Macron promete firmeza cuando estallan nuevos disturbios en Francia

Por AFP
18 de Oct. 2026 | 6:23 pm

El presidente de Francia Emmanuel Macron aseguró este domingo que "nada justifica" ni "excusa" los disturbios y saqueos registrados la víspera en plenas protestas contra el encarecimiento de la vida y prometió que los autores de estos actos, que conmocionaron el país, "pagarán".

A seis meses de la elección presidencial, a la que ya no puede presentarse, el caos registrado el sábado en las grandes ciudades puso bajo presión al gobierno, acusado de no haber anticipado el riesgo de desbordamientos.

Cientos de tiendas saqueadas, el ayuntamiento de Limoges incendiado y el de Marsella dañado, autos quemados, choques entre alborotadores y fuerzas de seguridad, las autoridades describieron un caos "sin precedentes", que dejó casi 2.400 detenidos y unos 1.000 policías heridos.

"Todos sentimos esta noche rabia y vergüenza (…) Ver las calles de nuestras ciudades devastadas de este modo es insoportable", lamentó el mandatario, que prometió "ayudas rápidas" a los comerciantes afectados por los saqueos, que continuaron este domingo.

A los autores de los disturbios y saqueos, de los que acusó a "grupúsculos de extrema izquierda" y a "delincuentes", les dijo que "pagarán" y "responderán" de sus actos. "Nada lo justifica, nada lo explica, nada lo excusa", agregó.

El mandatario centroderechista, que desde 2017 enfrentó varias oleadas de protestas sociales y disturbios urbanos, pidió en cambio no "confundir" a los vándalos con quienes llevaron a las calles sus reivindicaciones "legítimas" en manifestaciones multitudinarias.

Su esperado discurso a los franceses llega después de que, a lo largo del día, la oposición pidiera explicaciones y respuestas al gobierno.

El presidente dijo que las autoridades podrían prohibir "si fuera necesario" determinadas manifestaciones los próximos días, pero evitó anunciar medidas drásticas.

La líder ultraderechista Marine Le Pen, que lidera los sondeos de la presidencial, criticó un "poder macronista exhausto, agotado, desorientado", y "una profunda crisis de confianza y de autoridad que hace pesar una amenaza sobre la democracia".

Su rival de izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, a quien el gobierno y Le Pen acusan de alentar las protestas, llamó a Macron a responder a las reivindicaciones de los manifestantes y a no "empeorar" la situación.

Macron convocó a las fuerzas políticas a "condenar sin ambages" las violencias.