ONU denuncia ejecuciones, torturas y desapariciones durante estado de excepción en Honduras
Las fuerzas de seguridad de Honduras cometieron el año pasado ejecuciones, desapariciones y torturas bajo un estado de excepción adoptado para combatir a las pandillas, denunció el miércoles el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
El estado de excepción fue decretado a finales de 2022 por la presidenta izquierdista Xiomara Castro para enfrentar la violencia que azota a casi todo el país, pero su sucesor, el conservador Nasry Asfura, rechazó prorrogarlo tras asumir el poder en enero.
La medida, que autorizaba detenciones y allanamientos sin orden judicial, derivó en violaciones de los derechos humanos, dijo a la prensa el representante en Honduras del Alto Comisionado, Juan Carlos Monge, quien enumeró al menos 24 denuncias en 2025.
La Oficina documentó ocho casos de desaparición forzada, cinco de tortura y otros tratos crueles, tres ejecuciones extrajudiciales, dos muertes bajo custodia y seis detenciones arbitrarias.
Esos delitos son "atribuibles a cuerpos militares y de la Policía, como a la Dirección Policial Anti-Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado y la Policía Militar del Orden Público", señaló Monge.
El informe también denunció 17 "muertes violentas" de defensores de derechos humanos durante 2025, diez más que en 2024, en un contexto en que esas personas siguen siendo víctimas de "amenazas, hostigamientos, campañas de desprestigio y criminalización por parte de actores estatales y no estatales".
