Tica tiene clínica en Estados Unidos que cura a través de la música
Su clínica es MCS Music Therapy, ubicada en el sur de la Florida
Marianela Córdoba Saborío es una costarricense de 31 años, oriunda de Dulce Nombre de Coronado, San José. Desde muy niña, aproximadamente 8 años de edad, sus padres la metieron al Instituto Nacional de la Música (INM) donde comenzó desde cero y estudió sobre la música. Ella fue parte de esta organización desde el año 2000 hasta el 2009 cuando emigró hacia Estados Unidos. Actualmente vive en Fort Lauderdale, Florida.
Cuando se fue de Costa Rica estaba cursando undécimo año, dichosamente, obtuvo una beca para seguir estudiando durante dos años más de colegio en Michigan. Luego se desplazó hacia Florida donde sacó un bachillerato en ejecución musical de trompeta y luego obtuvo una maestría en musicoterapia en Texas, con lo cual es Magister en Musicoterapia Clínica graduada de Texas Woman's University en Denton.
Es dueña y directora de la clínica de musicoterapia llamada "MCS Music Therapy" ubicada en la zona del sur de la Florida, donde abarcan varios condados y proveen sesiones a niños y adultos. La musicoterapia es un campo muy amplio, por lo cual también brindan sus servicios en casa, a centros de rehabilitación de alcohol y drogas, centros de rehabilitación física y trabajan con pacientes en etapa terminal, niños con autismo, síndrome de down o cualquier persona que tenga alguna necesidad física, cognitiva, emocional o psicosocial.
Córdoba es trompetista y desde que estaba en el país pasó por todos los programas del INM en sus bandas elemental, intermedia y avanzada. Ya estando en EE. UU. comenzó a observar opciones para una eventual carrera profesional y la musicoterapia fue una de ellas.
Desde que estaba haciendo mi bachillerato en trompeta ya tenía eso en mente, el estudiar musicoterapia. Creo que por mi forma de ser y ya luego dándome cuenta de habilidades que tenía y que me gusta mucho escuchar a la gente, las conexiones entre entre las personas, el lado psicológico. Por eso me fui por la rama de la musicoterapia, ya que podía tener ambos lados: la música, que toda la vida la había estudiado y ese lado de empatía que tengo yo.
Fue en sus prácticas que descubrió una pasión por trabajar con personas mayores, lo que la motivó a trasladarse a Florida, una zona donde viven muchas personas de ese rango etario y hay mucha demanda laboral.
La musicoterapia al ser una carrera de salud acá (EE. UU.), nosotros también tenemos que llevar prácticas, tenemos que llevar internados. Entonces en ese tiempo fue que yo me di cuenta específicamente con qué tipo de personas quería trabajar, ya que al ser tan amplio el rango podemos trabajar con bebés desde que nacen hasta el final de la vida. Me di cuenta de algo que me gustaba mucho y pues me llenaba mucho como persona, que era el trabajar con personas mayores. Decidí venirme para Florida a hacer mi práctica, mi internado, que eran seis meses y por eso estoy actualmente acá.
En la actualidad está certificada como musicoterapeuta neurológica y se especializa en cuidados paliativos en personas mayores y cuidados de pacientes en etapa terminal acompañando pacientes y familias en esta etapa de la vida.
Córdoba trabajó aproximadamente cinco años con empresas de que dan servicios a pacientes en etapa terminal y fue en 2020 que comenzó con su clínica. Inicialmente fue poco a poco ya que era solamente ella quien debía ir haciendo las diligencias como: armar el sitio web, las redes sociales, mercadeo, recursos humanos, cobros y llamar a los pacientes estar atenta con los doctores. Debido a que en su área laboral necesitan las referencias de médicos para trabajar con el seguro.
Fue a partir del 2021 y 2022 que su emprendimiento empezó a crecer, con lo cual tuvo que contratar a otras personas que le ayudaran con el trabajo. Paulatinamente ha logrado dedicarse al 100% en su compañía y fue a principio de este año que ya trabaja solamente en la clínica.
A pesar de todo, la musicoterapeuta indica que "ha sido un proceso increíble".
Cuando comencé solo tenía un contrato y al día de hoy, vemos aproximadamente entre grupos y pacientes individuales a unas 70-80 personas a la semana. Ahorita somos un grupo de cuatro musicoterapeutas que trabajan conmigo, donde cubrimos desde del sur de Miami hasta el norte de Palm Beach. Son tres condados y es bastante amplio el espacio.
En sus experiencias de casos, le ha tocado acompañar en el final de la vida a muchos pacientes, donde el objetivo principal es generar un espacio donde estas personas puedan hablar, conversar y relacionarse por medio de la música.
La musicoterapia es una rama de la salud, porque es una profesión basada en evidencia, que es súper importante. No cualquiera es musicoterapeuta y eso también es muy importante, porque hay que estudiar la carrera y es un grado académico, en mi caso yo tengo una maestría. Ahora hay mucha desinformación sobre la musicoterapia, cualquiera dice "yo llego un curso de estimulación temprana y soy músico entonces ya soy musicoterapeuta" y no, eso está mal, muy mal.
Asimismo, ha sucedido que deben visitar a pacientes que tienen semanas sin hablar. Con la estimulación musical esas personas logran generar momentos de lucidez e incluso pueden cantar con su familiares, algo que genera mucha felicidad a ellos.
En los grupos de rehabilitación por drogadicción logran usar la música para conectar y fomentar la confianza y la expresión de sentimientos. Principalmente porque suelen ser pacientes con traumas, a quienes puede dificultarse la expresión verbal.
A veces no pensamos como la música nos puede ayudar en ciertas cosas, porque la usamos para disfrute digamos, como para para el gimnasio que nos trae un poco de energía. La música nos ayuda en momentos difíciles también, son casos muy bonitos cuando tal vez pacientes de salud mental o de rehabilitación de alcohol y drogas logran usar la música como medio de expresión, como un medio seguro.
La costarricense afirma ser una personas que "le cuesta quedarse quedita", por lo cual tiene varios proyectos para su futuro. Como meta principal espera seguir creciendo con su clínica a nivel administrativo y de estudios.
Además le gustaría hacer crecer la musicoterapia en Costa rica y ayudar con el proceso.
Estamos trabajando ahorita en crear la Asociación Costarricense de Musicoterapia, esperamos esto nos abra puertas en Costa Rica para eventualmente poder ofrecer la carrera y educar. Algo que que disfruto mucho es educar a las personas sobre lo que la musicoterapia, porque mucha gente no lo conoce (…) La musicoterapia conlleva psicología, consejería, biología y medicina, entonces tenemos que estar muy al tanto de la salud mental.
Ahorita se encuentra trabajando en un seminario con Cecilia Di Prinzio, una colega argentina con quien está preparando el primer seminario de la persona mayor dirigido a musicoterapeutas y estudiantes, que se estará realizando en setiembre. Además, los últimos dos años estuvo trabajando en el capítulo de un libro de su campo laboral donde participaron terapeutas de todo el mundo.
Espero ofrecer la musicoterapia en Costa Rica, compartir con mis colegas para continuar creciendo y trabajar de diferentes maneras para que llegue a ser un bien social para el país. Eso a mí me enorgullecería mucho.
Sin embargo, no todo fue fácil y es que a pesar de haber contado con una beca, Marinela Córdoba tuvo gastos que cubrir por su cuenta. Siempre ha tenido que trabajar y agradece en especial a sus padres, quienes "hicieron milagros" para que ella estudiara.
Durante la universidad trabajó en bibliotecas, tocando trompeta en iglesias y escuelas, así como en guarderías. No ha sido un camino sencillo, pero siempre ha sido una luchadora. Ahora está cumpliendo su sueño, pero todavía quiere más para su futuro.





