Protesta paraliza el tránsito de más de 150 buques en Argentina

El presidente argentino Javier Milei . AFP
Más de 150 buques de carga permanecen varados desde el fin de semana frente a los principales puertos del sistema de transporte fluvial y marítimo argentino debido a una protesta de los prácticos, quienes guían los barcos y rechazan cambios normativos.
Los buques permanecen fondeados este martes en los ríos de la Plata y Paraná, las dos principales vías de acceso y canales de navegación del comercio exterior argentino. Allí se ubican los puertos por donde pasa alrededor del 80% de las exportaciones del país, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Las protestas comenzaron el domingo, tras la publicación de un decreto firmado por el presidente Javier Milei que desregula la actividad de practicaje y pilotaje en Argentina.
Entre otros cambios, la nueva normativa dispone que, en algunos casos, los barcos extranjeros naveguen por el sistema fluvial y marítimo argentino sin necesidad de contratar el servicio de prácticos, con el fin de reducir los costos de flete.
Ante las complicaciones para el movimiento de embarcaciones que transportan grano, combustible y otras mercaderías, el Gobierno solicitó este martes a cada uno de los más de 500 prácticos que retomen sus tareas. Advirtió que, de lo contrario, podrían quedar expuestos a sanciones y denuncias penales.
"No es un paro en los puertos, porque los prácticos no tienen sindicato, sino que integran una asociación de libre contratación que decidió dejar de prestar el servicio", explicó a la AFP el líder del Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (Siconara), Fernando Ramírez.
El dirigente indicó que la labor de los prácticos es esencial "para tener la seguridad de la navegación", ya que brindan "el asesoramiento directo sobre el gobierno de estos buques", que ingresan a las vías navegables troncales, y conocen los ríos para evitar siniestros.
Por su parte, la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) de Argentina manifestó su preocupación por la "severa parálisis", que "frena las exportaciones e importaciones, interrumpe el ingreso de divisas, quiebra las cadenas de suministro y pone en riesgo la reputación de la Argentina".
El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (Ciara) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), Gustavo Idígoras, sostuvo en un comunicado que el costo económico de la protesta es de entre 50.000 y 100.000 dólares por día por cada buque fondeado.
Si el conflicto se extiende un día más río arriba de la ciudad de Rosario, uno de los principales nodos agroexportadores del mundo, se sumarían "otros 30 barcos más", dijo Idígoras.