¿Por qué parte del funeral del papa Francisco incluye el griego?
La mayor parte del funeral del papa Francisco se realiza en latín; sin embargo, algunas partes de la ceremonia religiosa tendrán intervenciones en griego.
¿Razones? Medios como Clarín de Argentina y la BBC de Reino Unido informaron que el idioma se empleará en las oraciones finales del funeral, extraídas de la liturgia fúnebre bizantina de las Iglesias Católicas Orientales.
Esto representó una de las mayores preocupaciones del papa Francisco a lo largo de sus 12 años de pontificado. Elevó una oración por los fieles ubicados en zonas de conflicto como Ucrania, Gaza, Siria, Irak y Eritrea.
Durante la ceremonia religiosa se realiza la invocación de la letanía de los santos, donde se recitan oraciones de encomienda del Pontífice a cargo del vicario general de la Diócesis de Roma, cardenal Baldassare Reina.
También participa el Patriarca de Antioquía de los griegos melquitas, su beatitud Youssef Absi, junto a patriarcas, arzobispos mayores y metropolitanos de las Iglesias Católicas Orientales Metropolitanas.
Misa de exequias
La ceremonia religiosa inició a las 2:00 a. m., hora de Costa Rica, con la procesión que trasladó el cuerpo del papa Francisco desde el interior de la Basílica de San Pedro hasta la plaza homónima, ante más de 200 mil personas.
Al comenzar la celebración se entonó la antífona de entrada: "Concédete, Señor, el descanso eterno y brille para él la luz perpetua". Tras el acto penitencial, el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, pronunció esta oración:
"Oh Dios, eterno pastor de almas, vuelve tu mirada al pueblo que te suplica y concede a tu siervo, el papa Francisco, compartir con el rebaño confiado la recompensa prometida a los fieles ministros del Evangelio".
Posteriormente, se proclamaron las lecturas. La primera fue tomada de los Hechos de los Apóstoles (10, 34-43), donde san Pedro, tras resumir el paso de Cristo por la tierra, confirma junto con los profetas que todos los creyentes en él reciben el perdón de los pecados.
Luego se escuchó el salmo 23, "El Señor es mi pastor, nada me faltará", proclamado en latín.
La segunda lectura, en español, fue un pasaje de la carta de san Pablo a los Filipenses (3,20-4,1), donde el apóstol explica cómo los creyentes son ciudadanos del cielo que aguardan a Jesucristo para la resurrección.
El evangelio de san Juan (21,15-19) se proclamó en latín y fue cantado por el diácono Francesco Melone. Este pasaje reflexiona sobre cómo el Señor invita a arrepentirse de las negaciones durante la Pasión antes de confiar el gobierno de la Iglesia y anunciar su martirio.

