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(FOTOS) Impresionante: Cuerpo de monja que murió en 2019 no tenía signos de descomposición

Hasta sus pies estaban intactos, según contó otra monja.

Por Ingrid Hidalgo | 25 de May. 2023 | 6:10 pm

(CRHoy.com) Miles de católicos y no católicos visitan a un convento ubicado en Missouri, Estados Unidos, para ver el increíble estado físico de una monja que fue exhumada cuatro años después de su muerte.

Se trata de la hermana Wilhelmina Lancaster, conocida por fundar la congregación de las Hermanas Benedictas de María, Reina de los Apóstoles, a los 70 años.

Cabe mencionar que murió en el 2019 a los 95 años, pero la causa de su deceso se desconoce.

Todo ocurrió cuando las monjas y encargados del convento se preparaban para exhumar el cuerpo de la monja para luego trasladarlo debajo del altar de la capilla dentro del sitio religioso.

"El personal del cementerio nos dijo que esperáramos solo huesos en las condiciones, ya que la hermana Wilhelmina fue enterrada sin embalsamar y en un simple ataúd de madera", dijo la Madre Abadesa Cecilia Snell a Newsweek.

No obstante, cuando Snell se asomó y miró a través de un hueco del ataúd, notó un pie "totalmente intacto" con la media puesta, tal y como estaba cuando la enterraron.

La Madre Abadesa le dijo a Eternal World Television Network, un medio católico, que al principio no lo podía creer.

Con una linterna en la mano se acercó aún más y confirmó lo que vio, el cuerpo de Lancaster no presentaba signos de descomposición, lo que provocó que las otras monjas se asombraran y aplaudieran ante el "milagro".

Asimismo, Snell le contó a Newsweek que ella y otras hermanas tocaron los pies de la monja fallecida y pudieron sentir que estaban completos y húmedos.

Por otra parte, comentó que el rostro de Lancaster estaba casi intacto debido a la tierra que cayó sobre él cuando la enterraron.

"La suciedad que cayó al principio había presionado sus rasgos faciales, especialmente el ojo derecho, por lo que le pusimos una máscara de cera", dijo.

"Pero sus pestañas, cabello, cejas, nariz y labios estaban todos presentes, su boca estaba a punto de sonreír", añadió.

Además, el medio católico indicó que las monjas levantaron el cuerpo de la fallecida y estimaron que pesaba alrededor de 90 libras (alrededor de 41 kilogramos).

Antes de exhibir el cuerpo ante el público, las monjas limpiaron una capa de moho y hongos de su cuerpo.

"Hubo esta sensación de que el Señor estaba haciendo esto", dijo Snell.

"En este momento necesitamos esperanza. Lo necesitamos. Nuestro Señor lo sabe. Y ella era un testimonio de esperanza, fe y confianza", agregó.

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