Milei llega a Madrid para cumbre Iberoamericana en medio de tensiones con Sánchez

El presidente de Argentina, Javier Milei. AFP
La Cumbre Iberoamericana se inauguró este miércoles en Madrid con los ojos puestos en el presidente argentino, Javier Milei, férreo crítico del anfitrión, el socialista Pedro Sánchez, y con la llegada por sorpresa del ucraniano Volodimir Zelenski, para reunirse con varios líderes al margen del encuentro.
Siempre controvertido, Milei aterrizó en Madrid pero no participó en la inauguración de la cumbre ni lo hará en la cena posterior que ofrecerá el rey Felipe VI en el Palacio Real.
Sí irá a la sesión plenaria el jueves por la mañana, donde se verá cara a cara con Sánchez, dos semanas después de haberlo llamado "impresentable dictador" y "corrupto".
También en la tarde de este miércoles, según fuentes del Gobierno español, llegó Zelenski a Madrid. El presidente ucraniano no participará como tal en la cumbre, pero aprovechará para reunirse con Sánchez, su firme aliado, y con líderes de América Latina, región donde la invasión rusa genera controversia y división.
"Vienen importantes reuniones y conversaciones en Madrid. Nuestra máxima prioridad es reforzar la defensa aérea de Ucrania, proteger a nuestra población y ampliar la cooperación y la producción en materia de defensa", escribió Zelenski en X.
Más de cuatro años y medio después de la invasión rusa, las negociaciones entre Kiev, Moscú y Washington deben reanudarse los días 10 y 11 de noviembre en Emiratos Árabes Unidos, bajo mediación estadounidense.
Zelenski, que estuvo el martes en Berlín, espera que esas conversaciones puedan desembocar en un encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin.
Cumbre "incómoda"
Además de Milei, a esta 30ª Cumbre Iberoamericana asisten otros representantes de la derecha de una América Latina escorada actualmente hacia ese lado del espectro político, como el chileno José Antonio Kast, la costarricense Laura Fernández, el boliviano Rodrigo Paz y el hondureño Nasry Asfura.
No estarán presentes los principales rostros de la izquierda regional: el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, recién reelecto, y la mexicana Claudia Sheinbaum.
Es una cumbre "incómoda" para Sánchez, por los presidentes que vienen, el hecho de que está en campaña para las legislativas del 29 de noviembre "y ocurre justo después del accidente" de tren de Urda que dejó 69 muertos, resumió a la AFP Anna Ayuso, experta en Latinoamérica del centro de reflexión CIDOB de Barcelona.
Pero la experta descarta una escena similar a la cumbre de 2007 cuando el rey Juan Carlos I espetó "¿por qué no te callas?" al venezolano Hugo Chávez, ya que no espera una salida de tono de Milei frente a Felipe VI.
"Frente a quienes se cierran, nosotros debemos abrirnos. Frente a quienes levantan muros, nosotros debemos construir alianzas. Y frente a los que alimentan la guerra, nosotros debemos ser sembradores de paz", dijo Sánchez en la ceremonia de inauguración, al pedir mayor integración entre América Latina y Europa.
Encuentro con la extrema derecha
Milei ha visitado varias veces territorio español desde que llegó a la presidencia a finales de 2023, pero sin verse con el rey ni con Sánchez, y en esta ocasión tampoco tiene previstas bilaterales con ellos.
En su visita a Madrid hace dos semanas, el dirigente ultraliberal pidió a los españoles "sacar a los socialistas a patadas" en las legislativas.
En respuesta, Sánchez se proclamó con orgullo un "zurdo" -palabra que usa el argentino para criticar a los militantes de izquierda- y comparó la situación económica de Argentina y España para concluir que "las motosierras y los tijeretazos (…) no construyen nada, sino que destruyen".
Milei, que ya en 2024 provocó una crisis diplomática con España al llamar en Madrid "corrupta" a la esposa de Sánchez, investigada por tráfico de influencias, tiene previsto reunirse este miércoles con Santiago Abascal, el líder del partido de extrema derecha Vox, a quien ha apoyado en sus visitas a España.
Las encuestas prevén para el 29 de noviembre una victoria de la derecha sobre los socialistas de Sánchez, aunque sin mayoría absoluta, por lo que necesitaría el apoyo de la extrema derecha para conseguir formar gobierno.
En definitiva, solo siete presidentes latinoamericanos participarán en la cumbre de este bloque que lleva años de capa caída y que incluye a 19 países latinoamericanos, España, Portugal y Andorra.