Joe Biden fue diagnosticado con un cáncer de próstata agresivo
El expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, fue diagnosticado en los últimos días con un cáncer de próstata agresivo, con metástasis ósea.
Así lo comunicaron este domingo en un comunicado de prensa desde su oficina.
"La semana pasada, el expresidente Joe Biden fue examinado por un nuevo hallazgo de un nódulo prostático tras experimentar un aumento de síntomas urinarios. El viernes, se le diagnosticó cáncer de próstata, caracterizado por una puntuación de Gleason de 9 (Grupo de Grado 5) con metástasis ósea", indica el comunicado compartido por CNN en Español.
El exmandatario de 82 años está analizando varios tratamientos en conjunto con su familia.
"Si bien esto representa una forma más agresiva de la enfermedad, el cáncer parece ser sensible a las hormonas, lo que permite un manejo eficaz", agrega el documento
El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más común en los hombres. La terapia hormonal es un tratamiento habitual que puede reducir los tumores y ralentizar su crecimiento, pero no es una cura.
Según el comunicado de su despacho, el cáncer que padece el expresidente tiene "una puntuación de Gleason de 9 (grupo de grado 5)".
El cáncer de próstata que presenta un aspecto "muy anormal" recibe la calificación más alta, el grado 5, según la Sociedad Americana contra el Cáncer. La puntuación de Gleason suele indicar la suma de los grados de las dos áreas de la próstata donde se concentra la mayor parte del cáncer.
"Mírenme"
Biden dejó el cargo en enero de este año como el presidente en ejercicio más viejo de la historia de Estados Unidos, y durante gran parte de su administración se vio acosado por preguntas sobre su salud y su edad.
Durante años se enfrentó a preguntas, incluso de votantes demócratas, sobre si era demasiado mayor — debido a lapsus de agudeza mental o problemas de resistencia física— para un trabajo tan exigente como la presidencia.
Su respuesta a los escépticos fue contundente: "Mírenme".
Pero en julio del año pasado se vio obligado a abandonar su candidatura a la reelección tras un desastroso debate contra Trump, en el que surgieron temores sobre su declive y sus capacidades cognitivas.
La vicepresidenta Harris acabó perdiendo frente al magnate.
