Terrorismo y narco lavan dinero con el contrabando de cigarros
Clan del Golfo y narcoterroristas ecuatorianos se aprovechan de estos negocios para lavar activos provenientes de la venta de droga.
Quito – El terrorismo y el narcotráfico encontraron en el contrabando de cigarros un negocio rentable para financiar sus estructuras y para darle legitimidad a los dineros que obtienen de sus actividades ilícitas en Suramérica.
Colombia y Ecuador son dos de los países por donde más se está moviendo esta mercadería debido a sus condiciones geográficas y a los grandes puertos por donde ingresan y salen miles de contenedores mensualmente.
Debido a que además son naciones donde el crimen organizado está muy asentado, la problemática es todavía más fuerte, ya que los grupos delincuenciales han buscado formas de diversificar sus acciones y ven el contrabando una buena opción para generar nuevos ingresos y financiar sus operaciones.
Crhoy.com estuvo en Bogotá, Guayaquil y Quito para ahondar en detalles sobre el negocio que las estructuras tienen montado para movilizar estas mercancías que en su mayoría llegan a Costa Rica para seguir su tránsito a países de alto consumo, cercanos al nuestro y hacia Norteamérica.
Una de esas organizaciones es el Clan del Golfo, la cual domina con gran presencia de grupos armados el Golfo del Urabá en Colombia, lo cual les facilita dominar los movimientos hasta hacerlos llegar a sus destinos con la custodia de sus miembros en varias zonas que tienen salida hacia el Atlántico con importantes accesos como el Puerto Turbo.
"Es una entidad casi a nivel nacional que tiene franquicias en varias partes del país, sobretodo en el Golfo del Urabá y el Caribe, es el dueño de mucha de la mercadería decomisada. No podría afirmarle con total firmeza que ese dinero va destinado a ese grupo porque la investigación está en curso", dijo Andrés Esteban Ordóñez, director de Gestión de Aduanas de Colombia.
En Ecuador, a inicios del 2018, se registraron actos violentos producto del accionar de grupos irregulares armados vinculados al crimen organizado transnacional, que dejaron una decena de atentados terroristas, personas heridas, fallecidas y desplazadas, e infraestructuras estatales afectadas.
La escalada llegó al punto de que a inicios del 2024 este tipo de atentados fueran más regulares, al punto que el presidente Daniel Noboa tuvo que declarar estado de excepción ante la ola de violencia para que el ejército pudiera neutralizar a quienes estaban detrás de ataques armados.
Noboa dijo que estos son los que causan la situación "crítica de seguridad" que vive el país, tomando en cuenta que existen más de 20 bandas criminales que el gobierno califica como "organizaciones terroristas" de carácter trasnacional.
Como parte de las estrategias para luchar contra este flagelo, la Alianza Latinoamericana Anticontrabando (ALAC) trabaja en alianzas con diferentes gobiernos que tienen crisis provocadas por esos grupos.
"Sabemos que los recursos que se derivan del contrabando ilegal de cigarrillos van a financiar el terrorismo, esto nos lo habían dicho en la ALAC. Hemos escuchado que se está utilizando criptomonedas para blanquear este tipo de delitos", explicó Pablo Jiménez, vicepresidente de la Cámara de Industria y Producción (CIP) de Ecuador.
A esto se suma los hallazgos policiales recientes hechos principalmente por la Armada de Colombia, luego de realizar decomisos en embarcaciones a las que les han dado seguimiento en altamar, donde encontraron millonarios cargamentos de cigarros con las mismas marcas que usa el Clan del Golfo en los alijos de cocaína.
David Jaramillo, jefe del programa antitabaco de la Federación Nacional de Departamentos (FND) de Colombia, destacó que por eso no se debe perder de vista que cuando se ataca el tráfico ilegal de mercaderías se suman acciones para golpear a grandes narcotraficantes, tomando en cuenta la relación que existe entre los delitos y quienes están detrás de ellos.
Otro flagelo vinculado con el contrabando son las extorsiones, pues los grupos armados colombianos han llegado al punto de obligar a vender a los dueños de pequeños negocios, llamados localmente tenderos, únicamente mercadería ilícita que ellos les suministran.
"Hemos identificado que a las estructuras criminales como el Clan del Golfo los están obligando a vender cigarrillos de contrabando, marcan las cajetillas, van a los tenderos y les dicen que solo pueden vender ese producto", indicó Jaramillo.
Relación con Costa Rica
Costa Rica no escapa a esta realidad que se vive en Suramérica, pues como ya es conocido, mucha de esa mercadería llega a nuestro país desde la frontera con Panamá, pues la mayoría de cargamentos detectados ingresa vía terrestre, algunos incluso por donde no existen puestos de control.
Las autoridades costarricenses tienen casos abiertos de estructuras que se dedican a traer cigarrillos de contrabando desde países del Sur, por lo que han hecho enlaces con algunas policías regionales para ahondar en la manera en que operan los grupos en diversas zonas con el objetivo de frenar el ingreso al país.
"La Policía de Control Fiscal tiene identificados los grupos criminales que se dedican al contrabando de cigarrillos desde el sur del continente, muchos de estos quedan en nuestro país. En varias oportunidades es posible vincularse a la legitimación de capitales", explicó Fernando Ramírez, director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD)
Debido a ese tránsito hacia nuestra zona de estas mercaderías, el coronel Yorguin Orlando Malagón Hernández, director de Gestión de Policía Fiscal y Aduanera (POLFA) en Colombia, sostiene que se debe mantener contacto directo con el resto de países del área, ya que los criminales avanzan con mucha velocidad sin importar hacia a donde tengan que llevar su producto ilegal.
"La comunicación con los países es muy importante, mantenemos unos canales en varias instancias, pero hay que hacerle ver al enemigo que estamos trabajando unidos, este fenómeno ya no es local, es transnacional y no tiene fronteras. Hay que entender que la organización que está pretendiendo afectar la economía de Colombia va a afectar a la Centroamérica, que es un lugar de paso para recibir todo ese contrabando que llega de Asia", comentó el coronel.
Ordóñez por su parte, mencionó a pesar de no haber recibido recientemente ninguna alerta directa desde Costa Rica, el intercambio de información con Panamá si es más frecuente, pues el volumen de peticiones es importante para solicitar pruebas policiales e información de proveedores que han servido para procesos judiciales que actualmente la Fiscalía colombiana tiene en curso.
Cabe recordar, que en una investigación publicada el año pasado por este medio, se reveló que algunas de las empresas que operan en el Puerto de Colón en Panamá, usualmente ni siquiera tienen oficinas o sedes formales en ese país, pues la mayoría de su logística se encuentra en Costa Rica, por lo que no se descarta que haya relación con las investigadas.
La Dirección Especializada Contra el Narcotráfico (DECN) de la Fiscalía de Colombia confirmó en una entrevista con crhoy.com que tienen mapeadas a las organizaciones que además de la droga están moviendo cigarrillos sin documentación, pues cuentan con amplios grupos de personas que manejan rutas de salida de estupefacientes que les sirven para movilizar otras mercancías ilegales.
Tal como lo dio a conocer este medio, algunos de esos grupos armados como el Clan del Golfo subcontratan a otras organizaciones locales para el trasiego, en los que han logrado identificar la participación de costarricenses, de los cuales se han detenido a 28 en los últimos dos años, quienes están en proceso judicial activo.
La DECN destacó que incluso todavía tienen varias causas activas en las que investigan la intromisión de ticos en varios grupos armados que trasladan cocaína y marihuana por el Pacífico principalmente.
El Observatorio del Comercio Ilícito (OBCI) de la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR) reveló la semana pasada que según datos recientes recopilados por Total Research Network, durante el segundo trimestre del año, el consumo de cigarrillos ilícitos en nuestro país alcanzó el 47% del total en el país, un aumento significativo respecto al 40% registrado en el cuarto trimestre de 2023.
"El aumento del comercio ilícito es alarmante y plantea una seria amenaza para nuestra sociedad y economía. El contrabando es un detonante de la inseguridad en Costa Rica, ya que está estrechamente vinculado con otros delitos como el narcotráfico y el lavado de activos", señaló Ricardo Carvajal, Director Ejecutivo del Observatorio de Comercio Ilícito.
Lavado de dinero
El delito asociado a la defraudación de impuestos por venta de producto sin registros hacendarios ni de salud es el lavado de dinero. Los grupos saben que este negocio les genera muchos réditos, pero además pueden usarlo para ocultar las ganancias de la droga con otras actividades comerciales y buscar la forma de introducirlo en el sistema financiero local o extranjero, o bien para negociar con criptomonedas.
Muestra de eso son las recientes operaciones realizadas por la Polfa de Colombia, en la que con el apoyo de agencias de Estados Unidos y todas las policías del país dieron fuertes goles a estas estructuras contabilizando el decomiso de más 2 millones de cajetillas, gran parte en 18 allanamientos realizados a dos bandas Maicao, Cucuta, Barranquilla y Bogotá a las que les decomisaron ¢1.000 millones en 24 bienes.
Entre otros figuran residencias, locales comerciales, vehículos que quedaron con medida cautelar a disposición del Estado.
"El contrabando es una manifestación de multicrimen, que son las múltiples formas que buscan las organizaciones para fortalecerse económicamente, el principal eje de articulación es el lavado de activos. Está clara la fuerte evidencia y conectividad que existe entre el contrabando y el lavado de activos, indudablemente el contrabando para poder ser distribuido se complementa con otros tipos delincuenciales más, en algunas zonas los grupos exigen que se comercialicen una determinada marca de cigarrillo", dijo el coronel Malagón.
Por su parte el director de Gestión de Aduanas de Colombia señaló que el modus operandi descubierto gracias a la trazabilidad que se le da a los clientes en grandes cantidades de cigarrillos, apunta a que el lavado de activos tiene vínculos con grandes organizaciones que aprovechan "el retorno del capital que produce la exportación de estupefacientes a través de mercancías como cigarrillos".
Ecuador no escapa a este patrón ya que según la Cámara de Industria es uno de los temas, económicamente hablando, que más preocupa al gremio, según su vicepresidente Pablo Jiménez.
Costa Rica también tiene casos similares a los de esos países, pues la Unidad de Inteligencia Financiera ha identificado el contrabando como uno de los métodos para legitimar capitales dentro de nuestras fronteras, en ocasiones incluso vinculados con otros delitos.
"Se ha detectado que el contrabando es una tipología usada por los grupos criminales para lograr obtener nuevos recursos y amplificar el ámbito de acción para no centrarse solo en el narcotráfico y la legitimación, si no buscando el contrabando, el robo de combustible, préstamos gota a gota y los chances clandestinos", explicó Ramírez.
Ordóñez explicó que el perjuicio económico por este delito alcanzó los $8 millones en el 2023, tomando en cuenta los impuestos departamentales que se cobran por zona por el consumo de cigarros, siendo el Caribe donde más se consume contrabando superando el 90%, principalmente en La Guajira y La Magdalena.
El dinero que se dejan de percibir los gobierno locales que se destina para salud, deporte y educación, pues el 46% de los ingresos que tienen los departamentos colombianos que vienen a ser lo mismo que las municipalidades en Costa Rica, provienen de rentas asociadas a cigarros, cervezas y otros licores.
En los últimos 4 años reportaron $16 millones en pérdidas por el alto consumo de contrabando en el país, que tiene un promedio del 35%.



























