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“Mis papás me dijeron que me salvara”: El relato de venezolana que tuvo que migrar a Costa Rica

Sus padres la alentaron a mudarse a Costa Rica sola

Por Ingrid Hidalgo | 4 de Ago. 2024 | 1:02 pm

Marianna Merlo es una venezolana sorda de 34 años que tuvo que dejar atrás su vida, su hogar y su familia hace 6 años para comenzar una nueva en Costa Rica después de que la situación económica empeorara, al punto de que no tenía suficiente dinero para satisfacer sus necesidades.

Ella comentó a crhoy.com que sus padres la alentaron a mudarse a este país centroamericano en busca de mejores oportunidades. Le dijeron que se salvara de la crisis que los ciudadanos viven en Venezuela.

"Mis padres decidieron que yo fuera sola a Costa Rica porque ellos me apoyan a mí y yo era más joven. Me dijeron que me salvara. Extraño demasiado a mi familia", dijo.

"Vine a Costa Rica por la situación en Venezuela, vine a buscar trabajo", añadió.

Dos años después de haberse mudado a Costa Rica, ella se casó con su esposo David Bolaños, a quien conoció a través de una amiga en común. Él se convirtió en su principal apoyo.

"Una amiga en común me presentó a mi esposo, lo conocí y empezamos la relación. Decidimos casarnos y me quedé en Costa Rica", dijo.

"Es un gran apoyo en mi vida. Un pilar en mi familia", expresó.

"No hay nada"

Merlo comentó que cuando vivía en Venezuela, no tenía acceso a los servicios ni tenía un buen salario para sobrevivir cada día.

"No hay nada. No hay buen salario mensual, es muy difícil comprar cosas", dijo. "No hay acceso a la salud, ni seguro de salud".

"Se necesitan mejor atención médica en el hospital y pastillas. Mejor atención para los niños en la salud, así como los ancianos", comentó.

Ella indicó que la situación en Costa Rica es mucho mejor y puede tener acceso a los servicios. Ella no tiene que preocuparse de que sus derechos sean violentados como ocurría cuando vivía en Venezuela y sigue pasando ahora.

"Puedo ir al hospital, tengo un salario mejor y seguro de salud", comentó.

Merlo señaló que la situación fue aún más complicada como persona sorda. Explicó que Maduro, a quien el Consejo Nacional Electoral de Venezuela lo proclamó como presidente por tercera vez tras las elecciones del domingo, en un proceso cuestionado por fraude electoral, hizo una ley relacionada a las personas con discapacidad, lo que dificultó que las personas sordas consiguieran trabajo.

"Las personas sordas no tienen trabajo, es difícil porque necesitan plata para comprar cosas, comida, así como pagar ropa y escuelas para sus hijos", dijo.

Ella comentó que la situación en Venezuela empeoró alrededor del año 2017, un año antes de las elecciones presidenciales en las cuales Maduro también fue proclamado como gobernante por las autoridades electorales.

"En el 2002 la situación empezó a empeorarse, pero en el 2017 se puso mucho peor", indicó Merlo.

Su emprendimiento le recuerda su hogar

Lejos de su hogar y su familia y en busca de un mejor futuro, Merlo creó un emprendimiento hace un año y medio para obtener más ingresos para su familia.

Junto con su esposo, ella vende empanadas y tequeños. La venezolana comentó que al hacer estos productos, especialmente los tequeños, le recuerda su hogar.

"Me recuerda a mi país, por eso disfruto hacerlos", expresó.

Contó que aprendió a hacer los tequeños viendo a su mamá cuando aún vivía en Venezuela.

Merlo, quien también trabaja en una empresa, vende empanadas de queso, frijoles y queso, pollo, así como tequeños con queso.

Ella comentó que decidió vender gastronomía venezolana y costarricense con el deseo de ahorrar dinero y darle una mejor vida a su hija de 3 años.

Bolaños indicó que él y Merlo compartieron ideas para el emprendimiento. Él dijo que pensaron en vender empanadas, así como los tequeños como otro producto que podían hacer.

Para determinar cuáles empanadas y tequeños vender, ellos probaron los productos con diferentes sabores hasta que decidieron ofrecer a sus clientes empanadas de frijoles y queso, de pollo y de solo queso. También eligieron los tequeños con queso.

"Mi esposo comió empanadas de frijoles con queso y dijo: ‘qué rico'. Entonces, decidimos vender esta comida", contó.

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