Xi Jinping pide a Trump una relación “sin conflicto” en vistosa gira por EE. UU.

Por AFP
24 de Sep. 2026 | 3:21 pm
Donald Trump y Xi Jinping se reunieron este jueves en la Casa Blanca, donde el presidente chino abogó por mantener una relación sin confrontaciones y pidió diálogo para resolver las diferencias entre Estados Unidos e Irán.AFP

Donald Trump y Xi Jinping se reunieron este jueves en la Casa Blanca, donde el presidente chino abogó por mantener una relación sin confrontaciones y pidió diálogo para resolver las diferencias entre Estados Unidos e Irán.AFP

Xi Jinping, recibido con toda pompa por parte de Donald Trump, aprovechó su visita a la Casa Blanca para abogar por la coexistencia pacífica entre Washington y Pekín, sin dejar de marcar las líneas rojas de China en algunos temas.

Ante un presidente estadounidense que aseguró haber construido con él una relación de "gran amistad", el dirigente chino mantuvo un tono más sobrio.

Xi pidió a su homólogo estadounidense "mantener una relación sin conflicto ni confrontación" entre ambos países, durante una declaración a la prensa.

"Nuestras dos fuerzas armadas deben mantener un diálogo regular y mejorar los mecanismos de comunicación y prevención de crisis", propuso.

El presidente chino también pidió a Washington y Teherán resolver sus diferencias "lo antes posible" mediante la negociación, según declaraciones difundidas por la agencia estatal Xinhua mientras ambos líderes se reunían en la Casa Blanca.

China, aliada de Irán, sufre las repercusiones del conflicto desencadenado por el multimillonario republicano, que provocó un fuerte aumento en el precio de los combustibles.

El mandatario chino también lanzó una advertencia sobre el espinoso asunto de Taiwán, al instar a Washington a actuar con "prudencia" respecto a su independencia, según la misma fuente.

China reclama esta isla autónoma como parte de su territorio, mientras que Estados Unidos apoya militarmente a Taiwán, aunque no lo reconoce como un Estado soberano.

IA bajo "control humano"

Xi Jinping afirmó además que Pekín y Washington tienen "la capacidad y la responsabilidad" de desarrollar la inteligencia artificial bajo "control humano".

La IA, así como la seguridad y la tecnología, son "temas apremiantes", dijo Trump al recibirlo.

Sin embargo, poco antes, en redes sociales, Trump había reiterado: "Quiero dejarla exactamente donde está", en alusión a la regulación de este sector.

"Las decisiones que tomemos hoy en estos ámbitos pueden promover la paz y la prosperidad durante décadas y décadas", añadió el republicano.

En materia de IA, Trump es partidario de mantener lo que considera la ventaja estadounidense. El republicano se muestra contrario a la petición de los responsables de las principales firmas del sector, como Anthropic y OpenAI, de crear un marco regulatorio ante el vertiginoso avance de sus investigaciones.

Los responsables de esas empresas fueron invitados al banquete de honor previsto para la noche del jueves.

Once años después

Once años después de su primera visita de Estado a Washington, Xi y su esposa, Peng Liyuan, fueron recibidos con alfombra roja y al son de una banda militar por Trump y su esposa, Melania.

El presidente estadounidense organiza esta visita a pocas semanas de unas cruciales elecciones legislativas, en las que el Partido Republicano podría perder el control del Congreso.

Descontentos con el conflicto en Oriente Medio, los votantes le reprochan ignorar sus dificultades para llegar a fin de mes.

Aun así, Trump ofreció una fastuosa recepción a Xi Jinping y Peng Liyuan, con banda musical, trajes de época, exhibiciones de militares de gala y un sobrevuelo de aviones de combate.

El dirigente republicano, deseoso de dar un toque más personal a la visita, invitó al presidente chino a admirar la inmensa plataforma para helicópteros que mandó instalar en la Casa Blanca.

Xi es "experto en piedra, entre muchas otras cosas, y le encanta el buen granito", lanzó Trump ante la prensa junto a su invitado.

Sin responder a las preguntas sobre Irán o Taiwán, aseguró que la reunión con su homólogo había ido "muy bien".

China y Estados Unidos mantienen una tregua comercial después de una guerra arancelaria entre ambas potencias desatada por las medidas impuestas por Trump.

Pekín respondió con sus propias tasas y ambas potencias decidieron congelar la escalada.

La suspensión se prolonga dos meses, hasta el 10 de enero, anunció el secretario del Tesoro, Scott Bessent, la víspera, tras la llegada de Xi.

La visita de Xi concluirá el viernes por la mañana con un té para ambas parejas presidenciales y una visita a los Archivos Nacionales, donde se encuentra la Declaración de Independencia de Estados Unidos.