¿Por qué la población indígena rechaza la enmienda constitucional en Nueva Caledonia?

Los manifestantes han saqueado tiendas y quemado carros.

22 de May. 2024 | 8:42 pm

Los disturbios estallaron la semana pasada en Nueva Caledonia, un territorio francés ubicado en el Pacífico, por parte de la población indígena por el descontento hacia una enmienda constitucional que traerá cambios a la isla.

El descontento y la tensión en el territorio francés ha aumentado, al punto de que se reportan 6 muertos y cientos de heridos. Además, se han quemado edificios y carros como una forma de rechazo hacia la decisión de Francia.

Estos disturbios son los más fuertes en las últimas cuatro décadas.

Pero, ¿por qué la población indígena está descontenta y de qué se trata la enmienda constitucional que se aprobó?

La enmienda constitucional

De acuerdo con la cadena BBC, los indígenas indicaron que la enmienda que Francia aprobó permitirá que más residentes franceses puedan votar en las elecciones de Nueva Caledonia.

La población indígena no aceptó los cambios, ya que creen que diluirá su influencia política.

Esta nueva política se aplicará a las personas que viven en la isla desde hace 10 años.

Según el acuerdo de Numea, las listas de votantes de Nueva Caledonia no se han actualizado desde 1998, por lo que los residentes en el archipiélago y los extranjeros no tienen derecho a participar en los comicios provinciales.

El gobierno de Francia calificó la exclusión del voto como "absurda", mientras que los indígenas aseguran que los franceses engañaron a sus ancestros.

"Mintieron a nuestros ancestros, mintieron a nuestros mayores con los distintos acuerdos que se firmaron (…) Estamos hartos de que no nos reconozcan", dijo Yamel a AFP.

Desde hace varias décadas, los canacos han exigido la independencia del territorio por medio de unos referendos; sin embargo, fueron rechazados.

Disturbios

Hace al menos 9 días se desencadenaron los disturbios en diferentes zonas de Nueva Caledonia.

Las personas que están en contra de la enmienda incendiaron carros y edificios y además, saquearon algunas tiendas.

Las autoridades señalaron que hubo 300 carros de un concesionario que fueron prendidos en llamas.

Además, se reportaron dos escuelas incendiadas en la capital, Numea.

Aunque se haya declarado toque de queda para los ciudadanos, ellos continuaron haciendo actos de vandalismo durante la noche.

Debido a los disturbios, se tuvieron que enviar más de 1000 soldados y refuerzos policiales a la isla, donde más de 200 personas fueron detenidas.

Los canacos bloquearon varias carreteras, entre ellas la principal vía para entrar al aeropuerto.

"La situación es terriblemente triste y peligrosa", dijo el ex primer ministro de Francia, Édouard Philippe.

Se enviaron refuerzos para despejar las barreras, así como quitar los carros quemados y los escombros que dejaron los manifestantes.

Se han desmantelado 76 barreras que fueron colocadas a lo largo de una carretera de 60 kilómetros.

"Tenemos mucho miedo de la policía, de los soldados franceses y del grupo terrorista miliciano antikanak", dijo un ciudadano a Reuters.

Los disturbios dejaron 6 personas sin vidas, de las cuales tres eran jóvenes canacos que fueron baleados por otras personas que estaban armadas.

El Alto Comisionado de Francia en Nueva Caledonia informó que hubo enfrentamientos entre los manifestantes canacos y los grupos armados de autodefensa o milicias civiles que fueron formadas para protección.

Abandonaron la isla

Ante el temor y el peligro, los turistas que se encontraban en la isla han tenido que abandonarla, ya que sus vidas corrían en riesgo.

De acuerdo con Al Jazeera, el gobierno francés indicó que alrededor de 3.200 personas esperaban irse de Nueva Caledonia, pero los vuelos fueron cancelados por los disturbios.

En medio de la violencia, Australia y Nueva Zelanda enviaron sus aviones militares para evacuar a sus ciudadanos.

"Se está dando prioridad a los pasajeros según sus necesidades. Seguimos trabajando en más vuelos", dijo Penny Wong, la ministra de Asuntos Exteriores de Australia.

Por otra parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda, Winston Peters, señaló que se iban a repatriar a 50 personas que tienen necesidades más urgentes.

"La situación en Nueva Caledonia sigue siendo dinámica y los funcionarios de Nueva Zelanda continúan trabajando con sus homólogos franceses y otros socios, especialmente Australia, para comprender qué se necesita para garantizar la seguridad de nuestra gente allí", dijo Peters.

Una ciudadana australiana, Mary Hatten, indicó que se sintió aliviada cuando aterrizó en Brisbane.

"Cuando aterrizamos, fue como: ‘¡Gracias a Dios, ya estamos aquí!'", dijo Hatten.

Mientras que los turistas buscan abandonar la isla, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, viajó este miércoles a Nueva Caledonia para buscar una solución a los disturbios.

Según un asesor del presidente, Macron planea escuchar y hablar con los políticos de Nueva Caledonia para restablecer el orden.

*Con información de AFP

Comentarios
0 comentarios