¿Qué pasó con los cuatro militares salvadoreños desaparecidos en Haití?

Algunos cálculos sitúan el control de las pandillas entre el 85% y el 90% de Puerto Príncipe.

Algunos cálculos sitúan el control de las pandillas entre el 85% y el 90% de Puerto Príncipe.

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • Cuatro militares salvadoreños desaparecieron tras un ataque armado en Haití. El Gobierno de Nayib Bukele movilizó refuerzos para apoyar la búsqueda, pero aún no se confirma si los uniformados fueron capturados o murieron durante el ataque.
  • El hallazgo de restos humanos no ha aclarado el paradero de los militares. Una organización humanitaria recuperó restos cerca del lugar del ataque, pero todavía no existe una identificación forense que permita determinar si corresponden a los desaparecidos.
  • La capacidad territorial y armada de las pandillas dificulta las operaciones internacionales. Las organizaciones criminales mantienen presencia en amplias zonas de Haití, mientras la debilidad institucional y las limitaciones de las fuerzas locales complican los esfuerzos para recuperar la seguridad.

Cuatro militares salvadoreños desaparecieron el 18 de octubre en Haití, tras un ataque contra el vehículo blindado en el que viajaban. Desde entonces no hay confirmación sobre su paradero.

El Gobierno de Nayib Bukele movilizó refuerzos para apoyar la búsqueda. El caso muestra las dificultades de la fuerza internacional desplegada en un país donde las pandillas conservan una importante capacidad de fuego y control territorial.

¿Dónde y cómo ocurrió el ataque?

Un grupo armado atacó el vehículo en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe. Según la información disponible, los atacantes habrían usado armas de alto poder y explosivos.

No se confirma si los cuatro uniformados fueron capturados o murieron durante el ataque.

Entre las bandas con presencia en esa área figuran Chen Mechan y 400 Mawozo, dos organizaciones vinculadas a la violencia que afecta a Haití. Chen Mechan tiene influencia en la zona donde ocurrió el ataque. 400 Mawozo es una de las bandas criminales más conocidas del país.

¿Qué dicen los grupos armados?

El líder de 400 Mawozo, Wilson Joseph, alias Lanmò San Jou, negó que su organización mantenga cautivos a los militares salvadoreños.

Joseph afirmó que pudieron haber muerto en enfrentamientos en territorio de Chen Mechan. También sostuvo que, si los hubiera capturado con vida, habría intentado usarlos para negociar políticamente.

¿Qué se sabe de los restos humanos hallados?

La incertidumbre aumentó el 24 de octubre. Ese día, la organización humanitaria estadounidense Hero Client Rescue recuperó restos humanos en el área del ataque y los entregó en el aeropuerto de Puerto Príncipe.

La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) indicó que no descartaba que los restos correspondieran a los salvadoreños.

Bukele rechazó esa posibilidad. Aseguró que una revisión visual preliminar apuntaba a personas con características distintas a las de los militares desaparecidos, entre ellas un niño, un adulto de mayor estatura y una persona con indumentaria militar extranjera.

Sin una identificación forense concluyente, el hallazgo no permite establecer si existe relación con el caso. Por ahora, el paradero de los cuatro militares sigue sin esclarecerse.

¿Cómo responde El Salvador?

El Gobierno salvadoreño movilizó unos 200 integrantes de las Fuerzas Especiales para apoyar las acciones relacionadas con la desaparición. El objetivo es reforzar la búsqueda y determinar qué sucedió después del ataque.

¿Cuál es la presencia de El Salvador en Haití?

El Salvador se incorporó en 2025 a los esfuerzos internacionales contra la violencia en Haití, cuando envió personal militar para apoyar las operaciones de seguridad. El contingente, denominado Fuerza de Tarea Libertad II, estaba integrado principalmente por especialistas y aerotécnicos de la Fuerza Aérea.

Sus funciones incluían evacuaciones médicas, traslado de heridos, apoyo aéreo, mantenimiento de equipos y protección de aeronaves e infraestructura. Estas labores buscaban respaldar a las fuerzas desplegadas en un contexto de creciente violencia criminal.

La participación salvadoreña se enmarca en los esfuerzos internacionales por reforzar la seguridad en Haití, donde las autoridades locales enfrentan dificultades para contener a las organizaciones armadas.

¿Por qué es tan difícil operar en Haití?

Las pandillas pueden recurrir a armamento pesado, atacar vehículos blindados y operar en zonas donde las autoridades tienen dificultades para mantener una presencia permanente. Su capacidad armada y su presencia en comunidades donde el Estado tiene un alcance limitado complican las operaciones de las fuerzas de seguridad.

Las estimaciones sobre el territorio que dominan reflejan la dimensión del problema. Algunos cálculos sitúan su control en entre el 85% y el 90% de Puerto Príncipe y sus alrededores. La cifra varía según la fuente y el periodo, porque el dominio territorial cambia.

La presencia de fuerzas extranjeras no basta para restablecer la seguridad en amplias zonas del país. La falta de personal y recursos, junto con las limitaciones de la policía local, reduce la capacidad de respuesta.

A esto se suma la crisis política, que dificulta recuperar las instituciones y mantener las estrategias de seguridad. En varias zonas, las pandillas conservan una capacidad de intimidación y control que complica las operaciones policiales y la vida cotidiana de la población.

Aunque el Gobierno de Bukele impulsa una ofensiva contra las pandillas en su propio país, las condiciones en Haití son distintas. Allí hay instituciones debilitadas, inestabilidad política y organizaciones armadas con influencia territorial.