Yoon Suk Yeol: ¿Quién es y por qué la Fiscalía surcoreana pidió la pena de muerte en su contra?
Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:
- La Fiscalía surcoreana pidió la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk Yeol, acusado de liderar una insurrección tras decretar la ley marcial en diciembre de 2024.
- El caso se origina en un intento fallido de suspender el orden democrático, cuando Yoon desplegó tropas contra el Parlamento, pero fue frenado en horas por legisladores y protestas masivas.
- El juicio pone a prueba la democracia de Corea del Sur, al juzgar a un exmandatario por rebelión y reabrir el debate sobre el pasado autoritario del país y la vigencia real de la pena capital.
La Fiscalía de Corea del Sur solicitó la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk Yeol. Lo acusa de liderar una insurrección tras su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024. La petición marca el colapso político de un mandatario que llegó al poder con promesas de justicia. También reabre heridas de un pasado autoritario que el país creía superado.
¿Quién es Yoon Suk Yeol y cómo llegó a la presidencia?
Antes de ocupar la Casa Azul, antigua residencia presidencial, Yoon Suk Yeol, de 65 años, no era político. Ejercía como fiscal de carrera y cultivó una reputación férrea. Durante 27 años construyó la imagen de "cruzado contra la corrupción". Ganó notoriedad en 2017 al liderar la acción legal que culminó con la destitución de la presidenta Park Geun-hye.
Su salto a la política fue meteórico. En 2022 ganó la presidencia como candidato conservador, apenas un año después de entrar en la arena pública. Se impuso en una de las elecciones más divisivas del país. Durante la campaña apeló a votantes jóvenes masculinos con un discurso antifeminista y prometió una línea dura frente a Corea del Norte. Su mandato quedó marcado por el estancamiento legislativo y una popularidad en caída libre, que llegó al 19%. Pesaron escándalos personales y una gestión económica cuestionada.
¿Qué ocurrió la noche que cambió el destino del país?
El origen de su ruina judicial se remonta a la noche del 3 de diciembre de 2024. En un anuncio televisivo que conmocionó al país, Yoon declaró la ley marcial. Corea del Sur no veía esa medida desde las dictaduras militares de los años ochenta.
El entonces mandatario justificó la decisión con ataques al Parlamento, dominado por la oposición. Lo calificó como un "nido de criminales" y de "fuerzas antiestatales" que bloqueaban el presupuesto. Mientras ordenaba el despliegue de tropas y helicópteros para rodear el edificio legislativo, afirmó que actuaba para proteger al país de "fuerzas comunistas norcoreanas".
El decreto duró apenas seis horas. Legisladores saltaron las vallas del Parlamento y votaron de forma unánime contra la medida. La presión de protestas masivas forzó a Yoon a dar marcha atrás.
¿De qué se le acusa y por qué se pide la pena de muerte?
La acusación más grave es rebelión e insurrección. El equipo del fiscal independiente Cho Eun-suk sostiene que la ley marcial no respondió a un impulso. Afirma que formó parte de un plan iniciado en octubre de 2023 para perpetuarse en el poder y neutralizar rivales políticos.
Los fiscales aseguran que Yoon actuó con una "sed de poder orientada a instaurar una dictadura". Consideran que sus actos pusieron en riesgo el orden constitucional y la democracia. Al solicitar la pena capital, la Fiscalía subrayó la falta de remordimiento y la ausencia de disculpas sinceras al pueblo surcoreano.
El expresidente enfrenta además otros siete procesos judiciales. Entre los cargos figuran obstrucción a la justicia y el envío de drones a Pionyang. Según la acusación, esa maniobra buscaba provocar una reacción de Corea del Norte que justificara un golpe de fuerza.
¿Qué instituciones intervienen y qué sigue en el proceso?
El Tribunal del Distrito Central de Seúl tramita el caso. El veredicto se espera para febrero de 2026. Yoon fue arrestado en enero de 2025 durante un operativo que movilizó a cerca de mil agentes. El Tribunal Constitucional lo destituyó de forma oficial en abril del mismo año.
La pena de muerte sigue vigente en la legislación surcoreana. Sin embargo, el país mantiene una moratoria de facto. No ejecuta a ningún condenado desde 1997. Expertos legales consideran más probable una sentencia de cadena perpetua, incluso en caso de culpabilidad.
¿Qué implicaciones tiene el caso para la democracia surcoreana?
El juicio marca un punto crítico para la democracia del país. Por un lado, exhibe la fortaleza institucional para procesar a un líder que intentó quebrar el orden legal. Por otro, deja al descubierto una profunda fractura social y política.
Bajo el gobierno del actual presidente Lee Jae-myung, principal rival de Yoon y figura clave en su destitución, Corea del Sur intenta recomponer la estabilidad. El vacío de poder afectó a los mercados financieros y a la proyección diplomática del país.
Para muchos ciudadanos, el proceso contra Yoon no solo juzga a un individuo. Funciona como recordatorio de la fragilidad democrática frente a la tentación autoritaria.
