(VIDEO) Monja se salta el protocolo para despedir al papa Francisco
Religiosa fue sobrina de víctima de la dictadura argentina
El cuerpo del papa Francisco ya se encuentra en la Basílica de San Pedro para ser despedido por la multitud antes del funeral, previsto para el sábado 26 de abril.
En medio de la solemne ceremonia, una monja rompió el protocolo al despedirse de su gran y querido amigo. Se trata de Sor Geneviève Jeanningros, de 81 años, sobrina de Léonie Duquet, una de las religiosas secuestradas durante la última dictadura argentina por Alfredo Astiz.
El protocolo permite acercarse al ataúd únicamente a cardenales y obispos, sin embargo, la religiosa tomó su mochila verde sobre los hombros, se detuvo junto al féretro, se inclinó y permaneció en silencio, llorando por varios minutos.
Sor Geneviève no resulta ajena al mundo religioso. Pertenece a la orden de las Hermanitas de Jesús y ha dedicado 56 años de su vida al acompañamiento de comunidades vulnerables en Roma, en especial a mujeres transexuales y feriantes del barrio de Ostia, en Lacio.
Vivió junto a la monja Anna Amelia Giacchetto en una caravana en Ostia, donde fungió como puente fundamental para facilitar encuentros del sumo pontífice con líderes en derechos humanos.
El papa Francisco las invitó a almorzar e incluso brindó ayuda económica, lo que evidenció una profunda cercanía.
El sumo pontífice recibió en el Vaticano a grupos guiados por Sor Geneviève, entre ellos personas dedicadas a la prostitución.
La entrega de la monja hacia su comunidad no se limitaba a visitas ocasionales; también promovió encuentros donde los más necesitados compartieron sus historias con el papa.
