Venezolano baleado por ICE necesita cirugía por bala alojada cerca de la columna

Por AFP
23 de Sep. 2026 | 4:08 pm
Wilber Garces Pérez, venezolano de 28 años, fue baleado por agentes de inmigración en Austin, Texas, mientras realizaba una entrega de DoorDash. Una bala permanece alojada cerca de su columna vertebral.

Wilber Garces Pérez, venezolano de 28 años, fue baleado por agentes de inmigración en Austin, Texas, mientras realizaba una entrega de DoorDash. Una bala permanece alojada cerca de su columna vertebral.

La familia de un venezolano baleado por agentes de inmigración estadounidenses mientras entregaba un pedido de DoorDash informó a la AFP este miércoles que necesitaba una cirugía urgente debido a que una bala permanece alojada cerca de su columna vertebral.

Wilber Garces Pérez, de 28 años, declaró a periodistas que el domingo se encontraba trabajando en Austin, Texas, cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) embistieron su vehículo.

Dijo que estaba realizando un giro en U con la intención de estacionar el automóvil cuando un agente le disparó por la espalda.

El tiroteo constituye el último episodio de violencia protagonizado por agentes del ICE encargados de aplicar la política migratoria restrictiva del presidente Donald Trump.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que investiga el incidente.

El organismo afirmó que Garces Pérez "ingresó ilegalmente a nuestro país durante la administración Biden y tenía una orden definitiva de deportación".

Sin embargo, su familia insistió en que entró legalmente a Estados Unidos mediante un programa humanitario de libertad condicional para venezolanos, que Trump suspendió tras regresar a la Casa Blanca el año pasado.

Garces Pérez fue hospitalizado por sus heridas y posteriormente trasladado a un centro de detención del ICE, con la bala todavía alojada en su cuerpo.

Su madre, Flor Pérez, quien habló con él por teléfono, declaró a la AFP que su hijo la llamó desde su automóvil después de recibir el disparo y le dijo: "Mamá, me han disparado, me han disparado".

En una entrevista concedida desde su casa en el estado venezolano de Lara, explicó que su hijo había sufrido parálisis en el lado izquierdo del cuerpo y que necesitaba una cirugía urgente para extraer la bala.

En declaraciones telefónicas a periodistas el lunes, Garces Pérez confirmó que sentía "mucho dolor".

Dijo que el disparo le fracturó la clavícula y que "en el hospital al que me llevaron no pudieron extraer la bala porque está cerca de la médula espinal".

También afirmó que los médicos parecían tener prisa por darle el alta y que su habitación en el centro de detención no tenía cama.

"No es un criminal"

Otros familiares de Garces en Venezuela denunciaron lo que consideran falta de transparencia en su arresto y un uso injustificado de la fuerza.

"La verdad es que no había motivo para dispararle a Wilber. Dicen que huyó. Sin embargo, no creo que sea una razón válida. Él no es un criminal", dijo su tía Gladys Pérez, maestra de profesión.

La abogada de Garces Pérez, Kate Lincoln-Goldfinch, afirmó que su cliente se encontraba en Estados Unidos "legalmente y con un permiso de trabajo".

El hijo del hombre herido, quien padece parálisis cerebral, vive con su abuela en Venezuela.

La familia dijo que depende económicamente del dinero que su padre le envía desde Texas para financiar su tratamiento.

Agentes del ICE han disparado y matado a varias personas durante el segundo mandato de Trump, entre ellas tres estadounidenses, dos de ellos activistas, y un inmigrante mexicano.