Trump dice que EE. UU. debe “acabar el trabajo” en Irán y recurrirá a reservas de crudo
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el miércoles que Estados Unidos debe "acabar el trabajo" en Irán, al mismo tiempo que reconocía que la guerra le obligará a utilizar "un poco" de las reservas petroleras del país.
Trump volvió a lanzar mensajes aparentemente contradictorios a lo largo de la jornada, en Washington y en dos desplazamientos en feudos electorales, mientras que la guerra golpeaba de lleno a Irán y a países de la región.
"No queremos irnos antes de tiempo, ¿verdad? Tenemos que acabar el trabajo, ¿no?", dijo Trump ante partidarios suyos en Hebrón (Kentucky, centroeste).
Poco antes, sin embargo, en una conversación telefónica con el sitio informativo Axios, había asegurado que "prácticamente no queda nada por atacar" en Irán, y que el conflicto terminará "pronto".
"En cuanto [yo] quiera que esto se detenga, se detendrá", añadió Trump a Axios.
Ante periodistas en la Casa Blanca, antes de viajar, el mandatario explicó además que "pronto, muy pronto" habrá "una gran seguridad" en el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos ha localizado y atacado 28 buques minadores iraníes en la zona, aseguró. El martes esa cifra se elevaba a 16.
Luego sin embargo, en una visita a una empresa en Cincinatti, reconoció que la crisis petrolera desatada por la situación en Ormuz le obligará a reducir "un poco" la reserva estratégica estadounidenses, para ayudar a bajar los precios.
Irán por su parte afirmó que atacó un buque con bandera liberiana de propiedad israelí y un portacontenedores tailandés en el estrecho de Ormuz.
Trump enfrenta encuestas negativas en el ámbito interno y temores por la perturbación económica mundial a causa de la guerra.
El mandatario republicano, de 79 años, afronta unas decisivas elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, en las que está en juego el control del Congreso.
Irán ha replicado con ataques, aunque mucho menos intensos que al principio del conflicto según Estados Unidos, y con declaraciones desafiantes, tras elegir a un nuevo ayatolá, el hijo del líder asesinado Alí Jamenei.
Estados Unidos e Israel deberían "considerar la posibilidad de que se vean envueltos en una guerra de desgaste a largo plazo que destruirá toda la economía estadounidense y la economía mundial", declaró Ali Fadavi, asesor del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, a la televisión estatal.
