate, el primero de ellos consistió en que Gómez Céspedes y Rodríguez Céspedes se apersonaran a la sucursal desarmados, haciéndose pasar por clientes, para que desde el interior pudieran realizar una vigilancia, constatar e informar cuánto personal de seguridad había en el lugar, determinar las puertas que llevaban al área de cajas y facilitar el acceso de los demás asaltantes. El golpe inició a eso de las 8:52 a.m. del 12 de octubre del 2020.
Agrega la pieza que ambos sujetos contaban con pleno dominio del hecho y que actuaron con la finalidad de apropiarse de bienes ajenos. Se tiene que ingresaron a la entidad financiera y, mediante el envío de un audio a un grupo de WhatsApp en el que estaban los demás imputados, reportaron las condiciones en el banco.
Una vez que recibieron el mensaje, los encartados Serrano Cerdas, Velásquez Pérez, González Solís y C.F.O.M. se desplazaron hasta la sucursal a bordo de motocicletas y a eso de las 9:02 a.m. ingresaron al lobby del edificio.
Al encontrarse con la víctima, los encartados le dispararon en 21 ocasiones en la cabeza, el tórax, el abdomen, el dorso, los brazos y la pierna derecha. Producto de las lesiones, el agente del Grupo Corporativo Alfa falleció horas después, a pesar de la atención que recibió en una clínica y en el Hospital de Guápiles de Pococí.
Una vez abatido Rojas Soto, y de acuerdo al plan previo establecido, Gómez Céspedes y Rodríguez Céspedes corrieron hacia la puerta de acceso a las cajas e intentaron abrirlas para permitir el ingreso de Serrano Cerdas, Velásquez Pérez, González Solís C.F.O.M.: no obstante, no lograron su cometido debido a que el sistema de seguridad del banco bloqueó todas las puertas, manteniéndolas cerradas.
Serrano Cerdas, Velásquez Pérez, González Solís y C.F.O.M. se retiraron del sitio, pero momentos después fueron detenidos producto de un operativo que desplegó la Fuerza Pública en la zona. Al ser divisados, los sujetos abandonaron las motocicletas en las que viajaban e intentaron cruzar un río, cuando fueron interceptados por los oficiales y puestos a las órdenes del Ministerio Público. En el sitio además se ubicaron tres armas de fuego que fueron utilizadas para asesinar al guarda.
Desde entonces, esos endilgados, así como los que quedaron encerrados en el banco, descuentan prisión preventiva (detención provisional para el menor). Esa medida cautelar les fue prorrogada este lunes hasta que adquiera firmeza la resolución dictada en su contra.
