Trump descarta transmitir en directo ejecución de autor de mortal tiroteo

Nidal Hasan, condenado a muerte por el tiroteo de 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas.AFP
La ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, autor del tiroteo en una base militar estadounidense que dejó 13 muertos, no será transmitida en directo, anunció este jueves el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El sentenciado a muerte, de 56 años, "morirá, como está previsto, por pelotón de fusilamiento, pero este evento no será transmitido", dijo Trump en una publicación en su plataforma Truth Social.
La decisión supone un revés para el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había planteado la posibilidad de transmitir la ejecución.
"La ejecución podrá ser presenciada en persona por los familiares directos de las víctimas, si así lo desean", añadió Trump.
La propuesta de transmitir en directo la ejecución de Hasan fue ampliamente rechazada tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
El presidente indicó que personalmente no se oponía al plan y afirmó que "podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo viera cómo Estados Unidos trata a terroristas y ESCORIA como Hasan".
Sin embargo, "muchas personas muy buenas y bien intencionadas preferirían no verlo morir", agregó Trump.
El Pentágono publicó un comunicado en el que aseguró que Hegseth se había reunido con el presidente y que "apoya" su decisión final.
La ejecución de Hasan está programada para el 3 de diciembre en Fort Hood, Texas, donde mató a 13 personas en 2009. De concretarse, será la primera ejecución por fusilamiento realizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1945.
Equivalente a "tortura"
Hegseth había dicho la semana pasada que el Gobierno se aseguraría "de que la gente pueda verlo, que sea público".
"La gente tiene que entender que (…) hay consecuencias serias por este tipo de cosas", afirmó.
Las Naciones Unidas manifestaron que retransmitir la ejecución equivaldría a "tortura", mientras que el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos la calificó de "promoción bárbara de una cultura de la muerte".
El vicepresidente JD Vance, quien publicó recientemente un libro sobre su fe católica, dijo que no vería la ejecución si el plan seguía adelante.
Una encuesta de The Washington Post, ABC News e Ipsos, publicada este jueves, reveló que ocho de cada diez estadounidenses se oponen a retransmitir la ejecución en directo, aunque otro sondeo indicó que más de la mitad de los encuestados estaban de acuerdo con que Hasan fuera ejecutado por un pelotón de fusilamiento.
La decisión de Trump "es la correcta, tanto para los familiares de las víctimas como para el país", reaccionó el senador republicano John Curtis.
Decenas de oficiales retirados de las Fuerzas Armadas estadounidenses también advirtieron, en una carta abierta, sobre las consecuencias de transmitir la ejecución.
Una transmisión en directo "manchará el honor de las fuerzas armadas que la llevan a cabo y de una nación que la permite", además de "garantizar que Hasan se convertirá en mártir por atacar y matar a sus propios compañeros de armas", señalaron los oficiales. Entre los firmantes había más de 40 generales y almirantes.
Amnistía Internacional también celebró la decisión.
La última ejecución militar en Estados Unidos se llevó a cabo en 1961, cuando John Bennett fue ahorcado por violación e intento de asesinato.
El Centro de Información sobre la Pena de Muerte señala que 135 militares han sido ejecutados por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1916.
Doce de las 13 personas que Hasan mató y 30 de las que hirió eran soldados.
Hasan recibió un disparo de un agente de policía civil que respondió al ataque y quedó paralizado de cintura para abajo.
En 2013, un jurado militar lo condenó a muerte.
Hasan afirmó que se oponía a las ocupaciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán. También había mantenido comunicaciones en línea con Anwar al Awlaki, un clérigo radical señalado como una figura de Al Qaeda, quien era ciudadano estadounidense y murió posteriormente en un ataque con dron de Estados Unidos en Yemen.