Yussef Jabareen busca una alianza árabe-judía para desplazar a Netanyahu

Yussef Jabareen busca impulsar una alianza entre representantes árabes y judíos para formar una alternativa al Gobierno de Benjamín Netanyahu, en medio de un Parlamento dividido y unas negociaciones en las que los partidos árabes podrían tener un papel decisivo.

Yussef Jabareen busca impulsar una alianza entre representantes árabes y judíos para formar una alternativa al Gobierno de Benjamín Netanyahu, en medio de un Parlamento dividido y unas negociaciones en las que los partidos árabes podrían tener un papel decisivo.AFP

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • Yussef Jabareen busca impulsar una alianza entre árabes y judíos para abrir una alternativa al Gobierno de Benjamín Netanyahu.

  • La Lista Conjunta obtuvo 12 escaños y, junto con los siete de Ra'am, los partidos árabes suman 19 diputados, cuyos votos podrían ser clave para formar Gobierno.

  • Jabareen busca negociar compromisos sobre la creación de un Estado palestino, la seguridad en las comunidades árabes y la protección de los lugares sagrados, pero enfrenta obstáculos políticos e ideológicos.


Las elecciones parlamentarias de Israel dejaron un escenario sin una mayoría clara para formar Gobierno y colocaron a los partidos árabes en una posición clave para las negociaciones políticas. En medio de ese panorama, Yussef Jabareen, líder de Hadash y de la Lista Conjunta, busca impulsar una alianza entre representantes árabes y judíos que permita abrir una alternativa al actual Gobierno de Benjamín Netanyahu.

La propuesta plantea un desafío para la política israelí, marcada por profundas diferencias en asuntos como la seguridad, el conflicto palestino-israelí y los derechos de la población árabe. Aunque los partidos árabes no necesariamente formarían parte de un eventual Ejecutivo, su respaldo parlamentario podría resultar determinante para definir quién logra reunir los apoyos necesarios.

¿Quién es Yussef Jabareen?

Yussef Jabareen es un abogado, académico y político árabe-israelí vinculado al partido Hadash, una agrupación de izquierda que forma parte de la Lista Conjunta.

Su trayectoria política incluye seis años como diputado de la Knéset, el Parlamento israelí, entre 2015 y 2021. En mayo de 2026 asumió el liderazgo de Hadash, en sustitución de Ayman Odeh, y posteriormente encabezó los esfuerzos para reconstruir la alianza de partidos árabes de cara a las elecciones parlamentarias.

Jabareen ha defendido la cooperación entre representantes árabes y judíos como una vía para impulsar cambios políticos en Israel. Tras los comicios de octubre de 2026, insistió en la necesidad de negociar con las fuerzas dispuestas a buscar una alternativa al Gobierno de Netanyahu.

Su estrategia consiste en utilizar el peso parlamentario de su agrupación para influir en las negociaciones, sin que eso implique necesariamente incorporarse a los ministerios de un nuevo Ejecutivo.

¿Qué es la Lista Conjunta?

La Lista Conjunta es una alianza electoral integrada por partidos que cuentan con un importante respaldo entre la población árabe de Israel.

Su origen se remonta a enero de 2015, cuando varias agrupaciones decidieron presentarse juntas a las elecciones parlamentarias. La decisión respondió, entre otros factores, al aumento del porcentaje mínimo de votos necesario para obtener representación en la Knéset, fijado en el 3,25 %.

La unión permitió concentrar el respaldo electoral de distintas corrientes políticas y ampliar su representación parlamentaria. En 2020, la alianza llegó a obtener 15 escaños, lo que la convirtió en la tercera fuerza del Parlamento israelí.

Sin embargo, las diferencias internas y la salida de algunos de sus integrantes debilitaron la coalición en los años siguientes. Entre las rupturas más relevantes estuvo la separación de Ra'am en 2021.

En 2026, Hadash, Ta'al y Balad acordaron volver a presentarse juntos bajo la Lista Conjunta, con Jabareen al frente de la candidatura.

¿Por qué los partidos árabes son importantes en Israel?

La importancia de estas agrupaciones no se limita a la representación de la minoría árabe-israelí, que constituye alrededor de una quinta parte de la población del país. También radica en su capacidad para influir en la distribución de fuerzas dentro de un Parlamento dividido.

La Knéset tiene 120 escaños y se necesitan 61 diputados para alcanzar una mayoría absoluta. Cuando los partidos rivales no consiguen esa cifra por sí solos, deben negociar con otras agrupaciones para formar Gobierno o reunir los votos necesarios para sostenerlo.

Los partidos árabes pueden convertirse entonces en interlocutores relevantes, ya sea mediante su participación directa en una coalición o a través de un acuerdo de respaldo parlamentario.

En las elecciones de octubre de 2026, los resultados parciales situaron al bloque de Netanyahu en 53 escaños y al bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot en 48. Por su parte, la Lista Conjunta obtuvo 12 diputados y Ra'am consiguió otros siete, para un total de 19 representantes de partidos árabes.

Estas cifras dejan a ambos bloques por debajo de los 61 escaños necesarios para alcanzar una mayoría absoluta. Por eso, el apoyo de las agrupaciones árabes adquirió especial relevancia en las conversaciones sobre la futura composición del Gobierno.

¿Cómo puede la Lista Conjunta influir en la formación del Gobierno?

La principal herramienta de Jabareen es la posibilidad de ofrecer respaldo parlamentario a una alternativa a Netanyahu sin integrarse formalmente en el gabinete.

Ese mecanismo permitiría que los partidos árabes apoyen determinadas votaciones o faciliten la formación de un Gobierno minoritario, sin asumir necesariamente cargos ministeriales ni incorporarse a la coalición gobernante.

La estrategia busca aprovechar los 12 escaños de la Lista Conjunta y la representación conjunta de los partidos árabes para negociar compromisos sobre asuntos que afectan a sus electores.

Jabareen defiende que las agrupaciones interesadas en reemplazar al actual Gobierno deben dialogar con su partido y tomar en cuenta sus propuestas.

¿Qué busca y cuáles son sus condiciones?

Jabareen busca impulsar una alianza política entre judíos y árabes que permita sustituir al Gobierno de Netanyahu y avanzar en asuntos que considera prioritarios para la población árabe.

Su planteamiento no se limita al cambio de Gobierno. La Lista Conjunta también pretende que cualquier acuerdo parlamentario incluya compromisos concretos en materia de derechos, seguridad ciudadana y política exterior.

Entre sus principales exigencias figuran las siguientes:

  • Una vía diplomática hacia un Estado palestino. La agrupación pide que cualquier acuerdo incluya un horizonte político que permita reconocer el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y avanzar hacia una solución negociada.
  • Un plan contra la criminalidad. Jabareen reclama medidas respaldadas por recursos públicos para enfrentar la violencia y el crimen organizado en las comunidades árabes, donde estos problemas figuran entre las principales preocupaciones sociales.
  • Condiciones sobre el presupuesto y los asentamientos. La Lista Conjunta busca evitar que su respaldo sirva para financiar la guerra o la expansión de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados.
  • Protección de los lugares sagrados. También exige garantías para los lugares de culto y las comunidades religiosas de Jerusalén, incluida la mezquita de Al-Aqsa y las iglesias, frente a acciones que puedan provocar tensiones.

¿Por qué es difícil que los partidos árabes formen parte de un Gobierno?

La participación de los partidos árabes en un Ejecutivo israelí enfrenta obstáculos políticos e ideológicos que van más allá de las negociaciones por los escaños.

Uno de los principales puntos de desacuerdo es el conflicto palestino-israelí. Las agrupaciones árabes de la Lista Conjunta defienden la creación de un Estado palestino y cuestionan la ocupación de territorios palestinos, mientras que varias fuerzas judías mantienen posiciones distintas sobre la seguridad, las operaciones militares y el futuro de los asentamientos.

Otro punto de fricción es la definición del Estado israelí. Sectores de la izquierda árabe defienden un Estado que garantice igualdad de derechos a todos sus ciudadanos, mientras que otras fuerzas políticas sostienen una concepción de Israel como Estado judío. Ese desacuerdo se refleja en las posiciones sobre las leyes, la identidad nacional y los derechos colectivos.

A ello se suman los costos políticos que una alianza de este tipo podría tener para los partidos judíos ante sus propios electores, así como la desconfianza acumulada entre las distintas agrupaciones.